Entrevista

Chino Darín: “Trato de ser lo más sincero posible”

Entre El Ángel y La noche de 12 años, el actor vive uno de sus mejores años.

Chino Darín. Foto: difusión
Chino Darín. Foto: difusión

Ricardo Mario Darín comparte el nombre y profesión con su padre, Ricardo Alberto, pero se hace llamar “Chino”. A sus 29 años, el actor parece decidido a alcanzar el éxito y reconocimiento de su progenitor, aunque haya decidido hacerlo desde otro continente.

Y es que desde su mudanza a España, donde conoció a su pareja -la actriz de La casa de papel, Úrsula Corberó-, el intérprete argentino no ha parado de trabajar.

En 2018 es el protagonista de cuatro películas. Trabajó en las españolas Las leyes de la termodinámica y Mirage; así como en las coproducciones internacionales El Ángel, del cineasta argentino Luis Ortega, y La noche de 12 años, dirigida por el uruguayo Álvaro Brechner.

Él Ángel se inspira en la vida del asesino bonaerense Carlos Robledo Puch y tiene todos los componentes para ser un éxito de taquilla. Hay una recreación electrizante de la década de 1970 y un elenco que mezcla estrellas en ascenso, como Darín y Peter Lanzani, con figuras establecidas como Cecilia Roth y Mercedes Morán. Además, su promoción explora la glorificación de un villano, una estrategia ideal para los tiempos de Narcos y Peaky Blinders. Llega a los cines uruguayos el jueves.

La noche de 12 años, por su parte, es uno estreno nacional esperado con gran expectativa. En el drama, Darín personifica al dramaturgo y escritor Mauricio Rosencof durante sus años de encarcelamiento junto a José Mujica (Antonio de la Torre) y Eleuterio Fernández Huidobro (Alfonso Tort). Tras su debut en el próximo Festival de Venecia, la nueva película de Brechner e estrena en setiembre.

Sobre ambos proyectos y su vida en España, Darín habló en exclusiva con El País desde su hogar en Buenos Aires.

Imagen promocional de "El Ángel"
Vea el tráiler de "El Ángel"

— ¿Cómo te sentís con la experiencia de El Ángel? El público está cerca de poder ver la película.

—Ha sido un rodaje importante. Es una producción muy grande con una temática que en Argentina tiene mucho revuelo desde hace muchos años. Es el tema número uno en criminalística de la historia argentina, que ya de por sí tiene mucho magnetismo. Por más que no conozcas el caso, si te empiezan a contar los detalles te volvés loco.

—La vida de Carlos Robledo Puch parece estar hecha para una película.

—Parece sacado de un libro de ciencia ficción. Es difícil escribir esas cosas dentro de la realidad, pero bueno, han pasado. Por otro lado, con Luis (Ortega, director de El Ángel) habíamos hecho Historia de un clan. Volver a filmar con él para mí era una especie de regalo. Siempre me dan ganas de trabajar con él y espero tener nuevas oportunidades más adelante. Ahora estamos con la ansiedad de que la película ya esté en las salas y que llegue a la gente. Venimos con esto de hace mucho tiempo. La llevamos a Cannes...

—Cannes debe haber sido una experiencia increíble. Además tu padre (Ricardo Darín) estaba presentando la película que hizo con Asghar Farhadi.

—Sí, fue espectacular. Es la primera vez que me seleccionan una película en un festival tan importante. Pudimos tener un visto bueno de que las cosas estaban bien hechas y eso es una palmadita en el hombro que siempre viene bien, más en ese contexto que es la Meca del cine. Y eso en paralelo de tener a mi familia ahí presente, a mi novia (la actriz española Úrsula Corberó) con otra película y Penélope Cruz, Javier Bardem, que son amigos.

—¿Podrías describirme a Ramón Peralta, tu personaje en "El Ángel"?

—Ramón es un tipo que está un poco perdido. Tiene una familia y vida ligada con la delincuencia. Él está buscando destacarse, quiere ser alguien. En esa ambición y hambre por conseguirlo, no piensa en las consecuencias. Me gusta pensar en mi personaje como un perro que busca ser famoso.

—Venís cambiando tu apariencia entre película y película, ya sea con tu cara o con tu peso como hiciste para La noche de 12 años, donde interpretás a Mauricio Rosencof durante su encarcelamiento.

—Y en El Ángel estoy más pesado que nunca.

—¿Sí? ¿De masa muscular o...?

—No, estoy hinchado, como choto, feo. La idea era hacerlo lo más rústico posible. Venía de la dieta de La noche de 12 años y estaba ganando peso a la vuelta y aproveché para subir de más e hincharme como un sapo. Tengo la cara que parece una galleta. Es parte del look que buscamos para Ramón.

—¿Qué tanto te ayudan estos cambios físicos en tu trabajo?

—Creo que ayudan, y mucho, pero no siempre son utilizables. Son cuestiones estéticas y hasta se pueden discutir. Hay otros personajes que tienen requisitos de cambios, como en La noche de 12 años. Teníamos que estar lo más flacos posibles. Estamos hablando de dos películas que requieren arrimarse a una época y un contexto, en el caso de La noche de 12 años por el abandono físico y las condiciones infrahumanas, y en el caso de El Ángel porque iba a estar rodeada de una estética pomposa y setentera y había que estar a tono.

Chino Darín y Alfonso Tort en "La noche de los 12 años"
Vea el tráiler de "La noche de 12 años"

—¿Cómo fue que te involucraste con La noche de 12 años?

—Álvaro (Brechner, director de la película) está con un pie entre España y Uruguay. Estamos un poco los dos en la misma. Recibí una invitación para una prueba de cámara para hacer el personaje de Mauricio (Rosencof). Querían que formara parte de la película pero querían probarme. Querían que Antonio de la Torre hiciera de (José) Mujica. Yo no lo conocía hasta que fui a Uruguay a reunirme con Rosencof y tener unas primeras lecturas del guion en conjunto.

—Álvaro Brechner me dijo que quería explorar la psicología de lo que atraviesa un hombre en una situación así.

—La psicología está muy presente en el laburo que hizo Álvaro a la hora de construir ese guion. A todos nos afecta una situación tan extrema y durante tanto tiempo.

—Me acuerdo que durante la promoción de La cordillera tu padre estaba preocupado por tu salud. ¿Tan malo fue el proceso?

—Fue arduo, tortuoso y acompañado con una pérdida de peso y una dieta permanente. Fue un proceso maquiavélico.

—¿Y los encuentros con Mauricio Rosencof?

—Con Mauricio nos vimos un par de veces en la casa de Montevideo de él. Estuve dos o tres días seguidos. Me dediqué a escucharlo y conocerlo. Para mí fueron muy enriquecedores. Finalmente conocí a la persona que me tocaba interpretar. Además tuve la oportunidad y el aval de Mauricio cuando terminamos nuestras primeras visitas en Montevideo. Nos dijo que esa era la historia de ellos y que ahora teníamos que hacer la nuestra. Como buen escritor, no deja de reconocer que esto es un hecho artístico que va a llevar adelante Álvaro Brechner. Lo que hizo fue desaferrarnos a los personajes y sus historias reales. Eso fue generoso de su parte para poder sacarnos una mochila de encima.

—El rodaje también debe haber sido muy emocional.

—Todavía tengo un vínculo emocional muy raro con esta película porque para mí fue de mucho sufrimiento todo el rodaje. Como nunca en mi vida podría decir. Es probable que haya sido el proyecto que más me toco y caló hondo. Un poco por la temática y el contexto y lo que estábamos contando y otro poco por la realidad nuestra del día a día. Yo estaba realmente muy débil y las condiciones de rodaje eran de las más hostiles que te pudieras imaginar. Estábamos filmando en lugares, emulando partes de Uruguay en Navarra, en pleno invierno en una sierra con grados bajo cero y nosotros vestidos con musculosa y en calabozos llenos de humedad. Se hacía realmente muy cuesta arriba. Hoy, desde la distancia, puedo entender que eso hace a la historia y que también nos colocó a todos en un andarivel.

Chino Darín como Mauricio Rosencof en "La noche de 12 años"
Chino Darín como Mauricio Rosencof en "La noche de 12 años"

—Por la exposición de tu carrera y la de tu pareja, Úrsula Corberó, los programas de farándula estén muy encima de ustedes. ¿Como lidiás con eso? ¿Hay diferencias entre España y Argentina?

—Todos los lugares son diferentes y tienen su propia idiosincrasia. No sabría decirte en qué se marca la diferencia. Úrsula labura desde que tiene 7 años en España. Más allá del boom (de La casa de papel) es una persona que conocen desde hace tiempo. Acá de repente es la novedad.

—¿Sentís que lo manejás mejor? Hoy es parte de lo que se le exige un artista.

—No depende de que uno sienta que lo maneja mejor o peor. Depende del momento y cómo te agarren. Somos personas, tampoco tenemos el compromiso, por ser figuras públicas, de ser siempre fantásticos y estar de buen humor. Excede un poco nuestras responsabilidades. Siento que nunca le falté el respeto a nadie. Siempre trato de estar bien predispuesto. Además sé que hay gente que genuinamente le interesa saber de tu vida y tu carrera, pero es difícil poner todo en la misma bolsa. Trato de ser lo más sincero y franco posible.

—¿Cómo te tratan en España?

—La verdad que fenomenal. Si bien paso mitad de tiempo entre Argentina y España te diría que los dos últimos años el 80 por ciento de los proyectos que hice parten de allá. Incluso La noche de los 12 años. No me paran de salir cosas.

Chino Darín. Foto: difusión
EL TRÍO. Darín coprotagoniza El Ángel junto a Lorenzo Ferro y Peter Lanzani. Foto: difusión

Un vínculo estrecho más allá de las cámaras

Él Ángel representa el primer gran papel del joven actor Lorenzo “Toto” Ferro, quien tiene el papel principal como el asesino serial Carlos Robledo Puch. Darín interpreta a Ramón, el compañero de fechorías de “Carlitos” y el responsable de orientarlo en los inicios de su vida criminal. En su conversación con El País, Darín indicó que si bien no se conocía con Ferro, desde la filmación de la película de Luis Ortega se han mantenido como amigos. “Nos conocimos prácticamente ya jugando con los personajes”, dijo Darín. “Esa relación que tienen Ramón y Carlitos terminó trascendiendo la escena. Nos hemos transformado en compañeros y amigos en el proceso y tenemos muy buena onda entre nosotros.”

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