EL PAÍS EN MÁLAGA

Una marca país en el arte mundial

La retrospectiva Joaquín Torres García: un moderno en la Arcadia llegó ayer a Málaga.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
El público podrá ver más de un centenar de obras de Torres García en Málaga Foto: EFE

Tras estrenarse en el Museo de Arte Moderno de Nueva York y tener también una estadía en la Fundación Telefónica de Madrid, la retrospectiva Joaquín Torres García: un moderno en la Arcadia llegó al último destino de su concreta y contundente gira. Ayer lunes esta muestra fue inaugurada en el Museo Picasso de Málaga, donde permanecerá hasta el 5 de febrero de 2017.

Se trata de una exposición que comprende 170 obras de toda su vida artística —desde la década de 1890 a la de 1940—con su respectivo recorrido geográfico, que fue complejo pero fundamental para la creación de un perfil que en algún momento él llamó "estilo catedral", y de una corriente bautizada como universalismo constructivo.

Frescos, lienzos, obras sobre cartón o madera, collages con papel de diario, juguetes, manuscritos, artículos y más conviven para poner en perspectiva la importancia que ha conseguido Torres García a lo largo del tiempo. Más allá de que su arte se haya convertido casi en una marca país en Uruguay, sea identificable rápidamente desde la escuela por sus colores y formas y aparezca en souvenirs, remeras y cualquier otro merchandising turístico, su trascendencia lo ha convertido en el artista uruguayo de mayor alcance internacional.

Joaquín Torres García: un moderno en la Arcadia pone a prueba esa imagen mundial. El Museo de Arte Moderno de Nueva York, que puede jactarse de ser el primero en el mundo en coleccionar arte moderno latinoamericano, lo eligió para hacer una exposición profunda y llenar "un espacio vacío", como reconoció en conferencia de prensa el curador de arte latinoamerficano del MoMa, Luis Pérez Oramas, quien además es curador de esta exposición.

De la inauguración también participaron el director del Museo Torres Garcia uruguayo, Alejandro Díaz, y la presidente de la Fundación Torres García, Jimena Perera. Además estuvo la galerista Cecilia De Torres, quien se ha abocado a divulgar su obra, y autoridades gubernamentales como el ministro consejero de la Embajada uruguaya, Carlos Barañano Barrabino.

Su alcance también queda claro si se considera que esta es la primera retrospectiva de un artista latinoamericano que se realiza en la pinacoteca malagueña, y la última exposición temporal del museo para esta temporada.

"Es un paso más en el novedoso camino que está recorriendo esta institución", destacó el director del museo, José Lebrero Stals, quien además valoró que finalmente el circuito museistico de la ciudad está apreciando "la riqueza de ese sur que se convirtió en norte".

El hecho de que Un moderno en la Arcadia tenga lugar desde ayer en el Museo Picasso es, además, otro hecho a resaltar. Y es que esta institución, fundada en 2003 con el respaldo de la nuera y el nieto del pintor español, Cristine y Bernard Ruíz Picasso, respectivamente, no solo conserva casi 300 trabajos de Picasso y tiene una exposición suya imponente, sino que se ha consolidado como el punto más fuerte de Málaga.

Sólo el año pasado superó los 489.000 visitantes y es el museo más visitado de toda la región de Andalucía, con un crecimiento anual del 19 por ciento de la concurrencia. Y a eso se le suma una historia más folklórica pero que le da a esta parada en Málaga un carácter un tanto más personal.

Y es que Torres García y Picasso se conocieron en Barcelona e intercambiaron admiración y conocimiento. Más tarde se volverían a encontrar en París, y mantendrían cierto contacto epistolar por un tiempo, del que parte se puede ver como agregado de esta exposición. Picasso guardaba todo, y eso permitió que se rescataran las cartas que el uruguayo le escribió con la intención de hacer un libro sobre él, del que hay incluso una portada. No se tienen registros -al menos no en la muestra- de las contestaciones del español a Torres, en caso de que las haya habido.

Muestra: la exposición abarca todas las etapas del maestro. Foto: EFE
Muestra: la exposición abarca todas las etapas del maestro. Foto: EFE

El contenido.

Distribuidas en las salas de la segunda planta del Museo Picasso (en la primera está la obra del español) hay más de 100 obras de Torres García, que van sucediéndose de manera dinámica según el criterio cronológico más acertado que se pudo tener.

Así, en la primera sala hay obras que se conectan con su período catalán, que son modernas pero clásicas a la vez. Después aparecen las influencias del arte griego, el impacto del vibracionismo de su compatriota Rafael Barradas, Nueva York con toda la dispar influencia que tuvo sobre él y el tiempo y el supuesto enfrentamiento vanguardista entre lo abstracto y lo concreto como una constante a atender a través de distintos símbolos y pistas.

Torres García fue un artista que produjo mucho, y algunas e sus obras más relevantes están ahora en el Museo Picasso, una suerte de bastión cultural malagueño que se aventura a darle paso al arte de un vanguardista que es pieza fundamental del arte latinoamericano, pero también mucho más que aquel que supo aparecer alguna vez en billetes uruguayos. Su vigencia en esta retrospectiva es absoluta.

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