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Amazon estrenó "The Undeground Railroad", la mejor miniserie de año

Dirigida por Barry Jenkins se basa en una novela ganadora del Pulitzer y que cuenta una historia con tintes de realismo mágico en tiempos de la esclavitud

Barry Jenkins
El La actriz sudafricana Thuso Mbedu como Cora

Detrás de esta miniserie de 10 capítulos que acaba de estrenar Amazon Video, hay una novela ganadora del premio Pulitzer, El ferrocarril subterráneo de Colson Whitehead. Era una gran historia con el trasfondo de la esclavitud.

La adaptación es de Barry Jenkins, el director que ganó el Oscar por Luz de luna y que confirmó su porte de cineasta con If Beale Street Could Talk, que trasladaba una gran novela de otro gran escritor afroestadounidense, James Baldwin. Jenkins es uno de los más relevantes directores en actividad y esta es su obra más ambiciosa. Es lo mejor que se va a ver en televisión este año.

Aunque con cambios con respecto a la novela, la película repite el mismo planteo: sigue la travesía de Cora (Thuso Mbedu) y Caesar (Angel Pierre), dos esclavos de Georgia que intentan irse lo más lejos posible de su plantación de algodón y un patrón terriblemente cruel (el primer episodio es particularmente explícito). Para hacerlo recurren, hasta donde pueden, a un sistema de rieles subterráneos que transporta a los esclavos en fuga.

La existencia de un tren así es una licencia que se toman el libro de Whitehead y la adaptación de Jenkins. Sí hubo, una red de túneles y de refugios en tiempos de la esclavitud que huían hacia el norte pero no tenía esta infraestructura.

“Siempre había querido usar mi voz para crear algo sobre mis ancestros, los esclavizados”, le dijo Jenkins a El País español. “Y cuando era pequeño y me hablaban del ferrocarril subterráneo, admito, visualizaba afroamericanos en un tren bajo tierra: era mágico pero era real. No había ido a Nueva York, no sabía qué era el metro. Cuando leí el libro y vi la misma imagen, despertó en mí una sensación primigenia. Me conectó con una idea de ser negro en Estados Unidos que identifiqué como orgullo”.

Paralelamante, The Undeground Railroad cuenta la historia del hombre que está tras los esclavos, Arnold Ridgeway (un notable Joel Edgerton), de quien también se muestra la infancia y su conversión en un implacable cazador de esclavos. Junto con Cora conforman el binomio central que impulsa la acción.

Dos citas literarias marcan el tono: Los viajes de Gulliver y la extrañeza de un viaje a territorios desconocidos y fantásticos y la Odisea. Son citados repetidamente.

En sus pretensiones la miniserie está más cerca de los grandes ejemplos históricos del formato como Berlin Alexanderplatz de Rainer Werner Fassbinder o El Decálogo de Krysztof Kieslowski, que exceden las limitaciones del género para convertirse en un producto más cercano al cine. Aunque los capítulos se pueden ver independientes, los 10 episodios tienen una continuidad que amplifican la experiencia.

Algún capítulo dura 40 minutos, otros 20, aunque como regla general superan la hora, lo que libera a la historia de las presiones del protocolo de la duración. Eso es parte de la libertad con la que Jenkins encara el proyecto.

Pero, por encima de todo, hay una belleza plástica que también la aleja de los otros productos de su clase. Ya desde las primeras escenas, se instala en un territorio más cercano al realismo mágico, lo que queda subrayado por la fotografía de James Laxton, habitual compinche de Jenkins. La música de Nicholas Britell (nominado al Oscar por las dos películas de Jenkins) ayuda a generar esa irrealidad de varios momentos.

The Undeground Railroad, que es gran televisión, está muy cerca de Small Axe, la miniserie de Steve McQueen para la BBC sobre la exserie de la década de 1980. En ambos casos se echa una mirada que, parece mentira, aun sigue siendo tan novedosa, sobre temas como la raza, la integración y las oportunidades. McQueen dirigió 12 años de esclavitud.

“La historia de Estados Unidos se ha contado durante mucho, demasiado tiempo desde un único y particular punto de vista”, le dijo Jenkins a El País de España. “Es importante que un artista negro recupere ese imaginario y lo someta a su visión. Es un asunto que me gusta, y no empieza ni acaba conmigo”.

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