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La calurosa noche del brit pop

El ex Oasis Noel Gallagher pasó raudamente por Montevideo, dejando una estela de canciones con sabor británico y nostálgico.

Foto: Marcelo Bonjour
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No es un "frontman", como su hermano. Esa categoría de cantantes que más allá de lo estrictamente técnico (cantar) tiene una presencia escénica que atrae y atrapa.

Lo de Noel Gallagher está en la categoría de "singer-songwriter". Aunque canta con potencia y precisión, lo más destacado de Noel Gallagher son sus canciones, muchas de las cuales suenan parecidas entre sí: es como un Calamaro británico, con un estilo instantáneamente reconocible y, con alguna excepción, previsible..

El concierto empezó puntualmente a las 21 horas y terminó, sin pirotecnia de ningún tipo (ni literal ni metafórica), una hora y media más tarde. El inglés se limitó a unas pocas frases durante todo el concierto, con apenas un "muchas gracias" (así, en español) como concesión al público y el deseo "de que no pasen más de 20 putos años antes que vuelva", como dijo antes de la última canción, "Don't look back in anger", cantada por todo el Teatro de Verano, que estuvo lleno. 

Aunque fue el principal —casi exclusivo— compositor de Oasis y podría cantar una sucesión de éxitos para complacer a los nostálgicos, el mayor de los Gallagher se basó principalmente en sus dos discos en solitario: el primero, homónimo, editado en 2011 y Chasing yesterday, del año pasado. Seguramente sea lo más astuto y adecuado: no se construye una trayectoria solista cantando principalmente las canciones de una banda, por más que las canciones sean de su autoría. 

El concierto arrancó casi de manera tímida: el volumen parecía bajo y él y su banda no lograban esa interacción necesaria para que la experiencia sea más que correcta. Pero después de más o menos media hora, tanto el sonido como el desempeño de los High Flying Birds empezaron a levantar temperatura.

Cuando la banda llegó a la canción "f I Had Gun", ya estaba entrada en calor y se notó: fue el punto más alto de la noche en cuanto a performance. 

De ahí en adelante, la comunión entre banda y público fue mayor y alcanzó el punto máximo en la última canción de los bises, la ya mencionada "Don't look back..." 

Será cuestión de ver si algún productor o productora invierte en traerlo de nuevo a Montevideo, una ciudad que lo recibió en su debut como artista con admiración y un moderado entusiasmo.

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