Reestreno

Cinco razones para ir a ver "Había una vez en Hollywood" al cine

Gracias a sus 10 nominaciones al Oscar, la última película de Quentin Tarantino vuelve a la cartelera local

Había una vez... en Hollywood. Foto: Sony Pictures
Había una vez... en Hollywood. Foto: Sony Pictures

El regreso de Había...una vez en Hollywood a la pantalla grande de los cines tiene una sola razón: la necesidad de verla que puede haberse despertado en el público después del anuncio, el lunes, de que va con 10 nominaciones a la ceremonia del Oscar. Pero esa es sola una de las razones para ponerse ropa apropiada y salir al cine a ver la última película de Quentin Tarantino. Va todos los días en Movie Portones (21.45) y Movie Montevideo (22.00) y mañana en Cinemateca (dentro del ciclo “Lo mejor del año”) a las 18.30 y 21.35.

uno

Las 10 nominaciones al Oscar.

Están las categorías más notorias: está mencionada como mejor película, dirección, guion y dos de sus actores (Brad Pitt, Leonardo Di Caprio). Pero una segunda mirada puede permitir ver por qué está nominada la fotografía de Robert Richardson; el diseño de producción de Barbara Ling y Nancy Haigh quienes consiguen una reconstrucción perfecta de un tiempo y una ciudad; el vestuario de Arianne Phillips; la mezcla de sonido de Michael Minkler, Christian P. Minkler y Mark Ulano y la edición de sonido de Wylie Stateman. Todos han ganado o han estado nominados al Oscar y todos aportan mucho al encanto de la película.

dos

Es una película sobre el cine

Mientras otros directores de su estatura se han sentido tentados por eso de los nuevos formatos, Tarantino se ha mantenido fiel a su oficio: es un director de cine. Y si bien sus películas están llenas de referencias y citas, esta es un homanaje directa a la magia del cine. A partir de la historia de un actor de televisión (Di Caprio) y su doble/amigo/chófer/confidente (Pitt) traza un panorama del fin de una era de la industria del cine y la llegada de los nuevas estrellas (representados por la Sharon Tate que interpreta Margot Robbie) y las nuevas formas. Está hablando, así de estos tiempos que también son de cambios profundos en el arte cinematográfico.

tres

No tiene efectos digitales

El nominado diseñado de producción de Ling y Haigh es de una belleza esplendorosa y se aprovecha de lo que aún queda en Los Angeles de aquel mundo de la década de 1960. Era un mundo en Cinemascope (y la película lo deja claro al comenzar con el cuadrado de una televisión) que hay que verla en su formato original. Es así que se disfrutan esos paisajes soleados y urbanos en el que los personajes andan libres, sin saber que la desgracia los ronda. Un par de escenas que se disfrutan más en panorámica: Brad Pitt en el rancho donde está el clan Manson (y ese falso suspenso) y el mismo Pitt llegando a su casa detrás de un autocine y la cámara que se va abriendo para presentar su mundo.

cuatro

Verla con otros

El cine es ritual compartido y esa lección queda clara cuando Sharon Tate va a verse a una sala que se llena de risas por lo que pasa en la pantalla. Y todos la pasan bomba Compartir la experiencia de ver una película con desconocidos en una sala oscura sigue siendo un evento único e irrepetible. Y es ahí donde la repetida magia de cine surte efecto.

cinco

Es la penúltima de Tarantino.

 El director anunció que va a filmar 10 películas y después de retira. Había una vez en Hollywood es la novena, y es capaz de cumplir la promesa. Así que, por las dudas, servirá para alardear en el futuro sobre la experiencia de haber visto una de las mejores películas de Tarantino en una pantalla gigante. Y eso va a darle envidia a más de uno.

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