AVENIDA CLOVERFIELD

La amenaza que termina alcanzando a todo el mundo

Este jueves se estrena una película de terror con John Goodman, secuela inesperada de la exitosa Cloverfield.

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Este jueves se estrena la secuela de Cloverfield. Foto: Difusión.

J. J. Abrams estaba explicando recientemente que a él no le gustan esos momentos en las películas de miedo que se basan puramente en la sorpresa, en algo que está fuera de la vista y que nos hace saltar del asiento.

Sin embargo, ese principio no impidió que Abrams le diera al público un buen salto de susto en enero, cuando sin bombo o platillo, su compañía productora, Bad Robot, y Paramount dieron a conocer los avances de una película de la que nadie sabía nada,

En breves atisbos, el avance parece contar la historia de una joven (Mary Elizabeth Winstead) que recibió refugio o fue secuestrada por un temible supervivencialista (John Goodman) en medio de lo que podría ser un evento apocalíptico. En el poster que parece un poco revelador de más se ven monstruos gigantes persguiendo a los protagonistas.

Lo más tentador de la película, que en Uruguay se estrena este jueves, es el título, que parece indicar una seudo-secuela de Cloverfield (2008), exitosa película de horror también producida por Abrams y que igualmente cayó de sorpresa a los desprevenidos espectadores.

Como su antecesora, Avenida Cloverfield se hizo bajo capas de misterio, pues su director, Dan Trachtenberg y Abrams ocultaron los detalles incluso a los actores.

Para Abrams, creador de la serie Lost y director de Star Wars: El despertar de la fuerza (2015) y aficionado de todas las cosas geek, Avenida Cloverfield es su más reciente regreso a las películas de suspenso y monstruos y los programas de televisión de ciencia ficción con los que creció.

"Una de mis cosas favoritas son las películas clase B que se hacen como si fueran A," explica.

Lo que conecta a Avenida Cloverfield con la primera Cloverfield, precisan sus creadores, no son necesariamente los personajes o la trama, sino el tono y el humor: el deseo de tomar los elementos familiares de las películas de género y reinventarlas para el público contemporáneo.

La nueva película viene con el riesgo de que algunos espectadores se sientan decepcionados si no la sienten relacionada coherentemente con la Cloverfield original. Es también una entrada curiosa en una serie que quizá no se concibió como franquicia y es una táctica desacostumbrada estrenar una película de estudio sin los meses de publicidad que suelen recibir.

Empero, Abrams dice que "en una edad de reinicios y secuelas—que ya sé que yo soy culpable como cualquier otro de estar involucrado en estas cosas—es una forma emocionante y novedosa de narrar una historia que no es solo un refrito o algo que ya conocemos."

Ese es el desafío al que Bad Robot se enfrentó dado el éxito de Cloverfield, película basada en video supuestamente de aficionados sobre unas bestias colosales que causan el caos en Manhattan. Llegó a recaudar 170 millones de dólares en la taquilla mundial.

Mientras trabajaba para resucitar las franquicias de Star Trek y Star Wars, Abrams seguía pensando en la forma de darle continuidad a Cloverfield, lo que se complicó más después del estreno de otras películas de monstruos gigantes, Titanes del Pacífico (2013) y Godzilla (2014).

Bad Robot adquirió un libreto, llamado El sótano, escrito por Josh Campbell y Matt Stuecken, del que Abrams dijo que se trataba de "un concepto sensacional y terrorífico."

El libreto fue revisado por varios escritores, entre ellos Damien Chazelle, escritor y director de Whiplash (2014). En ese proceso, "me fue quedando claro que esta película tenía el mismo ADN que Cloverfield" señala Abrams con deliberada ambigüedad.

"Las sentía como se sentirían dos hermanos uno al lado del otro," precisó. "Son personas diferentes pero las vemos y pensamos que están relacionadas, que hay una conexión."

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