Crítica

Banda de chicas que se las arreglan solas

Crítica a la película Ocean's 8: las estafadoras que se estrenó ayer

Las Estafadoras
Bullock, Blanchett y Paulson están al frente de "Ocean's 8: las Estafadoras". Foto: Difusión 

Lo que hace 10 años era territorio masculino en el cine, hoy ha sido conquistado por mujeres. Bienvenido sea. En esa tendencia hay que ubicar casos bien explícitos como la revisita femenina de Los cazafantasmas o las comedias sobre la crisis de mediana edad que solía ser la de los hombres (Old School, Los rompebodas) y hoy son las del antes llamado sexo débil (El club de las madres rebeldes, Rough Night).

Es dentro de esa actualización (y/o feminización) del entretenimiento que debe ser ubicado un invento como Ocean’s 8: Las estafadoras. Es una secuela de La gran estafa la película que Steven Soderberg dirigió en 2001, que generó una saga (La nueva gran estafa en 2004 y Ahora son 13 en 2007) y que estaba poblada de galanes (George Clooney, Brad Pitt, Matt Damon, Andy García) entre los que podía haber alguna mujer (Julia Roberts).

Ahora el plantel de ladrones de guante blanco se llenó de chicas. Al comienzo de la historia nos enteramos que el personaje de Clooney murió y que lo que se hereda no se roba: ahora la historia pasa por su hermana (Sandra Bullock) que, ni bien sale de la cárcel, ya está planeando un atraco importante. Para conseguirlo recluta a un grupo de mujeres (entre las que están Cate Blanchett, Rihanna, Anne Hathway y Helena Bonham Carter todas con un vestuario y una habilidad que las distingue) que se enganchan con un plan que parece delirante pero que, se sabe, siempre se acomoda para salir bien.

Ocean's 8: las estafadoras
Tráiler de "Ocean's 8: las estafadoras"

Incluso cuando el objetivo, como en este caso, es robar el diamante más caro del mundo en una gala del Museo Metropolitano de Nueva York. Hay un plan B que es vengarse de un exnovio poco fiable en una historia que aporta poco más allá de algún alegato de venganza femenina.

El principal problema de Las estafadoras es el más obvio: acá no hay un director como Soderbergh, que trae un pulso clásico y cierto espíritu independiente incluso en medio de todos los lujos.

El encargado de llevar adelante la película es Gary Ross quien dirigió una de Los juegos del hambre y alguna que otro cosa menos exitosa. La película copia algunos recursos que hace 25 años parecían modernos y hoy son vintage, un tono que se hubiera agradecido pero por el que no se optó.

Algunos otros problemas pasan por un guion que, en algún momento se olvida del recurso de la tensión. En ese sentido, el libreto firmado por el propio Ross y la recién llegada Olivia Milch, se deja llevar por el impulso de su premisa y el carisma de sus estrellas y se mete en caminos sin salida. Al final todo se confunde un poco.

Lo mejor que tiene para ofrecer Ocean’s 8: Las estafadoras también es lo más obvio: su elenco. Todas están a la altura de lo que se espera de ellas y consiguen presentar los estereotipos que les tocó en suerte dentro de los niveles de la dignidad aunque quizás Rihanna vestida de hacker sea lo menos logrado.

Más allá de cualquier reparo, vale decir que con exigencia de matiné, Ocean’s 8: Las estafadoras funciona decentemente. Aunque, eso sí, así presentado y dado el desfile de modelos de ropa, esto está más cerca de un capítulo loco de Sex and the City que de una película de robos.

Ficha
Ocean's 8: las estafadoras
Ocean's 8: las estafadoras [***]
DirigeGary Ross
Escrita porRoss y Olivia Milch
Duración110 minutos.

Estados Unidos, 2018. 
Fotografía: Eigil Bryld.
Edición: Juliette Welfling.
Música: Daniel Pemberton.
Diseño de producción: Alex DiGerlando.
Con Sandra Bullock, Cate Blanchett, Anne Hathaway, Sarah Paulson, Helena Bonham Carter.
Estreno: 7 de junio.

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