Reseña  (★★☆☆☆)

Chau para siempre, Señor y Señora Grey

"Cincuenta sombras liberadas", la última parte de la trilogía romántica, pierde lo que le quedaba de su encanto

"Cincuenta sombras liberadas"
Tráiler de "Cincuenta sombras liberadas"

Finalmente llegó la hora de despedir a Christian Gray y Anastasia Steele, una de las parejas con la mayor carencia de química en pantalla que el cine ha dejado en la última década.

Tanto Jamie Dornan como Dakota Johnson, pero especialmente Johnson, deberán esforzarse por quitarse el efecto que la taquillera aunque insulsa saga romántica tendrá en sus futuros trabajos. Pero sí sus contrapartes más jóvenes y vampirescas Robert Pattinson y Kristen Stewart lo lograron, todavía hay chances para ellos.

Presentar la nueva película del director James Foley como un romance y no un relato erótico es una aclaración necesaria, porque si bien el final de la historia suma más escenas de sexo entre sus protagonistas en comparación con Cincuenta sombras más oscuras, su antecesora, los momentos íntimos son utilizados como escenas de transición superfluas, que rara vez tienen que ver con los problemas personales que afrontan Christian y Anna.

El principal problema de las películas de Cincuenta sombras de Grey es que nada en ellas parece genuino. Ni la atracción de su pareja principal, el entorno en el que habitan y tampoco los vericuetos narrativos que los guionistas introdujeron para agregarle un mayor suspenso al relato.
Es como si el mundo de Cincuenta sombras de Grey no fuera uno ocupado por personas millonarias reales, sino una versión de cómo alguien como la autora E. L. James se imagina que las personas ricas hablan y se comportan. Más que dinero, la fortuna inagotable del personaje de Dornan le da superpoderes capaces de alterar la realidad a su gusto.

La principal diferencia de Cincuenta sombras liberadas con sus entregas anteriores es que ahora, Christian y Anastasia son un matrimonio. Desde las primeras escenas de una lujosa luna de miel en adelante, la unión marital entre ellos incrementa el juego de poder entre ambos que desencadena, usualmente, en un encuentro sexual tras otro.

Llama la atención, de todas formas, la extensión de la película de Foley, que tan solo dura 106 minutos. Es como si tanto los realizadores como los actores quisieran deshacerse del último capítulo lo antes posible. El ritmo, sin embargo, le agrega un poco más de entretenimiento a la película que termina de resolver, sin muchas complicaciones, la trama criminal que se introdujo en la parte anterior.

El pasaje de la trilogía Cincuenta sombras de Grey será visto como un triunfo a nivel monetario. En el sentido narrativo, cada una de las películas de las saga se sintió como una oportunidad desaprovechada, un postre de aspecto apetitoso pero de un gusto insulso. Si hasta la banda sonora de la última película es más sensual que todo lo que sucede dentro de ella.

FICHA

Cincuenta sombras liberadas (★★☆☆☆)

Estados Unidos, 2018. Título original: Fifty Shades Freed. Dirección: James Foley. Intérpretes: Dakota Johnson, Jamie Dornan, Eric Johnson, Eloise Mumford, Rita Ora, Luke Grimes, Victor Rasuk, Max Martini, Jennifer Ehle y Marcia Gay Harden. Producción: Dana Brunetti, Michael De Luca, E.L. James, Marcus Viscidi. Guión: Niall Leonard. Fotografía: John Schwartzman. Música: Danny Elfman. Duración: 106 minutos.

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