EXPOSICIÓN

"Humanae", el proyecto artístico con el que Angélica Dass derriba prejuicios raciales

La fotógrafa brasileña radicada en Madrid charló con El País sobre un trabajo mundial que ahora expone en el Parque Rodó

Angélica Dass. Foto: Inés Villeparisis
Angélica Dass. Foto: Inés Villeparisis

"Cuando pasó lo de George Floyd, su asesinato, escribí en Instagram que tal vez ahora la gente podía entender por qué yo no estoy cansada de ocho años trabajando con Humanae”, dice desde Madrid Angélica Dass. “De lo que estoy agotada es de 41 años siendo deshumanizada por el color de mi piel. Entonces cuando la gente pregunta: ‘¿Estás haciendo algo nuevo?’, pues yo todavía tengo mucho que hacer con Humanae aún”.

La fotógrafa brasileña explica, con ese poder de síntesis, por qué continúa adelante con Humanae (Work in Progress), un proyecto artístico nacido en 2012 con el que ha recorrido el mundo y trascendido los espacios expositivos tradicionales. Por él llegó a las escuelas, a las charlas TED y al gran público y, desde diciembre, también a Uruguay.

Se puede ver su muestra en la Fotogalería del Parque Rodó, al aire libre, todos los días hasta el 22 de marzo.

“Yo era fotógrafa comercial, trabajaba con moda y tenía la sensación de que alimentaba estereotipos y nunca me veía en las imágenes que estaba creando”, repasa Dass. “Entonces en 2011 volví a estudiar para investigar quién soy, de dónde vengo, qué cosas me emocionan, qué tipo de imágenes quiero crear. Y en 2012 cuando salí de este máster, mi trabajo de final de curso fue el de Humanae: fue el momento en que decidí que iba a ser protagonista de mi propia narrativa. Iba a intentar contar historias mías que siento que son historias nuestras”.

El primer eslabón fueron una foto de Dass, “negra”, y otra de su pareja, “blanco”, como respuesta a las preguntas sobre el color de piel que tendría un hijo de los dos. Luego Dass se fue a Brasil y fotografió a sus familiares y, de vuelta en España, a su familia política, y en todos encontró lo mismo: un discurso sobre la identidad individual y una autopercepción diferente a la mirada externa. Allí decidió que iba a abrir este proyecto al público.

Humanae es, ha dicho, "un intento de cuestionar los colores asociados a razas", y acumula hoy miles y miles de retratos que conforman una suerte de catálogos de pieles humanas. Dass toma una muestra de color de la punta de la nariz del fotografiado, traslada el tono al fondo y le asigna una numeración en función del sistema Pantone. ¿El resultado? Una paleta sin negros, sin blancos y sin amarillos, llena de matices.

"Humanae", el proyecto artístico de Angélica Dass. Foto: Angélica Dass
"Humanae", el proyecto artístico de Angélica Dass. Foto: Angélica Dass

Para la fotógrafa, una de las enseñanzas más importantes que le ha dejado este proyecto es el saber que no está sola.

“Muchas veces cuando estás en el lugar de ser discriminado, en ese momento de dolor, te sientes muy solo; estás desolado. Saber que estaba acompañada es algo que da esperanza, que levanta, y es una de las cosas por las que hace ocho años que estoy haciendo esto”, admite.

También están, como puntos altos de recorrido, el hecho de que Humanae se convirtió en una herramienta educativa y que hay docentes que trabajan esta propuesta con niños. Y el haberse apropiado de otros espacios para hacer del arte una experiencia democrática.

“Mis creaciones solo me sirven si pueden ser compartidas, como en el Parque Rodó”, dice Dass respecto a la fotogalería a cielo abierto. “Creo que lo que intento, de una u otra manera, es hacer el arte más accesible, más conectado con el día a día. Es un lenguaje que no debe estar asociado a una elite”, afirma quien empezó mostrando Humanae en la elitista Galería Max Estrella de Madrid, donde vive, y vio cómo casi nadie que se pareciera a ella entraba al lugar. Allí, otra vez, vinieron las preguntas: ¿con qué personas quería entablar conversación?

"Creo que lo que intento, de una u otra manera, es hacer el arte más accesible, más conectado con el día a día"

Angélica Dass

Dass, que además tiene una pieza sobre el racismo (“280 Chibatadas”) en la exposición Africamericanos del Centro de Fotografía, se divierte con la idea de que hoy, en España, para ver una pieza de Humanae hay que ir a una escuela pública.

“Tener la posibilidad de tomar una pieza de estas y que se transforme en una pieza educativa”, dice, “es donde yo creo que está lo grande”.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados