ARTE

Entender al cuerpo como un relato poético y bello

En el Teatro Solís, Michel Johnson inaugura "Torre de Marfil", una exposición con retratos del Ballet Nacional de Cuba

La Torre de Marfil estará hasta julio en la fotogalería del Teatro Solís. Foto: Difusión.
"La Torre de Marfil" estará hasta julio en la fotogalería del Teatro Solís. Foto: Difusión.

Michel Johnson nunca se puso zapatillas de media punta, al menos no seriamente. Su meta nunca fue hacer ballet, y sin embargo, se acercó a la fotografía por el baile. Ahora, el ojo de este fotógrafo cubano de 31 años está entrenado en retratar cuerpos esculturalmente tallados por los movimientos en punta, los giros y los saltos. Además, se deja guiar por la pasión que le despierta un arte que para él se relaciona estrechamente con la poesía, y él es, también, poeta. “En primera instancia yo soy poeta, y me viene la necesidad de ilustrar unos poemas que construí precisamente por mi afición por el ballet”, comenta a El País.

Esta colección de fotografías, bajo el título "La Torre de Marfil", se inaugura mañana a las 19.00 en la fotogalería del Teatro Solís, donde podrá visitarse de martes a domingos, hasta el 14 de julio y con entrada libre. Es, además, su primera salida al exterior. Antes, expuso en Fábrica de Arte Cubano, un espacio y laboratorio de creación de arte del país caribeño, y luego fue parte de las actividades colaterales del XXVI Festival Internacional de Ballet de La Habana Alicia Alonso.

Desde que vio sus obras nacer, el objetivo de Michel Johnson fue exponerlas en un teatro, ahí donde se siente la vibra de las artes escénicas. En Cuba no tuvo la oportunidad, porque, dice, las fotografías de desnudos todavía no son algo visto con suma normalidad en su país. Pero en Uruguay encontró un espacio en “uno de los teatros más antiguos de América”, y eso, para él, que se confiesa devoto de la historia, suena perfecto. Además, cuando pisó el Solís, sintió algo especial.

La Torre de Marfil que llega a Uruguay no es la misma que se expuso en Cuba, porque ahora, bajo este título, también aparecen fotos de una colección posterior de Johnson: Espejos, el silencio de los dioses. La diferencia, más que en estética, está en el tema: la primera “habla del mundo interior del danzante, la segunda brinda el sufrimiento de los bailarines. Yo siempre digo que no se trata ni de poses ni de cuerpos bonitos, a primera instancia. Se trata del mensaje que te puede llegar tanto desde La Torre de Marfil como de Espejos, del silencio de los dioses”.

La Torre de Marfil estará hasta julio en la fotogalería del Teatro Solís. Foto: Archivo.
La Torre de Marfil estará hasta julio en la fotogalería del Teatro Solís. Foto: Archivo El País.

Sin ser bailarín, pero con respeto por el arte escénico que admira, el fotógrafo se encargó de mirar bien de cerca la disciplina, se entrevistó con los bailarines (todos del Ballet Nacional de Cuba) en varias ocasiones, y asistió a ensayos. “Cuando llegábamos al set, ya no éramos desconocidos”, cuenta. El acercamiento ayudó a que estos se liberaran e hicieran sus pasos de siempre, pero al desnudo. Y los gestos de estos bailarines lo dicen todo, por lo que la carga visual no necesita más que a ellos. Lo demás son fondos negros, con sustancia, pero en equilibrio y consonancia con los cuerpos, con los músculos marcados y hasta tatuajes que cuentan algunas historias de vida.

arte

Ser artista en Cuba

En 2018, el proyecto del Decreto de ley 349 puso en alerta a artistas cubanos, porque restringe los contenidos que pueden ser exhibidos y comercializados, e implica que tanto la contratación como la venta y la exhibición dependan de un permiso del Ministerio de Cultura de ese país.

Por su parte, Johnson sostiene que “vivir del arte en Cuba es posible, pero un tanto difícil. Lo complicado es tramitar el Registro del Creador (algo que se solicita al artista desde antes de la existencia del decreto) y que otorga el Consejo Nacional de las Artes Plásticas, que te permite comercializar tu obra a nivel nacional, en galerías y espacios destinados a promover la venta de la obra. Esa tramitación demora años, y es una tardanza para poder vivir de ello”.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)