El autor Blue Jeans llegó a Uruguay y habló con El País

El español que sabe qué quieren los más jóvenes

Francisco de Paula es uno de los escritores más populares en este momento en España. Ha escrito nueve libros y uno de ellos fue adaptado al cine. Tiene casi 100.000 seguidores —a los que responde constantemente— y esta semana ha estado firmando más de 1.000 ejemplares de su último libro, Algo tan sencillo como tuitear te quiero (2015), en su gira por América del Sur, que lo ha llevado a Chile, Argentina y Uruguay.

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Francisco de Paula Fernandez es Blue Jeans. Foto: Darwin Borrelli.

Sin embargo, casi nadie lo conoce por ese nombre. Él firma sus libros con el seudónimo Blue Jeans. Vestido siempre casual y con una gorra deportiva —en su charla con El País llevaba una con la palabra Blue— tampoco parece ser el mismo que ha cosechado tanto éxito.

De Paula tiene claro que se debe a sus lectores, porque fueron ellos los que lo ayudaron a cumplir su sueño de publicar.

"Yo no pensaba ni en terminar el libro al principio, cuando empecé a publicar en internet, pensé que podía ser una buena forma de que alguien me lea y me dijera si valgo. Luego me di cuenta de que había gente a la que le gustaba lo que hacía, para mí eso ya era un triunfo. Publicar ya era la pera (un éxito). Lo que ha venido después ya era inimaginable".

Su primer libro, Canciones para Paula (2009) lo empezó escribiendo en un Fotolog y dado el éxito que fue en las redes lo terminó por publicar en papel con la editorial Everest.

"Es lector es la parte más importante de todo esto. Yo cuando empiezo una ronda de firmas hasta que no le firmo a hasta la última persona no me voy, he estado hasta diez horas firmando. Es que se los debo, gracias a ellos logré publicar, cumplir un sueño", cuenta.

Sus lectores son en su mayoría jovencitas, aunque algunas lo eran cuando publicó su primer libro y ahora andan en los veintitantos. Los personajes de sus historias también tienen más o menos esa edad, comenzaron siendo liceales y ahora son universitarios.

En Algo tan sencillo como tuitear te quiero se cuenta la historia un grupo de chicos que viven en una residencia universitaria llamada Benjamin Franklin. A pesar de ser muy distintos se terminan convirtiendo en entrañables amigos.

"Tiene un pelín más de madurez, se habla de temas parecidos pero con una problemática mayor. Es una historia que me ha divertido mucho escribirla, tiene bastantes cosas de mí, de mis sensaciones y emociones cuando estaba en una residencia de estudiantes. Es el que más tiene de mí, más allá de las historias que son inventadas, pero tiene las sensaciones que yo viví en la residencia", asegura.

Esta historia coral que se desarrolla a lo largo de casi unas seiscientas páginas, ahonda con cierta profundidad en la vida de diez muchachos y muchachas. Al principio puede parecer intimidad la cantidad de personajes, pero Blue Jeans tiene la práctica de sus libros anteriores y entrelaza las vidas de sus caracteres con gran habilidad.

"Van saliendo las historias, soy de los que se deja llevar, voy escribiendo y van apareciendo sus personalidades, sus historias. Ahora ya los tengo diseñados, ya existen. Pero es difícil porque no puedo repetir las historias de los libros anteriores y además tengo que crear nuevos para el próximo libro. No pueden quedar las historias sueltas, son un entramado y los finales tienen que llegar juntos. Algún día me va a estallar la cabeza", confiesa entre risas.

—¿Qué es lo más difícil de escribir una historia con tantos personajes?

—Yo intento pensar mucho en el lector y tengo que tener en cuenta que hay lectores muy jovencitos, que tienen 12 años y a lo mejor es su primera lectura y tienes que intentar que no se pierda. Pero tampoco me puedo quedar corto porque hay lectores de veintitantos y a lo mejor le puede parecer demasiado frívolo lo que estoy escribiendo. Llega un punto que es muy difícil escribir un libro cuando respondes a un público tan diverso.

—Tal vez si fueras más egoísta sería más sencillo.

—Pues seguramente sí, pero escribiría para mí. Eso no tendría sentido, porque aunque yo escriba y sea la cara, es una aventura de la gente. Mis lectores consideran mis libros algo personal. Si escribiera para mí empezaría a matar gente, porque lo que me gusta a mí son las novelas de asesinatos (se ríe).

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