HITO CULTURAL

Empezaron a llegar a Uruguay las obras de Picasso, valuadas en 280 millones de euros

Ya están en Montevideo, 16 de las 45 obras de Picasso que se exhibirán desde el viernes 29 en el Museo Nacional de Artes Visuales que tuvo que adaptar sus instalaciones para poder alojar la muestra

Enrique Aguerre
El director del Museo Nacional de Artes Visuales, Enrique Aguerre, junto a parte del envío de Picasso que llegó a Uruguay. Foto: Marcelo Bonjour

Este contenido es exclusivo para nuestros suscriptores.

Ya están en Montevideo, 16 de las 45 obras que se verán en Picasso en Uruguay, la muestra que se inaugura el viernes 29 en el Museo Nacional de Artes Visuales. Llegaron en medio de un despliegue de seguridad en aviones de carga. Se espera que a lo largo de la semana vaya arribando el resto: 42 vienen de París y tres de Barcelona. Todavía está todo embalado.

Para hoy, a través de Tickantel, está previsto que se pongan en venta las entradas para la exhibición. Es la primera vez que el museo del Parque Rodó cobra admisión para una de sus muestras, una novedad inevitable dado el costo de traer este envío. Las entradas cuestan 250 pesos y los martes la entrada es gratuita pero igual hay que reservarlas a través de Tickantel. Los menores de 12 años y escuelas y liceos entran gratis y jubilados pagan 150 pesos. No habrá boletería en el museo.

El valor de las obras que se exhibirán asciende a los 280 millones de euros, le dijo a El País, Enrique Aguerre, director del museo.

Es la exposición más importante en llegar a Uruguay desde Los tesoros de El Vaticano; fue, en 1998 y convocó a 400.000 visitantes. Para Picasso en Uruguay se espera un poder de convocatoria similar; habitualmente una exhibición exitosa en Uruguay puede llevar unos 40.000 espectadores.

Una de las razones por la que no habían llegado muestras de este porte ha sido que los museos nacionales no cumplían con el acondicionamiento y la seguridad que requieren esta clase de exposiciones.

Por eso, el Museo Nacional de Artes Visuales tuvo que adaptarse a las exigencias de la muestra que es organizada por el Museo Picasso de París. En ese sentido, se actualizaron los estándares de iluminación, temperatura y humedad del museo; se acondicionó la zona de ingreso de carga, se aumentó la seguridad (hay 42 cámaras, por ejemplo) e incluso se construyeron paredes.

La muestra estará abierta al público desde el 29 de marzo al 30 de junio en un horario extendido de 10.00 a 20.00.

Está previsto que el montaje se inicie la próxima semana con la llegada de Emanuel Guigon, director del Museo Picasso de Barcelona y curador de Picasso en Uruguay. La exhibición es una idea original del director del Museo Picasso de París, Laurent Le Bon y el coleccionista, Jorge Helft, y es una producción de la Dirección Nacional de Cultura del Ministerio de Educación y Cultura.

Sobre lo que significa la llegada de Picasso en Uruguay, El País charló con el director del Museo Nacional de Artes Visuales, Enrique Aguerre.

Pablo Picasso
©Succession Picasso 2019
Pablo Picasso
Buste (étude pour “Les Demoiselles d´Avignon”)
Musée national Picasso-París

—¿Cómo tuvieron que adaptar el museo para recibir esta exhibición?

—Cuando uno quiere recibir este tipo de cosas, la otra parte presenta sus condiciones, lo que se llama un facility report. Por eso vino gente de Francia y encaramos una reforma para recibir la muestra: alarmas, cámaras, barreras de intrusión, planes de evacuación, temperatura y humedad controladas.

—Hay, entonces, una actualización en esos rubros.

—En Uruguay no había un museo con las condiciones para traer la exposición de Picasso. Y eso queda: ahora tenemos un certificado del gobierno francés que nos va a permitir traer exposiciones de primer nivel. Se hizo una inversión muy grande que redunda en un beneficio fantástico, para los que trabajamos y los que nos visitan, en seguridad, accesibilidad, desfibriladores, sillas, iluminación. Todo eso queda.

—¿Qué exigió Francia para adaptar el museo?

—Por ejemplo, la sala en la que va a estar Picasso, no tenía y ahora tiene cortinas metálicas en el ventanal que da al parque y en la puerta de acceso. Así que cuando se cierra, las obras van a quedar totalmente aisladas, con cámaras de alta definición y temperatura y humedades controladas, todo monitoreado desde afuera.

—¿Cómo es el cuidado de las obras?

—Aun en cajones, los Picasso tienen que estar a temperatura y humedad determinadas. Los cajones tienen sistemas que controlan eso. Todo es muy sofisticado. No se pueden mover, no se pueden golpear, requisitos que no se pueden incumplir. Y el transporte de las obras se hace con logística que incluye aviones, camiones, policías, policía de tránsito. Tuvimos que modificar algunos accesos por Bulevar Artigas para que entren los camiones. O sea, son un montón de condiciones que si no, no viene la exposición.

—Y todos esos costos derivaron en que se tenga que cobrar entrada.

—Necesitamos cobrar entrada para financiar la exposición. El museo sigue con entrada libre y gratuita. Por ejemplo, la exposición de Pedro Figari que se va a ver en paralelo con la de Picasso es con entrada libre. Es la primera vez que un museo oficial va a cobrar entrada. Pensé que me iban a tratar muy mal por eso pero no.

—¿Qué vamos a ver?

—Estamos hablando de una selección muy importante. Sin estar los períodos academicistas (como el Rosa y el Azul), acá está todo lo que es la etapa previa al cubismo y dos grandes bloques (cubismo y surrealismo) vienen en pintura y escultura. Hay cuadros de 100 kilos, de dos metros. No estamos hablando de tonterías.Y además hay dibujos, documentos, fotografía.

—Una exposición así es un hito para la carrera de cualquier director de museo. ¿Cómo lo vive usted?

—Es un hito para el país. Soy solo una parte del equipo porque hay gente que está trabajando mucho conmigo. Es algo que sobrepasa el ego. Es histórico. Y como lo fue la exposición de El Vaticano, Paul Klee, Bauhaus para la de Angel Kalenberg, este es un hito para la dirección de Aguerre. Pero excede eso: es más que una exposición, es un evento social, algo que nos debíamos todos. Es una de las cosas por las que trabajás. Si no estás dispuesto a hacer un esfuerzo para que cosas así sucedan, no entendiste para qué estás acá. Después de esto, si mañana dejo la llave para el que venga o la que venga a ocupar este puesto, me voy muy tranquilo. Muy tranquilo.

Programación

Un 2019 lleno de grandes maestros

El vínculo de Pablo Picasso con Joaquín Torres García es uno de la núcleos de la curaduría que planteó Emanuel Guigon, el director del Museo Picasso en Barcelona. Los dos maestros compartieron exhibición en 1896 en la III Exposición General de Bellas Artes e Industrias Artísticas en Barcelona y compartieron la escena barcelonesa de su tiempo. Su relación tuvo idas y venidas.En Picasso en Uruguay habrá dibujos, la carátula de un libro, dibujos de la misma época, cartas y una respetuosa semblanza de Torres sobre Picasso en la década de 1930.
En la planta baja del Museo Nacional de Bellas Artes, desde este jueves y hasta el 26 de mayo se presenta la muestra Pedro Figari - Nostalgias africanas que ya se vio en el Museo de Arte de San Pablo. Para la ocasión se incluirá una carta de puño y letra al diario argentino La Nación en 1925 del propio Figari en la cuenta que Picasso estuvo en la inauguración de su primera muestra en París.
Para el resto del año, el Museo Nacional de Artes Visuales tiene previsto una exhibición por los 100 años de Cabrerita con obras muy importantes de varias colecciones, otra por el también centenario de Julio Alpuy y en junio llega una muestra de Jorge Costigliolo, que ya fue exhibida en la Fundación Atchugarry en Miami. En febrero de 2020, habrá una gran retrospectiva de Petrona Viera.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)