Ava DuVernay

Con el acento en los desprotegidos

La premiada directora Ava DuVernay habló sobre la película que se estrena hoy en Uruguay

"Un Viaje en el tiempo", la nueva película de una gran y premiada directora. Foto: Difusión
"Un Viaje en el tiempo", la nueva película de una gran y premiada directora que mezcla fantasía con el empoderamiento femenino. Foto: Difusión

La directora Ava DuVernay tuvo un comienzo distinto al de otros jóvenes cineastas: se inició en periodismo e hizo carrera en agencias de publicidad, antes de hacer su primera película, a los 32 años. Para comparar, Damien Chazelle tenía esa edad cuando ganó el Oscar a mejor director por el musical La La Land, en 2016.

Sin embargo, DuVernay ya se encuentra en los anales del cine por haber sido la primera mujer afroamericana en haber sido nominada al Oscar a mejor película, gracias a Selma (2014), que no solo la catapultó como una cineasta a tener en cuenta, sino que también la acercó a la poderosa Oprah Winfrey, que se convirtió en su madrina artística, lo que dio inicio a una participación juntas en distintas películas y producciones.

película Selma
Trailer de la película "Selma"

Y DuVernay también hizo historia por ser la primera afroamericana en realizar una película con un presupuesto mayor a los 100 millones de dólares: ese fue el monto que le dio Disney para que realice Un viaje en el tiempo, la película que se estrena hoy en Uruguay.

¿“Creo que no soy la primera. No soy la primera mujer afroamericana capaz de dirigir una película de 100 millones de dólares, no soy la primera afroamericana capaz de hacer algo tan hermoso que cualquiera que sea el corpus que otorgue premios debería haberlo entregado: es el momento. Es el momento, y yo estoy aquí”, dijo DuVernay en entrevista con la revista The New Yorker.

Porque aunque para muchos DuVernay nació con Selma, ese era su tercer trabajo para el cine. La película contaba un hecho monstruoso pero cierto, la lucha por los afroamericanos para conseguir el derecho al voto en Estados Unidos durante la década de 1960, mientras se presenta a su líder, Martin Luther King, como una persona de carne y hueso. Sin dudas, lo más importante de la película fue desacralizar la imagen que se tiene de Luther King, presentando sus miedos y dudas sobre el movimiento civil; aunque no estuvo exenta de polémica ya que, se dijo, tergiversó hechos de la historia para darle mayor dramatismo. Sobre eso, DuVernay, que también participó en el guión dijo que lo suyo era contar una película de ficción, no hacer un relato documental de lo sucedido.

Para eso, para una versión más realista, estuvo el valioso documental que dirigió para Netflix, Enmienda XIII, nominado al Oscar el año pasado a mejor documental. Es un relato en el que se muestra con datos duros y fríos, lo que significa entrar en el sistema penitenciario de Estados Unidos y las pocas chances que tiene la gente que terminó presa, de reinsertarse en la sociedad. Es un fuerte alegato contra los desprotegidos, que es el tema central de la filmografía de esta versátil e inquieta directora.

“Crecí en un matriarcado, las mujeres gobernaban a mi familia; mi tía Denise, una gran fanática del arte, nos llevaba a ver obras de teatro a Long Beach, porque en Compton no hay salas de cine”, dijo a la revista Time, y contó además que se hizo directora en homenaje a esa tía que siempre la incentivo a que fuese creativa.

Ava DuVernay recibiendo el premio Peabody. Foto: Wikimedia
DuVernay recibiendo el premio Peabody por el documental "Enmienda XIII". Foto: Archivo

Con esa historia familiar, DuVernay logro ser la arquitecta de su vida, haciendo una carrera en el cine, “un sistema de patriarcado creado por hombres para hombres, predominantemente blancos”, como lo definió ella misma. “Hay mucho que hablar sobre romper el techo y ciertamente me siento privilegiada aquí después de décadas de mujeres que lo han hecho. Pero, en general, creo mucho menos en derribar una puerta o destrozar el techo, y más en construir mi propia casa”, agregó DuVernay.

Dueña de su destino

Con esa misma creencia, fue que DuVernay comenzó como periodista, y trabajó como interna en el canal CBS, donde ayudó a cubrir el caso de O. J. Simpson, a mediados de la década de 1990. Después de desilusionarse de esa profesión, se desarrolló como publicista, y trabajó para empresas como Fox, Savoy Pictures y y otras agencias de relaciones públicas antes de abrir su propia empresa: The The DuVernay Agency, en 1999.

Gracias a esa firma, DuVernay hizo campañas para películas y programas de televisión como el drama La terminal (Steven Spielberg, 2004), la película animada Shrek 2 (Andrew Adamson, 2004) y el musical Dreamgirls (Bill Condon, 2006). Fue con estos trabajos que se dio cuenta que lo suyo era hacer cine. “No era mi intención pensar: ‘un día quiero ganar un Oscar’; quería hacer lo mío y lo que amo. Mi segunda película se hizo con 15.000 dólares y me ayudó mi madre”, dijo DuVernay a la revista The New Yorker.

Su nueva película, su octavo largometraje como realizadora (también ha dirigido episodios de series como Scandal, Queen Sugar y videos musicales de Jay-Z), es una historia de fantasía. Basada en la novela de ciencia ficción que Madeleine L’Engle escribió en 1962, Un viaje en el tiempo cuenta la historia de una joven afroamericana, su viaje por planetas y su lucha contra el mal, para salvar a su desaparecido padre.

"Un viaje en el tiempo" está protagonizada por Reese Witherspoon, Oprah Winfrey, Mindy Kaling y la joven Storm Reid. Foto: Difusión
"Un viaje en el tiempo" está protagonizada por Reese Witherspoon, Oprah Winfrey, Mindy Kaling y la joven Storm Reid. Foto: Difusión

En una charla con The New York Times, DuVernay dijo que sus elecciones para el reparto, así como el tono y la visión de la película, han sido innovadoras. Para empezar, está el hecho de que fue ella quien la dirigió, y eso de que fue la primera mujer de color al timón de una película valorada en 100 millones de dólares. Además, se propuso “feminizar” la película, que sigue a una obstinada estudiante de secundaria -en este caso una niña mestiza interpretada por Storm Reid- que busca salvar el universo.

“Cuando dices ‘feminizar’, la gente piensa en suavizar ciertas áreas, pero yo pienso en fortalecer otras”, esas que por lo general no se tienen en cuenta, dijo la directora de 45 años.

La historia de Un viaje en el tiempo, se centra en la joven Meg Murry, quien junto a su hermano menor y un amigo viajará entre galaxias, encontrando criaturas fantásticas y bestias amenazadoras, para rescatar a su padre. Sin embargo, el recorrido que realizará Meg es elíptico, y “el villano es la oscuridad que hay en nuestro interior”, explicó DuVernay. “No hay un Darth Vader, ni una escena de lucha. Su acción es progresiva e interna”, explicó.

Traducir eso a la gran pantalla, dijo DuVernay, “tiene que ser lírico e íntimo”, sin perder el equilibrio de la saga sobre el paso de la niñez a la adultez, un relato de aventura y una historia que han venerado adolescentes durante más de medio siglo. “Justamente por eso la hice, porque era difícil”, explicó la realizadora, que tiñó con el luto de haber perdido a su padrastro antes de comenzar al filmar esta nueva película.

Un viaje en el tiempo
Trailer de la película "Un viaje en el tiempo", que se estrenó hoy en Uruguay

Sin embargo, DuVernay aclara que Un viaje en el tiempo no es para todo el mundo, como una película de superhéroes de Marvel, sino que está pensada para una audiencia de 8 a 12 años. “No sé si volveré a hacer algo así de nuevo”, dijo, aunque en su filmografía figura una película de superhéroes de DC: The New Gods, basada en personajes de Jack Kirby.

Además, y como ha sido parte de su temática en el cine y televisión, en la misma línea de feminizar, el elenco está cargado de mujeres: además de Reid, el elenco lo encabezan Reese Witherspoon, Oprah Winfrey y Mindy Kaling que, como las señoras Qué, Cuál y Quién respectivamente, ayudarán a la joven en su viaje.

En otro aspecto, para DuVernay hay una semejanza entre Selma y Un viaje en el tiempo, y es que ambas comparten el mismo mensaje básico: “el trabajo de los derechos civiles y la justicia social requiere imaginación, imaginar un mundo que no existe, e imaginar que es posible. Es lo mismo que sucede cada vez que nos imaginamos en un espacio futuro o un espacio donde no hemos estado”.

DuVernay. La directora compone una historia multicultural centrada en una joven adolescente. Foto: Difusión
DuVernay. La directora compone una historia multicultural centrada en una joven adolescente. Foto: Difusión

Imaginarse un mundo en el que una niña como Meg puede volar, como es el caso de este film, fue “tremendamente emotivo para mí”, comentó la directora. “Y luego ser capaz de crearlo, aunque sea en cámara por un rato, por dos horas... Cambiar el mundo por tan solo ese breve lapso, es muy poderoso. Es adictivo”.

Un viaje por mundos desconocidos llenos de color, con una mirada femenina y un despliegue de efectos visuales es lo que propone esta directora con su nueva película, que por detrás mantiene los ejes temáticos del trabajo de una directora que está haciendo historia.

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