CRÍTICA

Crítica: "El ascenso de Skywalker", el cierre de una gran saga familiar e interplanetaria

Se estrenó "Star Wars: El ascenso de Skywalker", el final esta tercera trilogía y cierre de las historias de esta saga iniciada por George Lucas

Star Wars: El ascenso de Skywalker
Daisy Ridley, una heroína en el centro de "Star Wars: El ascenso de Skywalker", final de la saga iniciada por George Lucas en 1977. Foto: Difusión

Un final con todo lo que se esperaba tuvo este episodio final de Star Wars que se estrenó ayer en Uruguay. Hubo acción, aventuras, algo de nostalgia, personajes que regresaron para darle un cierre a su historia, y todos esos misterios que se fueron presentando desde hace 42 años cuando se estrenó la primera de esta saga que se completa con nueve películas en total, y lleva generados varios miles de millones de dólares en recaudación.

Disney, actual dueña de LucasFilm y Fox, decidió agregarle más episodios a esta aventura que ya había terminado en 1983 con el Episodio VI: el regreso del Jedi. Con ese film de Richard Marquand se había cerrado el relato sobre dos familias que fueron protagonistas de los primeros seis capítulos.

Porque mientras se contaba la historia de los Skywalker y el camino al lado oscuro de Anakin Skywalker, para luego redimirse en el final del sexto episodio gracias al amor hacia su hijo Luke (Mark Hamill); también se mostró la escalada al poder de Palpatine, aquel tembloroso senador galáctico del planeta Naboo que apareció en el Episodio I: La amenaza fantasma (George Lucas, 1999), y fue manejando los hilos para convertirse en el Emperador que se menciona en el Episodio IV: Una nueva esperanza, y que recién aparece en el siguiente capítulo: El imperio Contraataca. Los Skywalker y Palpatine están de regreso para este final de la saga.

Star Wars: El ascenso de Skywalker
Imagen de la película "Star Wars: El ascenso de Skywalker". Foto: Difusión

Como siempre, en El ascenso de Skywalker todo inicia con los acordes inolvidables de John Williams y las letras amarillas que empiezan a desplazarse hacia el infinito. Esa combinación de música y diseño gráfico ha sido un sello de esta franquicia, como también los duelos con sables láser, los conflictos shakespereanos intrafamiliares y la eterna lucha entre el bien y el mal, que aquí están representados por el lado luminoso y el oscuro de la fuerza.

Star Wars.
Imagen de la película "Star Wars: El ascenso de Skywalker". Foto: Difusión

El ascenso de Skywalker comienza con una escena sin diálogos. El sable láser rojo de Kylo Ren (Adam Driver) se mueve con velocidad, matando a sus contrincantes, toda una batalla para buscar un objeto piramidal que le permite encontrar dónde se esconde un todavía más decrépito Emperador Palpatine, que lo está esperando. Así se revela que este gran villano de la historia continúa siendo lo que siempre fue, el titiritero de los personajes centrales. Fue quien hizo pasar al lado oscuro a Anakin y a su nieto, Ben Solo, que se convirtió en Kylo Ren; y también manipuló al líder de la Primera Orden, Snoke.

Finn (John Boyega) junto a una nueva aliada, Jannah (Naomi Ackie) luchando contra la Primera Orden
Finn (John Boyega) junto a una nueva aliada, Jannah (Naomi Ackie) luchando contra la Primera Orden. Foto: Vanity Fair

Ese imponente prólogo da inicio a este último capítulo, uno que logra mezclar las historias de las ocho películas anteriores, y darle un sentido y un cierre a todo lo que hasta entonces parecía no tener conexión.

ficha
Star Wars: El ascenso de Skywalker
Star Wars: El ascenso de Skywalker [****]
DirectorJ.J. Abrams
ConDairy Ridley, John Boyega, Oscar Isaac, Carrie Fisher.
Duración141 minutos

Porque hay que reconocerlo: desde que Disney decidió hacer esta nueva trilogía, que la chatarrera Rey (Daisy Ridley) viene de ningún lado, no tiene familia y carece de conocimientos sobre la fuerza, los Sith o los Skywalker, haya sido tan protagonista, generó cierto malestar entre los fans más acérrimos de la saga. Al final, la trilogía final se animó a ir más allá y mostró que la fuerza, ese poder que se encuentra en todo el universo y que atraviesa a todos los objetos, no requiere de un entrenamiento Jedi para poder ser manejada. En definitiva, Disney democratizó la fuerza para que todos, más allá de su origen y formación, puedan ser parte .

Así se ven los nativos del planeta Pasaana en Star Wars: The Rise of Skywalker
Así se ven los nativos del planeta Pasaana en Star Wars: The Rise of Skywalker. Foto: Vanity Fair

Star Wars: el ascenso de Skywalker fue dirigida por J. J. Abrams, quien se encargó de planear toda esta trilogía: dirigió el Episodio VII: el despertar de la fuerza (2015), fue productor ejecutivo de Episodio VIII: Los últimos Jedi (Rian Johnson, 2017) y regresa para cerrar esta historia que ha sido seguida por millones de espectadores en el mundo.

Como siempre ha pasado en Star Wars, en este episodio los personajes tienen que viajar, conocer nuevos lugares y personajes para que los ayuden en su misión. Acá Rey, Poe (Oscar Isaac) y Finn (John Boyega) viajan a nuevos mundos para intentar encontrar a Kylo Ren y a su líder.

Keri Russel como Zorri Bliss en Star Wars: The Rise of Skywalker
Keri Russel como Zorri Bliss en Star Wars: The Rise of Skywalker. Foto: Vanity Fair

Y tienen muy poco tiempo, apenas unas horas antes de que la flota estelar de los villanos, capaz de destruir planetas con un disparo (mismo concepto que ha estado presente desde la Estrella de la Muerte), se disperse por la galaxia y ponga una vez más a los pueblos libres bajo el yugo del Emperador.

Y aquella duda que surgió desde la primera aparición que le vimos en pantalla en Star Wars -quién es Rey, de dónde viene y porqué es tan poderosa- comienza a tener su significado en este cierre. Junto a su pandilla de secuaces y con la ayuda de viejos conocidos de la saga como Lando Carlissian (Billy Dee Williams, quien vuelve a la saga 36 años después de su última participación), logra encontrar ese rastreador que necesitaba para llegar a Exogol, el planeta que se encuentra en una región fiera y oscura, no sin antes tener que viajar a Endor, aquel lugar que significó el final de la guerra contra el Imperio, para visitar una vez más la Estrella de la Muerte.

Daisy Ridley como Rei en Star Wars: el ascenso de Skywakler
Detrás de escena de la filmación "Star Wars: el ascenso de Skywalker". Foto: Vanity Fair

Allí es donde se libra una de las mejores batallas entre Rey y Kylo Ren, batalla que Abrams diseña con enormes olas que golpean la nave destruida, un claro paralelismo con los conflictos internos de los personajes, que se debaten entre el bien y el mal. Porque tanto Rey como Kylo Ren dudan de su lealtad, sus convicciones y valores. Y gracias a ese vínculo que se ha presentado desde el inicio de la trilogía, bien y mal, oscuridad y luz, comienzan a mezclarse entre ellos.

Domhnall Gleeson y Richard E. Grant como los generales de la Primera Orden
Domhnall Gleeson y Richard E. Grant como los generales de la Primera Orden. Foto: Vanity Fair

Con un final que cumple lo que promete, Star Wars se despide a lo grande. Y si bien ya tiene aseguradas más películas, series y producciones derivadas, siempre tendrá un lugar en el corazón de las generaciones que descubrieron el significado de esa frase que lo resume todo: “que la fuerza te acompañe”.

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