Los apasionados por lo analógico ahora piden casetes

Cajita imperfecta amada por quienes no la sufrieron

Los nacidos después de 1980 casi desde que consumen música lo hacen a través de CDs o plataformas digitales y así son muchos los que se acuerdan del primer tema que bajaron de Ares o Napster cuando eran adolescentes.

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A pesar de ser un formato con varias fallas, algunos piensan que eso los hace únicos.

Pero, algunos de esa generación sienten cierta nostalgia por lo analógico, quizás porque no han tenido que lidiar con eso. Así ahora están de moda las cámaras a rollo, las polaroids, los vinilos y parece que los casetes.

Este último formato tuvo 15 años de auge, desde 1980 hasta 1995, aproximadamente, gracias en gran parte a la popularidad de los reproductores portátiles, los walkman. Además tenían la ventaja de que se podían hacer las famosas "mixtapes" o grabar música de la radio. Pero, también, tenían muchísimas desventajas: había que rebobinarlos, la cinta se rompía fácilmente, no se escuchaban tan bien como el CD y había que cambiarlo de lado.

Sin embargo, para esta generación lo que pueden ser consideradas incomodidades o desventajas se transforman en aspectos que los hacen únicos, que hacen del escuchar música toda una experiencia.

El año pasado Guardianes de la Galaxia le dio protagonismo a un casete, que era lo único que el protagonista había llevado de la tierra y lo escuchaba continuamente. Después de ver el éxito que tuvo el film decidieron editar el soundtrack Awesome Mix Vol.1 en el formato que se mostraba en la película y vendió 11.500 copias, que puede parecer poco, pero es un indicio de que hay interesados.

Desde este año, la cadena de ropa y accesorios estadounidense Urban Outfitters, considerada como un ejemplo de lo que es cool, vende casetes de bandas under pero populares como Foals, Run The Jewels y Marina and the Diamonds. La cadena ya había sido una de las impulsoras del regreso del vinilo, siendo después de Amazon la empresa que más discos vendió en ese formato.

Pero eso no quiere decir que el casete vaya a volver, no es algo que esté a punto de hacerse popular y es más que improbable que volvamos a ver gente por la calle con los walkman, sino que es un formato que atrae a algunos pocos que quieren escapar a la hegemonía digital.

Uno de ellos es Federico Muñoz, fundador de Cincope Records, un sello argentino que nació en 2013 y edita a bandas contemporáneas en formato casete."El digital, el CD yo sé que se escuchan bárbaro pero a mí lo que más me gusta del casete y del vinilo es que al ser formatos analógicos se escucha un poquito peor, en el casete más todavía, pero le da una magia. No es como un CD que va a ser siempre lo mismo, los siento medio fríos. Me gustan esos desperfectos", explica.

También cuenta que en Argentina el casete nunca murió, pero se limitaba al ámbito de la música hardcore. En 2013 editaron Hola de Los Rusos Hijos De Puta y a partir de ese momento otras bandas under empezaron a querer sacar sus casetes. De Hola llegaron a vender 400 ejemplares. "En un momento paramos de hacer pero íbamos a una feria y se vendían todos", cuenta el fundador de Cincope.

Otra ventaja que tiene el casete en Argentina, asegura Federico Muñoz es que se pueden hacer tiradas chicas, a diferencia del CD, que las empresas que se dedican a editarlos requieren un mínimo de 700. Para una banda chica ese número es una gran diferencia.

Ellos, además de vender el objeto físico proveen un link de descarga para poder bajar el álbum digitalmente y escucharlo en las computadoras y celulares. "El casete es para el coleccionista, si vos querés tener el objeto te comprás el casete pero igualmente viene con un código de descarga para bajarlo de internet. Es adaptar el formato a las nuevas tecnologías, por más que te guste tener el objeto físico generalmente lo terminás copiando a la computadora. Es más para darle el gusto al coleccionista, para el que tiene el fetiche", dice.

Por eso, a partir de que notaron el caracter de coleccionista que tienen los casetes empezar a sacar ediciones limitadas y numeradas. Ahora sacaron a la venta 120 ejemplares de Sangre, el último trabajo de la banda uruguaya Hablan Por La Espalda y no tienen planeado sacar más. Los Mostachos, otra banda uruguaya, tiene planeado sacar su último trabajo con ellos en los próximos meses. "En un momento nos planteamos que si los estábamos haciendo por hacer termina perdiendo el significado, porque lo tiene todo el mundo, entonces decidimos hacer las ediciones limitadas", sostiene.

El otro sello bonaerense que edita casetes es Hallo, que en 2013 sacó La dinastía Scorpio de Él Mató Un Poicía Motorizado y luego amplió su catálogo con las bandas Antolín, Japón y 101 Faunos —todas populares dentro del under—. A nivel mundial los californianos de Burger records son los líderes en el formato e incluso inventaron el Cassette Store Day, una celebración que tiene sus versiones en Nueva York, Buenos Aires, Tokio y Londres.

En Uruguay, sin embargo, la ola retro aún no ha alcanzado prácticamente al casete. Rafael Abal, director de Sondor, contó si bien ha escuchado el rumor, su sello solo ha vendido un casete del stock en el 2014 y en el 2015 no han vendido ninguno. Sin embargo la tecnología está, las máquinas esperan guardadas para un resurgimiento, aunque Abal no lo ve posible.

SABER MÁS

El formato y las ventas

En Uruguay se dejaron de editar casetes a fines de 1990, cuando el CD terminó por acaparar la edición de los álbumes. En 1998 Sondor vendió 27.100 casetes y el año pasado 1. Rafael Abal sostiene que por ahora no hay interés por parte de los compradores uruguayos en el formato. National Audio Company, una empresa Estadounidense, fabricó 10 milliones el año pasado y en lo que va del año la demanda aumentó un 20%.

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