ZIRALDO

"Hay que saber pensar como niño"

Con más de un centenar de libros infantiles publicados, y más de 10 millones de ejemplares vendidos, el escritor brasileño Ziraldo es un clásico en la materia. A partir del viernes próximo 7 de octubre, “El País” presenta una colección de este gran autor, incluyendo obras tan conocidas y seductoras como “El Polilla” y “La maestra macanuda”.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Ziraldo. Foto: Difusión

Ziraldo es un artista múltiple, lleno de historias. En su larga carrera, que inició en los años 50, se desempeñó como periodista, escritor, pintor, creador de cómics y autor de libros infantiles, algunos de los cuales han sido llevados al cine y a la televisión, multiplicando el éxito editorial. De eso y más, el agradable artista conversión en esta nota.

—¿Cómo ve que su obra se ha proyectado en Uruguay?

—Tengo con Uruguay una relación bastante antigua y amistosa. Podría decir que soy ciudadano honorario de Montevideo, una ciudad que me gusta mucho. El teatro uruguayo para niños ha hecho mucho mis obras, y varias veces asistí a esas puestas en escena. Allí mis libros se agotan, y hay dos escuelas en Uruguay con mi nombre. Pero más allá de todo eso, mi relación más importante con Uruguay es que soy un sobreviviente de aquel 2 a 1.

—¿Usted estuvo en el Maracaná en el 50?

—Sí, cuando la mitad de Brasil lloró de tristeza. Sin embargo, la gente no sabe que esa derrota tuvo un entretelón. Yo estaba en el estadio, que no estaba completamente terminado. Alrededor había restos de la construcción, hierros, piedra, alambre, madera. No hubo tiempo de sacar los restos de la obra. Y la rampa por donde salió la gente, llorando, no tenía protección. Y había una altura de 20 metros, y la gente bajaba. Lo que salvó de una tragedia fue la derrota. Porque veníamos como de un entierro, llorando y caminando como una procesión. Si hubiésemos vencido, habríamos salido como locos del estadio, y hubiera caído gente desde la rampa.

—Usted es de Minas Gerais y vive en Río. ¿Por qué?

—En mi generación, Río era la capital de Brasil, y en aquella época, todo pintor, músico, artista, cambiaba su ciudad por Río de Janeiro, donde había gran actividad cultural. Creo que pasé toda mi niñez preparándome para ir a Río. Pero por otro lado, yo me fui de Minas Gerais, pero Minas no se fue de mi. Aunque vivo en Lagoa, muy cerca del mar, un barrio muy lindo, muy agradable.

—Usted comenzó haciendo, en los años 50, humor periodístico. ¿Qué temas abordaba entonces?

—Sí. Yo dibujo desde niño. Mis recuerdos más antiguos, son con un lápiz en la mano. Y a trabajar empecé haciendo historietas cómicas, siempre me interesó juntar la palabra con el dibujo, y así me fui transformando en un escritor para niños. Ya tengo más de 100 libros. Tenía un personaje, Jeremías, el bueno, (Jeremias o Bom), que era un tipo extremadamente bueno. La bondad aparecía más eficiente que la maldad, aunque fuera falsa. Entonces, hay que tener cuidado con los buenos. Porque puede parecer bueno y ser falso. El bueno es peligroso.

—¿Otro de sus personajes de esa época fue "Supermadre", "Supermãe"?

—Es la madre propia de las ciudades grandes, como Montevideo, o Buenos Aires. Yo noté que las madre de las pequeñas ciudades eran más libertarias, y como los peligros en las metrópolis eran más grandes, aparecía esa súper madre. Y ahora esa palabra está oficializada, figura en los diccionarios, como neologismo.

—¿Cuál es la clave para escribir una buena historia para niños?

—El autor tiene que ser un poco infantil, saber pensar como niño. También puede servir acordarse bien cómo fue de niño. Todos mis libros son además sobre niños. Esta promoción que ahora el diario El País va a hacer con mis libros, está poblada de personajes infantiles. Yo quiero igual a todos mis libros, aunque unos que han dado más alegría que otros.

—¿Qué temas trata en sus libros para niños?

—Todos, los niños (hoy más que antes), están muy atentos a todo lo que pasa. A un niño de más de ocho años, uno puede hablarle de todo. Pero el sentimiento del niño, como el del hombre, es el mismo siempre. Siempre fue igual. No existe un nuevo sentimiento. No se puede inventar. Cualquier sentimiento que uno manifieste, siempre existió en el ser humano.

Cada semana una nueva aventura.

Semanalmente, hasta el viernes 9 de diciembre, irán apareciendo todos los viernes con El País una decena de libros para niños del gran autor Ziraldo, que se adquieren con un cupón más $ 135.

"El Polilla", que abre la colección, habla de un niño alegre y hasta un poco poeta, que sabe ganar y que los demás ganen. Le seguirá "Flicts", y luego "La historia de la A", que abre todo un juego entre las letras del abecedario y relatos llenos de fantasía. Les sigue a esos libros "Al este de la E", una obra que nació cuando caía el Muro de Berlín, y que por lo tanto está cargada de esperanza. Continúa con "La historia de la I que se tragó el puntito", que aborda el relato de una letra parlanchina y sus aventuras. Cierran la colección "El encantado planeta 0", "El secreto de U", "El pequeño planeta perdido", "Una maestra macanuda" y "El planeta lila".

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