la última película de la saga cierra un capítulo en la historia del cine de terror

Actividad paranormal: pasó porque lo vio una cámara

La creencia generalizada es que la responsable de la plaga fue una película de bajo presupuesto y hecha con bastante ingenio que se llamó El proyecto Blair Witch (1999), dirigida por Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, que utilizó el recurso de una cámara de video encontrada que proporcionaba los datos de una historia más bien terrible ocurrida en un bosque enigmático.

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La fórmula tiene un sorprendente éxito.

La película fue sobre todo un éxito de "marketing", que supo explotar desde su falso aire de documental hasta una campaña publicitaria complementaria que difundió por internet una serie de leyendas acerca de la historia que narraba. Durante un breve tiempo hubo incluso gente que creyó que esas informaciones que poblaron varios sitios web eran verdaderas, y por un rato más (cuando ya se sabía que todo era falso) hubo un reconocimiento auténtico al ingenio de Myrick y Sánchez, que se las arreglaron para crear una película pequeña y compacta, que se las arreglaba para asustar mediante la sugerencia y la elipsis.

Antecedentes.

Casi todo el mundo razonó entonces que el éxito de El proyecto Blair Witch era irrepetible. No se podía insistir una y otra vez con el mismo truco del "video encontrado", y de hecho la secuela de ese film, la inepta El proyecto Blair Witch 2 (2000) de Joe Berlinger prefirió no insistir con el mecanismo. De hecho, agarraba para otro lado y no llegaba a ninguna parte.

Curiosamente, sin embargo, la fórmula tuvo mucho más éxito del que cabía esperar (y del que merecía), y hasta la popular Wikipedia se ha sentido en la obligación de incorporar una entrada en la que se detallan una serie de películas en las que se la emplea. El listado propuesto por Wikipedia llega hasta las 103 películas, y no empieza con El proyecto Blair Witch sino que retrocede hasta Holocausto caníbal (1980) del italiano Rug-gero Deodato, historia de cuatro documentalistas que se internan en la Amazonia en busca de una tribu de antropófagos y terminan debidamente almorzados por los lugareños. Unos meses después, otra expedición viaja al mismo lugar y encuentra el material filmado por esos aventureros convertidos en alimento para nobles salvajes.

No es seguro que Myrick y Sánchez hayan visto Holocausto caníbal a la hora de hacer El proyecto Blair Witch, pero es probable que tuvieran el más cercano ejemplo de Alien Abduction: Incident in Lake County(The McPherson Tape), una película de Dean Aliotto rodada en 1998 sobre una reunión familiar en una aislada casa de campo, en la que uno de los hijos comenzaba a registrar con su cámara de video lo que pasaba a su alrededor. Y lo que pasaba era lo del título: extraterrestres secuestrando gente. Solo quedaba esa filmación como evidencia.

Los ejemplos podrían multiplicarse, y uno de los mejores debe ser Cloverfield (2008) de Matt Reeves, que contaba el ataque a Nueva York de una criatura que debía ser pariente de Godzilla pero que lo hacía, otra vez, a través del ficticio registro de varios camarógrafos aficionados. El proyecto, en el que estuvo involucrado J.J. Abrams (de Lost, Star Trek y la nueva Star Wars) fue un ejemplo infrecuente en lo suyo: una muestra de cine de género inquieta y ligeramente subversiva, que se las arreglaba para conseguir algunos sustos legítimos.

Es difícil seguirle la pista a otras películas del subgénero, porque aparecen una por día en el cable, y uno tiene otras cosas que hacer. Una fórmula reiterada (Rec y continuaciones) es la del equipo periodísticos que se mete en un lugar donde ocurren algunas cosas bastante espantosas, y suelen dejar evidencia de ellas y de su trágico destino.

Éxito.

El modelo de la saga de Actvidad paranormal es no menos tópico. La primera entrega de la serie (2007), dirigida por Oren Peli, fue una película de bajísimo presupuesto y hábil estrategia de marketing, que imitaba un estilo documental para su historia de un matrimonio acosado por los malvados espíritus de turno. En la primera secuela (2010) que dirigió Tod Williams, la familia amenazada colocaba cámaras de seguridad en toda la casa y allí quedaban grabadas muchas cosas inquietantes. La tercera jugó con los tiempos, remontándose hasta el año 1988 y la niñez de dos hermanas para rastrear los orígenes de algunos sobresaltos. La cuarta entrega avanzó cinco años, mudó a algunos personajes y siguió repitiendo sustos. En 2013 hubo un "spin off" latino subtitulado los señalados, donde volvía a haber "material encontrado y sustos añadidos. La actual Dimensión fantasma, en cartel en Montevideo,insiste con casa maldita, espíritus y videos aunque ahora en 3D. Es cosa de nunca acabar.

Monstruos que están muy cerca

El fenómeno de las películas de "metraje encontrado" forma parte de un panorama más amplio: el de la multiplicación hasta el infinito de las películas de terror de bajo presupuesto, que tienen un moderado éxito en cine y luego recuperan más dinero en el mercado doméstico, probablemente plagado de adolescentes que ven las películas mientras consumen palomitas, pizza y cerveza. A nivel sociológico, el fenómeno tiene que ver, probablemente, con las inquietudes y los miedos que pululan en el inconsciente colectivo de la ente, característicos de los tiempos de crisis. Fantasmas, demonios, zombies y hasta tiburones arrastrados por temibles tornados resultan un síntoma del "estado de las cosas".

Otras historias que asustan

APOLLO 18 -2011-

Falso documental que revela la "verdadera" historia de la última misión secreta de la NASA en la Luna. Los horrores registrados, se supone, son la verdadera razón por la que el hombre nunca ha vuelto a la Luna. Director, Gonzalo López-Gallego. Con Warren Christie.

THE AMITYVILLE HORROR: THE LOST TAPES -2012-

Vuelta a la historia de la famosa casa encantada, promovida por el famoso fraude literario de Jay Anson. Esta vez se trata de una precuela de los horrores contados otras veces, de los que al parecer habría quedado evidencia grabada.

AREA 51 -2015-

Oren Peli, el realizador de la primera Actividad paranormal, para incursionar en otra popular leyenda de la mitología 51: el misterioso lugar donde el gobierno norteamericano oculta presuntamente a sus extraterrestres. Tres jóvenes se meten, lo filman y tienen problemas.

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