ENTREVISTA

Osvaldo Reyno: "Buscábamos que el público se imagine una puerta"

El escenógrafo repasa aspectos de su trayectoria, a partir de su trabajo como curador de una exposición sobre Carlos Carvalho que está realizando el Sodre

Osvaldo Reyno
Osvaldo Reyno, escenógrafo de reconocida trayectoria. Foto: Marcelo Bonjour

En la Sala de Exposiciones del Sodre, en Peatonal Sarandí y Misiones, se está presentando la exposición Carlos Carvalho, el artista en escena, que reúne material sobre el destacado escenógrafo. Osvaldo Reyno, quien tuvo a cargo la curaduría, habló al respecto con El País.

-¿Cómo fue organizar este material de Carlos Carvalho?

-Yo soy de la época de él, de los que van quedando. En los años 60 él era un escenógrafo reconocido, cuando yo comenzaba. Carvalho era de los escenógrafos que iban quedando, de aquellos de los telones pintados. Él trabajó mucho, en muchos lados. Trabajó en el Sodre, como escenógrafo de ópera, de ballet y de teatro. Fue un referente.

-¿Cómo recuerda a Carlos Carvalho?

-Era un tipo muy especial. Era muy serio, y muy tosco para nosotros. Él decía que si querés ser escenógrafo, tenés que durante uno o dos años, lavar los tarros de pintura. O sea, que había que empezar con un conocimiento desde abajo, para conocer todos los entretelones del teatro. Entonces, era un escenógrafo bastante duro. Junto a él, había que trabajar. Y tener primero un conocimiento, y después empezar a hacer escenografías. Era muy riguroso. A mí me hacía acordar a los inmigrantes, que venían a trabajar duro. Si entrabas a un teatro era a trabajar: nada de diversión. Hoy eso cambió.

Carlos Carvalho
Obra de Carlos Carvalho. Foto: Difusión

-¿Cómo definiría el estilo de Carvalho?

-Para él, la escenografía era un servicio plástico, para un autor. Era naturalista, que imitaba. Si el autor hablaba de un living, había que hacer el living. Y que la gente se asombre, y aplauda, por que se parecía tanto a un living. Hacía casas, como reales. El mérito de él era que se levantaba el telón, y la gente se asombraba por cómo habían metido una casa en el escenario. Y era todo de mentira. Él era de la época en la que si el autor dice que hay una puerta, en la escenografía había que hacer una puerta. La puerta tenía que estar.

-En eso ustedes tenían como una distancia generacional.

-Nosotros, que vinimos una generación después, decíamos que la puerta no había por qué hacerla. Fue todo un cambio: nosotros buscábamos que el público se imagine una puerta. Ahí teníamos una diferencia de estilos. Teníamos con él diferencia lindísimas. Él era un escenógrafo muy tradicional. A tal punto que cuando nos encontrábamos por la calle, él me decía cómo podía hacer yo escenografías, si trabajaba en un teatro circular. Porque en esa época, el gran escenógrafo era el del teatro frontal. Y yo era del Teatro Circular. Y yo le decía que había que inventar. Y él se mataba de risa. Después, cuando me hice más profesional, me terminó dando la razón.

Carlos Carvalho
Obra de Carlos Carvalho. Foto: Difusión

-Era otra escuela...

-Sí, eran escenógrafos y también pintores. Los grandes escenógrafos de esa época nacían de la pintura. Era la época del escenógrafo pintor. Pintores que se radicaban en el teatro. No había escuela de escenógrafos. Era una época en la que no había mucha información sobre esos temas. Me acuerdo que a veces, cuando venían espectáculos extranjeros, íbamos a verlos, y hacíamos la trampa de ir al escenario, con el pretexto de ir a saludar a un actor, y en realidad estudiábamos cómo estaba armada la escenografía. Era un época de hacer esas pequeñas trampas, porque no había docentes.

-¿Y a las nuevas generaciones usted cómo las ve?

-Nosotros nacíamos de un teatro. Ahora, de la EMAD, sí salen técnicamente bien formados. Salen técnicos, pero les falta mamar todo lo que era un teatro por dentro. Un poco lo que decía Carvalho, eso de lavar los tarros.

Carlos Carvalho
Obra de Carlos Carvalho. Foto: Difusión
carvalho según tavella

Escenógrafo y mucho más

"Esta exposición tiene por cometido mostrar una visión global sobre el trabajo de Carlos Carvalho. Lo más conocido es su faceta de escenógrafo y diseñador de vestuarios pero en sus comienzos su labor como artista visual fue relevante con exposiciones y premios destacados. Formado en la Escuela Nacional de Bellas Artes en sus primeras obras se nota un aprendizaje eficaz del manejo del lenguaje visual, tanto en el color como en lo formal. Durante la década de los 50 y principios de los 60 realiza exposiciones y se presenta en concursos obteniendo premios nacionales, municipales y de eventos privados. El vibrante manejo del color que exhibía en sus comienzos va transformándose en una pintura con énfasis en la materia, cobrando protagonismo las texturas, en una paleta orientada a los blancos grises y negros. A fines de los 50 comienza a realizar escenografías y vestuarios. A partir de la consolidación de su carrera en la escenografía la actividad como artista visual pasa a un segundo plano a nivel de exposición pero no a nivel de producción, dado que continúa generando obra de gran calidad que se relaciona orgánicamente con el campo del arte a o largo de su carrera. Esto da la pauta de que no se trata de una producción aislada del contexto", explica Santiago Tavella, también curador de la exposición, en el texto curatorial.

"En su producción para la escena vemos una soltura y una elegancia en el trazo y el manejo de los colores que luego se verá reflejada en su producción plástica. La dramática situación que vive el país a fines de los 60’ se ve reflejada en un retorno a la figuración con altas dosis de ironía y crítica social preanunciando el “Dibujazo” de los 70 y otras que muestran una introspección con alusiones implícitas y explícitas a lo erótico, mostrando un lenguaje visual con referencias a la caricatura y a los medios masivos de comunicación, de gran maestría en el trazo, las texturas y el manejo del color. Esta producción continúa hasta su muerte en 1999", señala Tavella." 

"Volviendo sobre su producción para la escena y profundizando en ella se aprecia la soltura a la que hacía referencia y una gran dominio en el manejo del espacio que se evidencia en sus bocetos de escenografías y en las exquisitas maquetas, de pequeña escala y delicadísimos detalles ejecutados sin perder la soltura y elegancia que podríamos decir que son una constante en toda su producción. En esta exposición se enfocarán tanto los elementos de su producción para lo escénico en la que se buscará recrear el ambiente de producción para estas disciplinas en las que trabajó intensamente como su faceta de artista visual a través de un montaje más neutro que permita tomar contacto con sus pinturas y dibujos en profundidad", remata.

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