Proyecto

Ott y Atchugarry: soñar con arte también es posible

El arquitecto y el escultor presentaron en sociedad el Museo de Arte Latinoamericano en la Fundación Atchugarry

Atchugarry y Ott
Ott y Atchugarry anunciaron un sueño que quieren cumplir. Foto: Ricardo Figueredo

Quizás la culpa la tuvieron unas docenas de ostras que desaparecían y volvían a aparecer en la mesa de un café de París con una rapidez que Carlos Ott achacó a la voracidad de Pablo Atchugarry. Fue allí donde, dos de los uruguayos con mayor reconocimiento internacional decidieron unir fuerzas y sensibilidades para concretar otro de sus tantos sueños: un Museo de Arte Latinoamericano en el privilegiado predio de la Fundación Atchugarry.

Fue en ese lugar único que combina parque de esculturas, centro cultural, paisajismo y uno de los grandes atardeceres del país, que el sábado 26, Ott y Atchugarry le mostraron a un centenar de amigos, lo cerca que están de concretar aquel sueño. Lo hicieron con la presencia del intendente de Maldonado, Enrique Antía (quien llegó tarde porque, verdaderamente, atravesar La Barra era una odisea); la ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz; el director nacional de Cultura, Sergio Mautone y el director del Museo Nacional de Artes Visuales, Enrique Aguerre. Había galeristas y artistas.

Museo de Arte Latinoamericano
Vea el video de cómo será el Museo de Arte Latinoamericano

El Museo de Arte Latinoamericano allí en Manantiales, se inaugurará a fines de 2020. Serán 2.000 metros cuadrados espaciosos y soleados, de acuerdo a un proyecto que Ott bocetó inspirándose en el paisaje y que concretará la empresa de Gastón y Federico Atchugarry, hijos del fallecido ministro de Economía, Alejandro Atchugarry, y, por lo tanto, sobrinos del anfitrión; su recuerdo quebró la voz del anfitrión.

“Este es el comienzo de un nuevo sueño”, le dijo Atchugarry a El País. “Empieza el partido de lo que va a ser un edificio icónico para el Uruguay y apuntará a ser un museo que permitirá introducir el arte uruguayo en un contexto más amplio”. Es darle, dice, al público una nueva opción de acercarse al arte.

Museo de Arte Latinoamericano
El edificio del Museo de Arte Latinoamericano, tal como se verá en diciembre de 2020

El edificio, además, contará con un mirador para “ver las puestas de sol y este paisaje ondulado tan lindo”, dice Atchugarry y se entusiasma señalando lo obvio: el precioso horizonte recortado por esculturas. El nuevo edificio, que asemeja un enorme barco, estará a un costado de la capilla que aloja La Piedad de Atchugarry.

“Trabajar con Pablo Atchugarry es un honor”, le dijo Ott a El País, quien además recordó que cuando se mudó a Canadá su primer proyecto fue un museo en Toronto. “Es un gustazo para un arquitecto trabajar con un artista y que un artista te pida una obra, es algo que pasa muy pocas veces”.

La fundación Pablo Atchugarry, que está a la altura del kilómetro 4,5 de la ruta 104 (la que une la playa de Manantiales con la ruta 9) se fundó en 2007. De acuerdo con el sitio oficial de la fundación, se creó “con el espíritu de promover las artes plásticas, la literatura, la música , la danza y otras manifestaciones creativas del hombre. Este proyecto social y cultural se construye en forma constante y dinámica, consolidándose a través del trabajo y la experiencia de su fundador”. Ocupa unas 16 hectáreas en la que conviven un anfiteatro, salas de exposiciones, salas de convenciones, un restaurant y el propio taller del escultor. La visita es gratis y, si tiene suerte, podrá ver al propio Atchugarry trabajando en una obra. Siempre es un anfitrión amable.

“No hay muchos museos dedicados exclusivamente al arte latinoamericano”, dice Atchugarry y menciona como excepción, claro, al Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, el Malba.

El acervo del museo, al menos en su comienzo se nutrirá de obras que el propio Atchugarry, que vive medio año en Italia y medio en Uruguay, ha ido comprando o le han ido regalando. La idea es intercambiar con otras instituciones y, además, de la colección permanente, compartir exhibiciones transitorias con otros museos.

“Habrá muestras internacionales que van a ser hospedadas en nuestro museo y nuestras muestras irán a otras instituciones”, contó.

Museo de Arte Latinoamericano
Amplios espacios para conocer el arte del continente

“Aún no hemos hablado de costos pero sí de excelencia, con el proyecto de Ott y la participación en la construcción de la empresa que era de mi hermano, Alejandro”, dice Atchugarry. “Acá hay un legado familiar y afectivo muy importante”.

El edificio estará enmarcado por una estructura de madera laminada colada que lo vincula con el entorno. Su aspecto es verdaderamente novedoso y, como dicen, será un icono de Maldonado; tanto la ministra Muñoz, como el intendente Antía destacaron ese aporte. Al igual que todas las actividades de la fundación se podrá visitar con entrada gratuita.

Atchugarry nació en Montevideo en agosto de 1954. Se acercó al mármol, y lo hizo su elemento primordial cuando lo descubrió en Carrara en 1979. Ha tenido muestras individuales y colectivas en las grandes ciudades del arte. Su lista de exhibiciones es abrumadora y global. En diciembre del año pasado anunció la inauguración de una sede de la fundación en Miami, el Pablo Atchugarry Art Center.

Ott nació también en Montevideo (aunque en 1946) y también desarrolló una carrera internacional destacadísima. La obra que le dio trascendencia mundial fue la Opera de la Bastilla de París inaugurada cuando los 200 años de la Revolución Francesa. En Uruguay, hizo el aeropuerto de Punta del Este y la llamada Torre de Antel.

Y juntos soñaron, con ostras de por medio, hacerle un regalo a Uruguay. Se va a llamar el Museo de Arte Latinoamericano. Enhorabuena.

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