PREMIOS OSCAR

Un conductor con una difícil tarea

Jimmy Kimmel dijo que dará comida (y críticas) en la gala.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Kimmel: será la primera vez que conduzca los Premios Oscar. Foto: Difusión

Si bien es un honor convertirse en anfitrión de los premios Oscar, oficiar de tal en la mayor fiesta del cine conlleva bastante presión por las inesperadas malas pasadas que se pueden generar.

El anfitrión de los Oscar de este año, que se transmitirá mañana desde las 23:00 (en TNT y La Tele), es el famoso conductor del late show, Jimmy Kimmel. Si bien su programa no se ve en nuestro país, los sketchs que circulan en Internet lo hacen un personaje conocido en esta zona.

Kimmel habló de la presión que tiene ser el host de los premios de la Academia en una entrevista con The Hollywood Reporter, a menos de una semana de la ceremonia. "Las cosas que han funcionado mejor en los Oscar son las más impredecibles, como cuando Ellen repartió pizza; son movidas que pueden salir para cualquier lado, es una apuesta que uno hace, yo también trataré de hacerlas porque hace al show más divertido, si bien al mismo tiempo puede fracasar completamente", dijo Kimmel, y prometió repartir comida a los invitados, como lo hizo Ellen DeGeneres hace unos años.

"Voy a encontrar la manera para hacerlo", declaró, "ya sea cuando las cámaras estén encendidas o apagadas, de que la audiencia reciba comida".

La tendencia de alimentar a los presentes no es nueva, aunque casi siempre funciona. El año pasado los niños de la serie Stranger Things repartieron sándwiches en bicicleta. Fue en la entrega de los premios Emmy, que también condujo este comediante.

Claro que ser el conductor del premio más importante del cine da sus nervios.

Si bien en su momento Ellen DeGeneres se ganó a la audiencia por conocer la repercusión que tienen las redes sociales en estos premios (y su selfie rodeada de famosos se convirtió en la más retuiteada por ese momento), otros conductores no tuvieron tanta suerte. Como Neil Patrick Harris, Anne Hathaway y James Franco o Chris Rock, quienes estuvieron por debajo de las expectativas generadas para estos premios.

En cuanto a los mensajes políticos en tiempos de Donald Trump, el conductor y comediante afirma que el discurso de Meryl Streep en los Globo de Oro subió el estándar para dirigirse al público. "Si yo estuviera nominado y tuviera que pararme en ese escenario tendría miedo, me sentiría intimidado por lo excelente que fue lo de Meryl, por lo cual seguramente me calle la boca", dijo Kimmel.

Sin embargo, al ser el anfitrión de la velada, sabe que deberá incluir bromas sobre el presidente de los Estados Unidos en su monólogo inicial. "Voy a decidirlo el día antes, sobre todo en relación a cuánto material voy a usar sobre el tema y qué giro le voy a dar" finalizó el conductor.

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