Perfil

¿En qué anda Gene Hackman, el actor con dos Oscar que se retiró del cine en 2004?

Una de las estrellas de la renovación del cine estadounidense de comienzos de la década de 1970, tiene 90 años y disfruta su retiro y de sus dos pasiones

Gene Hackman
Gene Hackman, un gran actor

Por casi cinco décadas, Gene Hackman fue uno de los grandes iconos de Hollywood. Como parte de la gran camada que renovó el cine en los años ‘60, su cara es una de las más reconocibles: actuó en unas 100 películas.

Su voz ronca y su imponente 1,88 metros de altura lo consagraron como “el chico rudo de la industria” sin embargo, a lo largo de su trayectoria, Hackman ha demostrado ser uno de los intérpretes más carismáticos y versátiles de su generación, acumulando varios reconocimientos y premios Oscars, BAFTAS y Globos de Oro.

Ahora bien, hace mucho que no lo vemos en alguna nueva producción, ni televisiva, ni cinematográfica, ni teatral. Tampoco por streaming. ¿Las razones? Este californiano —que en enero cumplió 90 años— le dijo adiós a la actuación hace mucho tiempo. Fue en 2004, cuando tenía 74 años avisó que no le hacía ninguna gracia terminar su carrera haciendo “papeles de abuelo”.

Conocido por su carácter y tendencia a enfrentarse con los directores, dejando de lado sus instrucciones para interpretar los roles “a su manera”, el actor confesó, en más de una oportunidad, estar cansado de las exigencias de la profesión. “Esta industria es muy estresante para mí. Tenés que hacer sacrificios para filmar películas y llegué a un punto en que ya no quería hacerlos más”, confesaba cada vez que le preguntaban por su regreso a los sets.

Así fue como, bajo una gran convicción, uno de los hombres que marcó una gran época del cine decidió ponerle punto final a su carrera, aunque su nombre no desapareció del todo. Talentoso y multifacético, Hackman aprovechó su nueva vida lejos de los libretos para alimentar sus otras dos pasiones: la pintura y la escritura.

Gene Hackman
Gene Hackman

Sin embargo, poco a poco Hackman comenzó a discontinuar sus apariciones para darle prioridad a su otra faceta oculta: la de escritor. En 1999 sorprendió con su primera novela, Wake of the Perdido Star. Sus últimos proyectos en la pantalla (Un plan perfecto, Los excéntricos Tenenbaums, Tras líneas enemigas, Tribunal en fuga), le resultaron interesantes pero sumamente agotadores. “Un plan perfecto ha sido uno de los trabajos más intensos que he realizado en los últimos años. Me agotó emocionalmente, no físicamente”, dijo para justificar su retiro.

Finalmente, esa idea que venía dando vueltas en su cabeza se hizo realidad. En 2004, e incluso antes del estreno de su última película Candidato por siempre, Hackman anunció en una entrevista a Larry King que no tenía proyectos futuros, y que probablemente su carrera como actor había terminado.

Sin embargo, fue recién en 2008 que el actor confirmó que abandonaba definitivamente la industria debido a que hacer películas le resultaba ya muy estresante. “Me cansé y no lo echo de menos”, argumentaba firme en su postura. Y aunque fueron muchos los seguidores y colegas que lamentaron su decisión -incluso su amigo Clint Eastwood intentó persuadirlo-, Gene no cambió de opinión.

Si bien fue un hombre muy reservado en cuanto a su vida privada, Hackman nunca escondió sus grandes pasiones. Gran coleccionista de cine, el actor disfrutaba de su tiempo libre pintando cuadros, escribiendo historias, piloteando aviones o participando de carreras de coches. Sin embargo, y tras su decisión de alejarse de los sets, esta estrella californiana encontró en las letras y los cuadros una nueva salida laboral.

“Valorando la libertad del oficio literario”, y tras el éxito de su primera novela, Hackman volvió a demostrar sus habilidades como escritor en Justice for None y Escape From Andersonville. A pesar del éxito de esta trilogía, años más tarde, decidió cambiar de género con Payback at Morning Peak, una novela histórica del oeste norteamericano y Pursuit, un thriller policíaco. Ninguna de ellas están editadas en español.

Su faceta como artista plástico comenzó durante sus primeros años en Nueva York, donde pintaba cuadros para solventar sus gastos mientras estudiaba actuación. La única diferencia con la literatura es que no conocemos muchas pinturas de su autoría, debido a que Hackman no vende su arte, solo lo cede para fines benéficos.

Padre de tres hijos y con dos matrimonios en su haber, Gene Hackman es un claro ejemplo de cómo -a pesar de su edad- pudo reinventarse y seguir alimentando su talento, por fuera de los flashes de Hollywood

Mientras que Hackman aseguraba “ser un actor con pocos vericuetos”, la crítica resaltaba su gran versatilidad en escena: “Hackman confiere a sus personajes un perfil que el público inmediatamente capta con credibilidad”. Esta actitud le permitió alejarse de los estereotipos.

Sin dudas, su gran éxito profesional se debió a su versatilidad actoral y a su técnica que consistía en “relajarse y dejarse transportar a ciertos momentos o situaciones de su vida que le produjeron un determinado sentimiento”. “Familias con problemas han sido la cuna de numerosos buenos actores”, afirmaba el artista, que fue víctima del abandono de su padre en su adolescencia y de la inesperada muerte de su madre en un incendio.

Dato

¿Dónde ver a Hackman en streaming?

En NsNow, el servicio de streaming de Nuevo Siglo, se puede ver a Gene Hackman en uno de sus papeles clásicos: el policía Popeye Doyle en el clásico Contacto en Francia de William Friedkin; le dio un Oscar. También está El joven Frankestein, la comedia de Mel Brooks, en donde interpreta al ciego que se cruza con el monstruo y es uno de sus papeles más divertidos. Y hay dos películas menos rutilantes: La aventura del Poseidón, una de catástrofe de la década de 1970 y Los valientes sobre padre que tiene un hijo prisionero de guerra en Vietnam. En Netflix solo está Rápida y mortal, un western con Sharon Stone, Leonardo Di Caprio y Russell Crowe.

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