ENTREVISTA

César Charlone busca luces en el Vaticano en la película "Los dos papas" de Netflix

Charlone vuelve a ser mencionado para el Oscar por "Los dos papas" que dirige Fernando Meirelles y protagonizan Anthony Hopkins y Jonathan Pryce

César Charlone
Charla con César Charlone, director de fotografía de la película de Netflix "Los dos Papas". Foto: Archivo

Tengo dos chips”, dice César Charlone explicando una confusión con su número de teléfono. “Uno con mi número en Brasil y otro con el de Uruguay”. Es una buena imagen de la vida de Charlone, el director de fotografía que tiene una larga carrera en Brasil que le permitió saltar a Hollywood, pero siempre tiene a mano su celular uruguayo.

Atendió la llamada, por ejemplo, desde Goiás, donde está dirigiendo un documental que estrenará Netflix sobre un curandero preso por delitos sexuales.

La excusa para charlar con Charlone, es que Cinemateca Uruguaya acaba de estrenar Los dos papas, la nueva película de su parcería con Fernando Meirelles, que le dio una nominación al Oscar a cada uno por Ciudad de Dios. La película, que se estrena en Netflix, el 20 de diciembre, ya ha generado rumores de que podría haber nominaciones para ambos en la próxima ceremonia.

Meirelles -quien ha dicho que está película está “co-dirigida” por Charlone- reatrata una serie de encuentros entre Benedicto XVI (Anthony Hopkins) y el cardenal Jorge Bergoglio (Jonathan Pryce), quien, como Francisco, terminará ocupando la silla de San Pedro. Es una amistad de opuestos que pasa de la desconfianza a la fraternidad.

"Los dos papas", la película de Netflix. Foto: Netflix
"Los dos papas", la película de Netflix. Foto: Netflix

El trabajo de Charlone es sutil pero se hace notar. Utilizando la técnica y la paleta de los grandes frescos renacentistas y con cámara en mano consigue involucrar al espectador en un duelo teológico, político y personal entre dos grandes líderes de nuestro tiempo. Su trabajo es tan sutil que, dice, quizás no consiga una nominación al Oscar aunque acaba de ganar el León de Plata, en el festival polaco Cameraimage dedicado a la fotografía cinematográfica.

Sobre su trabajo con Meirelles, el trato con Hopkins y Pryce y por qué lo persiguen los temas papales (es el codirector de El baño del Papa), Charlone habló con El País.

—Una parte importante del encanto de Los dos Papas es su trabajo a pesar de ser básicamente, una película sobre dos hombres hablando. ¿Eso fue un desafío?

—Cuando vas a empezar una película con un director, lo primero es atender lo que él quiere. Cuando Fernando (Meirelles) me contó Los dos Papas coincidíamos en que nos encantaba Francisco y su postura humana y social y nos parecía importante contar eso y, además, la dictadura argentina. Lo segundo son los desafíos técnicos de cómo va a ser la luz. En Ciudad de Dios, por ejemplo, cuando Fernando me contó cómo eran actores no profesionales, le dije “esto debemos tratarlo como un documental”. Y aquí pasó algo parecido. Le dije “Fernando, con una película con un diálogo tan creativo y esos dos actores, no puedo hacer una fotografía que llame la atención. Vamos a meterle la cámara enfrente y a hacer todo para que puedan trabajar libremente.

Imagen de la película "Los dos papas". Foto: Difusión
Imagen de la película "Los dos papas". Foto: Difusión

—La luz es plana, que es lo contrario a lo que uno ve en una iglesia. ¿Por qué eso?

—Cuando estábamos visitando locaciones en Roma, quise ir a la Capilla Sixtina porque tenía una larga escena ahí. Y ahí vi la luz que quería hacer: Miguel Angel y los renacentistas tenían esa luz más plana, más difusa, al contrario de los que vienen después que son la referencia clásica de la fotografía como Caravaggio o Rembrandt. Esa luz, además, permitía que los actores aquí que se integren y sean parte de eso. La película tiene un tratamiento de color basado en esas pinturas. Esa fue nuestra apuesta estética.

—Y a su vez hay mucha cámara en mano...

—Sí. Como eran dos actores muy actores y un texto tan teatral para venir de lo teatral pensamos en darle un el tono documental que da la cámara en mano. Y eso tenía otra ventaja: le da a los actores mucha libertad. Les encantó porque era como actuar sin cámara.

Imagen de la película "Los dos Papas". Foto: Difusión
Imagen de la película "Los dos Papas". Foto: Difusión

—Y así no solo es un documental sobre dos líderes de la iglesia, sino que también se puede leer como un documental sobre dos actores en pleno uso de su arte.

—Exactamente. Eso era lo gratificante. Varias veces yo bromeaba cuando terminaba de filmar una de esas escenas maravillosas y le decía a Fernando: “¡y me están pagando por hacer esto!”. Qué privilegio filmar a esos dos monstruos haciendo algo maravilloso.

—¿Y como son como personas?

—Impresionantes. Generosos.

—La película es una producción de Netflix, ¿Cómo incide en su trabajo el saber que muchos lo van a ver en pantallas tan chicas como un teléfono?

—Lo considerás. Cuando estás encuadrando, sabés que ese plano de un tipo caminando allá lejos en un celular no se le va a ver levantando al brazo. Trabajas para la pantalla grande pero tenés en cuenta que la van a ver en un celular. Pero en general los que ven las películas en teléfonos son las nuevas generaciones que tienen la vista perfecta, así que van a ver todos los detallitos.

Imagen de la película "Los dos Papas". Foto: Difusión
Imagen de la película "Los dos Papas". Foto: Difusión

—¿Usted prefiere que se vea en cine?

—Más bien. El problema del celular no es el tamaño, es la luz. Todos los detalles de colores, por ejemplo, si se los ve en un ómnibus, se pierden.

—No consiguieron filmar en el Vaticano, ¿cuánto de las imágenes son generadas por computadora?

—Todo lo que es interior del Vaticano, menos la Capilla Sixtina son locaciones maravillosas que consiguió la gente de arte que se asemejaban a los interiores del Vaticano. La Capilla sSixtina, sí, se construyó en un estudio, y es la mayor Capilla Sixtina del mundo porque la hicieron cinco centímetros más alta que la original. (se ríe) La construyeron hasta las ventanas y de ahí para arriba se hizo por computadora. Y quedó perfecta.

Imagen de la película "Los dos papas". Foto: Difusión
Imagen de la película "Los dos Papas". Foto: Difusión

—Eso se rodó en Cinecitta.¿Ya habías trabajado ahí?

—Sí, hace mucho tiempo había trabajado en un comercial pero una cosa chica. Pero ocupar un estudio entero, nunca.

—La película tuvo rodaje en Uruguay, ¿cuál es la escena?

—Teníamos que hacer la escena de los vuelos de la muerte sobre el Río de la Plata y no había aviones militares disponibles en Argentina y Oriental Films nos avisó que la Fuerza Aérea Uruguaya tenía, así que filmamos una jornada en Uruguay. Cada vez que llevamos equipos extranjeros para allá se quedan fascinados. Es una cosa que los uruguayos cineastas que estamos en el mundo siempre tenemos como meta: traer a que se filme en Uruguay. Es una fuente de renta muy interesante para el país.

—¿Y hacer un proyecto suyo acá?

—Me encantaría. Estoy con un par de cositas por ahí, que espero que saliera.

—¿Le cuesta conseguir financiamiento a pesar de haber trabajado en películas como ésta o en una con Tom Cruise?

—Tiene que haber una razón económica, de practicidad porque al productor le interesa ver por qué ir hasta ahí. Y Uruguay tiene buena mano de obra, tiene buenos precios, hay facilidades del gobierno. El trabajo que hizo la gente de Salado con Netflix en la Plaza Independencia fue muy importante. Es un montón de gente que recibe plata a partir de eso.

El baño del papa, Los dos papas. Los pontífices lo persiguen...

—Cierto. Cuando estábamos filmando, bromeábamos en que me voy a especilizar en papas.

La ilusión de una nueva nominación al Oscar

César Charlone estuvo nominado al Oscar por la fotografía de Ciudad de Dios, la película que también dirigió Fernando Meirelles. Las primeras críticas de Los dos Papas ya han destacado su trabajo y ganó un León de Plata en Camaraimage, un festival centrado en la fotografía.

—¿Se ve nominado al Oscar?

—Siempre es un deseo y es un reconocimiento muy lindo porque viene de tus colegas, fotógrafos que saben valorarte.. Pero yo no diría que es una fotografía llamativa, tiene un trabajo, sí... Me sorprendió muchísimo el premio en Polonia, para nada me lo esperaba. Cuando fue a recibirlo estaba tartamudeando porque no había preparado nada. Yo hice una fotografía para los actores. Mi premio va a ser que Anthony Hopkins y Jonathan Pryce se ganen el Oscar. Que los nominen a los dos y que ganen el premio. Pryce hizo declaraciones sobre que yo le facilité mucho el trabajo.

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