TOM CRUISE

El actor al que le encanta ser rudo

El jueves se estrena Jack Reacher 2, la nueva del héroe que sabe dar una buena pelea.

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Llega Jack Reacher, la nueva película de Tom Cruise. Foto: Difusión

Cuando en 2012 se anunció el estreno de Jack Reacher: Bajo la mira, muchos probablemente dijeron "¿Jack qué?". Parecía un paso hacia atrás en la trayectoria de Tom Cruise, un tipo que más allá de los altibajos previsibles (por más taquillero que uno sea, no siempre la película resulta exitosa), hacía años que solo participaba en proyectos de muy alto perfil, ya sea por el nombre del director o porque la cosa venía con un abultado presupuesto para promoción.

En la década que va de 2002 a 2012, Cruise actuó en 11 películas. De estas, cuatro fueron muy exitosas comercialmente: Minority Report, La guerra de los mundos, Misión Imposible III y Misión Imposible IV.

Cuatro de ellas no fueron tan recaudadoras, pero reafirmaron que Cruise está lejos de ser un muñeco de torta como actor, además de que también dieron cuenta de su olfato para involucrarse en proyectos que rinden algún que otro fruto artístico, más allá de que no son grandes películas: Vanilla Sky, Colateral, Operación Valkyria y Una guerra de película. De esa década, quedan tres películas que pueden anotarse en el rubro "oportunidades desperdiciadas", aunque ninguna es un papelón: Leones por corderos, Encuentro explosivo y La era del rock.

Era a la luz de esos antecedentes que llamó la atención la aparición del personaje Jack Reacher en su trayectoria. Creado por el escritor británico Lee Child, Reacher (que es estadounidense) ya ha aparecido en 21 novelas, además de algunos cuentos.

Visto así, Cruise apostaba por algo ya aprobado por millones que habían comprado los libros: Child ha vendido más de 50 millones de ejemplares de los relatos de Reacher, una cifra nada desdeñable pero tampoco un best seller al nivel de JK Rowling.

Lo cierto es que la primera entrega de las andanzas de este exmilitar —que recorre los Estados Unidos y se mete en situaciones peligrosas— no hizo demasiado ruido. Sí generó ganancias para Paramount, porque costó 60 millones de dólares y recaudó 80. Y aunque 20 millones de ganancia no son para despreciar en ningún lado, Misión Imposible 3 costó 150 millones de dólares y terminó recaudando casi 400 millones a nivel mundial. A nivel de la crítica es más difícil evaluar el impacto que tuvo esa película, pero según Internet Movie Database las opiniones positivas y negativas se dividen a la mitad.

El jueves se estrena la segunda parte, esta vez dirigida por Edward Zwick (releva a Christopher McQuarrie), quien había dirigido a Cruise en El último samurai en 2003. En esta oportunidad, el antiguo oficial debe desarticular una conspiración política y militar en el gobierno de su país, con las armas que tiene a su disposición.

¿Cuáles son éstas? Las mismas que las de Jason Statham. Cruise, con esta franquicia, parece apuntar a rescatar de las películas de Statham esas patadas y piñazos que tantos frutos le han dado al inglés, y rodearlas de un nivel de producción un poco más refinado (un poco nomás).

Con todo, sigue llamando la atención que Cruise insista en una franquicia de acción que tiene sus (pocos) buenos momentos, pero que no posee la espectacularidad de la saga de Misión Imposible ni la frescura de Al filo del mañana (2014), una de las mejores películas de acción de los últimos años y que también fue muy exitosa a nivel comercial: costó casi 180 millones de dólares y recaudó 370 millones.

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