UNA TENDENCIA QUE SE CRITICA

El blanqueamiento, un viejo recurso del cine de Hollywood

Tilda Swinton hace de asiática en Dr. Strange y ya se instaló la polémica.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Swinton interpreta a El Anciano en la versión cinematográfica de Doctor Strange. Foto: Difusión.

Luego de que se apaciguaran las aguas del OscarSoWhite (Oscar tan blanco) que condenaba la falta de actores de color en las nominaciones actorales de los Oscar, resurgió una nueva disputa: la utilización de actores para papeles de minorías étnicas, el blanqueamiento.

Hay quienes ven este nuevo enfrentamiento como una cuestión sobre discriminación a las minorías —sin importar el color de su piel— mientras que otros alegan que es más rentable colocar a un actor cotizado que a un desconocido. Aunque sea para un papel que no es de su raza.

En los últimos días surgió el cuestionamiento por la elección de casting de Tilda Swinton como "El Anciano", el maestro de Doctor Strange, la nueva película de Marvel que se estrena el 4 de noviembre. Aunque los cuestionamientos no vinieron porque es una mujer interpretando a un hombre (cosa que Swinton ya hizo en Orlando), sino porque no es asiática como el personaje.

Otros casos recientes de este blanqueamiento incluyen a Scarlett Johannson en Ghost in the Shell donde interpretará a la japonesa, Mokoto Kusanagi. También recibió críticas la elección de Emma Stone por su rol en la cinta de Cameron Crowe, Aloha, donde interpretaba a una descendiente de padre chino-hawaiano y madre sueca, aspecto que no se reflejaba en la pantalla. Incluso se cuestionó el casting de Zoe Saldana en la biopic de Nina Simone, aunque no porque su actuación fuese mala (al parecer sí lo es), sino porque no es lo "suficientemente negra".

Pero este "blanqueamiento" como le llaman (en inglés es whitewashing) no es nuevo, ya que un breve racconto encuentra que se viene usando desde hace ya bastante tiempo en Hollywood con el fin de colocar a una celebridad en un rol que bien podría interpretar una minoría, generalmente no representada en el cine comercial.

Algunos ejemplos de estos casos incluyen a Mickey Rooney, quien interpretó al Sr. Yunoishi en Desayuno en Tiffanys; Laurence Olivier, en el protagónico de Otello(1965); Natalie Wood como la puertorriqueña María en Amor sin barreras; Elizabeth Taylor en Cleopatra; Al Pacino en Cara cortada; Charlton Heston fue Moisés en Los 10 mandamientos; Alec Guinness fue un árabe en Lawrence de Arabia, y un profesor indio en Pasaje a la India, y Yul Brynner fue el rey de Siam en El Rey y yo, por nombrar sólo a los más notorios, aunque la lista es mucho más extensa.

Casos más recientes incluyen a Rooney Mara interpretando a la nativa americana Tiger Lily en la nueva versión de Peter Pan, titulada simplemente Pan; a Angelina Jolie como la franco-cubana Mariane Pearl; a Johnny Depp como el comanche Tonto en El Llanero Solitario; Christian Bale fue un reciente Moisés, y Ben Affleck interpretó a Tony Mendez en Argo, por señalar algunos. Estos ejemplos son claros, sin tener en cuenta los matices que, como occidentales, no logramos determinar cabalmente, como las diferencias sutiles entre palestinos, turcos, sirios, iraníes e iraquíes, además de los acentos y entonaciones propias de cada región. Pero eso es hilar demasiado fino. Siempre va a haber disconformes con la elección de casting. Desde lo más notorio, que es justamente lo que se critica con el whitewashing, a las pequeñas sutilezas, como el vestuario o el color de pelo de algún personaje, pero debería de primar la historia que se cuenta y no tanto quién la cuenta. Ya que una buena película es justamente eso, una historia bien contada.

Así, mientras existen quienes critican que las pocas oportunidades que tienen las minorías para mostrarse en el cine, aunque sean personajes secundarios o intrascendentes, sean suplantados por personajes blancos, otras voces aducen que el público prefiere ver a celebridades en esos roles, elige a personalidades antes que a desconocidos.

Si además se suman las consideraciones para el mercado chino, para hacer películas en Hollywood hay que atender muchas sensibilidades.

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