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"Mucho, mucho amor", un documental de Netflix para conocer a Walter Mercado

Netflix estrenó el documental "Mucho, mucho amor", dedicado a la vida del astrólogo Walter Mercado, que llegó a tener una audiencia de 120 millones de espectadores

Walter Mercado. Foto: Netflix.
Walter Mercado. Foto: Netflix.

"Si eres distinto, sigue siéndolo. No te preocupes. Ser diferente es un don. Ser normal es lo común”, le dijo Aída María Salinas Vidal a su hijo Walter. Desde que era un niño, Walter Mercado era diferente. Mientras su padre y sus hermanos salían a cazar, hacían deporte o plantaban caña de azúcar, él se quedaba en casa leyendo, tocando el piano junto a su madre o bailando. Tenía algo especial y lo sabía. El documental de Netflix Mucho, mucho amor se encarga de demostrarlo.

Una tarde, un pájaro que agonizaba cayó en el patio de su casa. Apenas lo vio, Walter corrió hacia él, lo puso en sus manos y empezó a rezar por él. “Vas a vivir, pajarito, vas a vivir”, le dijo. Momentos más tarde, y como por arte de magia, el pájaro levantó vuelo. Ese milagro fue presenciado por una vecina, que no dudó en contarle esa experiencia al resto de la localidad puertorriqueña de Ponce. En cuestión de días, era conocido como “Walter de los milagros”, y su casa se llenó de vecinos que querían ver y tocar a ese niño mágico.

En ese momento, Walter Mercado comenzó un camino que terminaría haciéndolo famoso en una buena parte de América. “Decidí que me haría una persona famosa”, le dice a una cámara durante un pasaje del documental. “Supe que ese empuje resultaría en algo importante”. Pero, tras ese impulso, decidió cambiar los milagros y la espiritualidad por el baile y la actuación. Durante años fue actor de telenovelas y de teatro e incluso hizo varios trabajos de doblaje. Pero, a los 37 años, su espiritualidad y su presencia escénica se cruzarían en una coincidencia que cambiaría su vida.

Era 1969 y Mercado estaba promocionando su nueva obra, Tríptico del amor, del dolor y de la muerte. Pasó por un programa de la red Telemundo vestido con la ropa con la que subía al escenario: tenía una túnica blanca, joyas y estaba maquillado como un príncipe hindú. Apenas comenzó la entrevista, el presentador Elin Ortiz le pidió que dejara de lado la promoción para que hablara de su interés por el horóscopo.

Durante 15 minutos, hizo predicciones para cada uno de los signos del zodíaco con un carisma que cautivó a los televidentes. Acompañaba sus comentarios con los movimientos de sus manos, exageraba cada frase para darle mayor emoción y completaba el combo con llamativas expresiones faciales.

Apenas terminó su improvisado monólogo, el gerente general de la cadena le dijo que las líneas telefónicas estaban saturadas. “Te quiero todos los días en este programa”, le dijo a Mercado. “Y quiero a Walter con capa”. El éxito fue tan grande que a los tres meses tuvo su propio programa de una hora: Walter, las estrellas y usted.

Desde ese momento fue un éxito detrás de otro y el documental Mucho, mucho amor lo registra. Además de su show en televisión, cada día leía su horóscopo en un programa radial que se retransmitía en varias partes del mundo. Llegó un momento en que el horóscopo de Mercado era visto por 120 millones de personas. Incluso tuvo discípulos en Brasil y Colombia, y hasta generó una lucrativa línea telefónica de predicciones.

Pero, además de los mensajes positivos que generaba cada día, Mercado -que falleció en noviembre a los 87 años- se ganó un lugar en la memoria colectiva gracias a su extravagante aspecto. Basta con ver la foto que ilustra esta nota para relacionar su imagen, casi andrógina, con la de Liberace o la de Bruno Gelber. Usaba maquillaje, muchas joyas, tenía una cabellera que se asemeja a la de una señora glamorosa y siempre se lo veía con una capa distinta. Casi sin proponérselo, Mercado se convirtió en un icono queer de la pantalla puertorriqueña.

Cuando estaba en la cúspide de su éxito, el hombre que solía cerrar cada uno de sus mensajes con la frase “mucho, mucho amor” desapareció repentinamente de la pantalla. ¿La razón? Firmó un contrato sin leerlo y vendió todos los derechos de su nombre.

Sobre este costoso error está construido el interesante documental Mucho, mucho amor, que incluye la palabra de Mercado y permite conocer en profundidad al hombre detrás de la capa de colores.

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