Oscar 2018

Un disputado premio para los jefes de las películas

Tres consagrados y dos debutantes compiten a mejor director en el Oscar

La forma del agua
Sally Hawkins y Guillermo Del Toro, de "La forma del agua" en Venecia. Foto: Reuters

Tres consagrados y dos debutantes conforman la lista de aspirantes en la categoría de mejor director en la entrega de los “Premios al Mérito”, o sea los Oscar, que el domingo entrega la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas en Hollywood. Es una categoría disputada.

Los prestigiosos del lote son Christopher Nolan (Dunkerque), Paul Thomas Anderson (El hilo fantasma) y Guillermo del Toro (La forma del agua). Los recién llegados, Greta Gerwig (Lady Bird) y Jordan Peele (¡Huye!). Ninguno ganó un Oscar antes.

La inclusión de Gerwig en la lista de finalistas es un doble reconocimiento. Por un lado es solo la quinta mujer en estar mencionada en la categoría en 90 ceremonias y la primera desde que Kathryn Bigelow se lo llevó por Vivir al límite en 2010. Las otras tres directoras nominadas de la historia son Lina Wertmüller (por Sietebellezas), Jane Campion (La lección de piano) y Sofia Coppola (Perdidos en Tokio).

Ante tanta desigualdad histórica y en vista del empoderamiento femenino que marca esta ceremonia, dejar de lado Lady Bird, una película tan inteligente, tan hermosa y tan femenina, debería haberse pagado con cárcel. Gerwig, actriz interesante y musa del cine independiente estadounidense, consigue una ópera prima de autoficción y sensilidad adolescente. Parece, igual, difícil que gane.

El director que más estuvo nominado en la historia fue William Wyler con 12 nominaciones; ganó tres por Rosa de abolengo, Los mejores años de nuestras vidas y Ben-Hur. Mejor puntuación y promedio tiene John Ford, quien ganó cuatro (El delator, Viñas de ira, Qué verde era mi valle y El hombre quieto) de cinco veces que estuvo nominado (no lo ganó por La diligencia). De directores un tanto más contemporáneos, el más nominado es Martin Scorsese que compitió ocho veces y lo ganó una sola vez por Los infiltrados. Con siete veces nominados están Woody Allen (lo ganó por Dos extaños amantes) y Steven Spielberg que se llevó dos: La lista de Schindler y Rescatando al soldado Ryan.

Más inusitado sería que el Oscar se lo lleve Jordan Peele por ¡Huye! una película que el tiempo demostrará más oportunista (quizás sea más amable “coyuntural”) que interesante. No es que esté mal en su combinación de fórmula de terror y comentario social sobre los vínculos raciales en el Estados Unidos de hoy, pero, más allá de un par de escenas hechas con buen ojo, el rol de Peele (que también está nominado a guion original que es lo mejor que tiene la película) como director no tiende al lucimiento.

Eso limita las posibilidades a Anderson, Nolan y Del Toro, tres directores que llegan a la ocasión en un momento de sus carreras de madurez y control de su arte. Un Oscar sería una certificación.

Dunkerque es la película más cara (100 millones de dólares) de las nominadas este año y eso se nota: Nolan consigue un espectáculo cinematográfico en el que el uso de la tecnología, la innovación narrativa y el despliegue de producción se cruzan en un punto que lo ubican en la tradición del mejor cine clásico “de calidad”. La película además se podría contar a partir de su sonido omnipresente que combinado con la nominada banda musical de Hans Zimmer se convierte en un narrador más. Nolan hace que ese enorme barco que es una película personal cruce las turbulentas aguas de este mar de simplismo cinematográfico.

Mucho más íntimo es lo que Anderson hace en El hilo fantasma que está más cerca del melodrama clásico (y por qué no de la comedia de enredos) que de la épica: si Nolan dirige una sinfonía, Anderson va por una pieza de cámara. Es, así, una película de interiores, en la que el director remplaza la caligrafía de Robert Altman por la de William Wyler y Alfred Hitchock. La utiliza para describir una historia de amor en tiempos lejanos más distinguidos, quizás, pero seguro igual de perversos. Anderson, además, se encargó de la dirección de fotografía, una decisión que aquí marca su estilo. Es su segunda nominación como director después de Petróleo sangriento.

Del Toro, quien estuvo nominado por el guion de El laberinto del fauno, muestra también su madurez en La forma del agua que es, además, la película más nominada de la temporada. El mexicano ganó el Globo de Oro y el Bafta y la película, el León de Oro en Venecia. En La forma del agua mezcla fantasía, ciencia ficción y romance. Y lo hace cumpliendo con el protocolo: una idea original, citas cinéfilas, despliegues visuales, diseño de alta gama y escenarios formidables. Eso siempre consigue un producto llamativo, querible y consagratorio. Quizás por eso sea el favorito al Oscar a mejor director.

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