Un gran paso en la plástica nacional

El renacimiento del Museo Gurvich

Un nuevo museo en un punto clave de la Ciudad Vieja alberga el legado de José Gurvich

El eterno femenino de una imaginativa pintora
El museo busca reflejar los espacios en donde trabajó el artista. Foto: F. Flores.

Son cinco pisos donde se distribuye buena parte del mejor arte uruguayo. Es el nuevo Museo Gurvich y la apertura de un museo —en este caso, una reapertura— siempre es un acontecimiento para una ciudad. Y que debe ser celebrado y visitado. En una casona imponente de la calle Sarandí al costado de la catedral, la obra de José Gurvich encontró un lugar espacioso, luminoso, reciclado y moderno. "Queremos que tenga mucha tecnología, audioguías pantallas, y en breve tendremos aplicaciones", dice Martín Gurvich, director del museo e hijo del artista.

De a poco se irán acomodando pero ya hay mucho para ver, y bien. Para la inauguración del martes 24 todo estaba listo. El reciclaje de la casa, la adecuación del inmueble a un fin museístico y el acomodar la obra en los cinco pisos, ha llevado más de lo que pensaban, eso sí. José Gurvich nació en Lituania en 1927 y quizás por aquello de pinta tu aldea y serás universal, construyó sus mundos en algunos paisajes bien concretos: el Cerro, un kibutz en Israel, y otros lugares, le sirvieron para retratar la universal odisea humana. Fue alumno y profesor en el taller de Joaquín Torres García para terminar creando su propio mundo en cuadros, murales, dibujos y cerámicas. Murió en Nueva York, demasiado joven a los 47 años, el 24 de junio de 1974. Dejó una obra importante y reconocida internacionalmente.

"Mi padre fue un gran alumno de Torres García, un gran divulgador de su Universalismo Constructivo, para luego llegar a una madurez plástica en la que construyó su propio lenguaje", le decía a El País Martín Gurvich, horas antes de la inauguración y mientras supervisaba esos últimos detalles que siempre quedan para el final. El desarrollo de la exposición es totalmente diferente al del anterior Museo Gurvich, que cerró en 2013 y estaba a la vuelta por Ituzaingó: ahora hay más obras y otra estructura y comodidades para el visitante.

La muestra permanente del museo abarca toda una vida, y permite entender la trascendencia de su obra. Ente las 350 obras en exposición (un 80% del acervo del museo que incluye además objetos y cerámicas) están el primer dibujo de Gurvich (un Mozart precioso que hizo a los 13 años) hasta el que tiene la última pincelada poco antes de morir. En la planta baja están algunas de sus obras de más porte, incluyendo el mural que pintó para la Caja de Pensiones del Frigorífico del Cerro en 1963, y que durante años languideció en las oficinas del BPS, a una cuadra del museo y que ahora sí se luce como debería.

Hay una sala de dibujos ("del mundo íntimo del artista", dice Martín Gurvich), que en general intentará ser temática: en estos primeros meses se ven dibujos y bocetos sobre París y las tapas de la revista Removedor, por ejemplo. Allí cerca hay una reconstrucción del atelier de Gurvich con su caballete y sus pinceles, y por ahí toda su etapa en el taller desde sus primeros ejercicios a los trabajos más maduros en los que aprovechó el constructivismo torregarciano para hacer un constructivismo gurvichiano. También está toda su etapa en Israel que dejó esos cuadros tan llenos de vida.

Durante el verano se podrá ver una exposición de la obra que Gurvich dedicó al Cerro, un barrio que retrató y quiso como pocos artistas. Sus obreros, sus fábricas y su gente quedan documentados a través de la mirada entrañable de un artista que supo recorrer sus calles.

En abril está previsto que empiecen las visitas de los escolares en un programa de arte y ahorro organizado junto al Banco Central del Uruguay. El museo se propone una experiencia cultural abarcadora, y habrá muestras temporales y charlas.

Las entradas tendrán un precio de $ 100. Los martes es gratis, y hay descuentos para estudiantes y jubilados.

Tres líneas de desarrollo del museo.

Otro de los aspectos destacables del Museo Gurvich es el fondo del Archivo José Gurvich, que está constituido por un conjunto de documentos, fotografías, manuscritos, cartas y catálogos, que testimonian el pensamiento y la vida del artista. Además se incorpora también material sobre sus compañeros del Taller Torres-García y sus alumnos.

El fondo iniciado con el aporte de la familia Gurvich, constantemente se ve ampliado por otras donaciones de personas vinculadas al TTG y por particulares. La idea es que próximamente se ofrezca acceso a toda esta información vía web.

También el museo cuenta con una sala de lectura, donde pueden consultarse los fondos de biblioteca, con cerca de 2.000 títulos especializados en arte, principalmente latinoamericano, y más especialmente sobre todo alrededor del Taller Torres-García y Gurvich.

Los fondos de biblioteca se incrementan año a año gracias a la donaciones y compras por parte de la Fundación José Gurvich y por el intercambio con otras instituciones.

Un tercer pilar para la difusión son las visitas guiadas para adultos, que consisten en una recorrida reflexiva por el museo. Más información al tel. 2915 7826, o [email protected]

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