ARTE EXTRANJERO

Bienalsur: la gran bienal argentina también presente en Uruguay

El megaencuentro de arte llega desde Argentina a tres sedes: el CCE, el MNAV y el EAC

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Obra de Michelangelo Pistoletto en Bienalsur, Buenos Aires. Foto: Difusión

El pasado 22 de junio se inauguró en Buenos Aires la segunda edición de Bienalsur, un encuentro de las artes visuales que buscar estrechar lazos artísticos entre Argentina y el mundo. Esta semana se está inaugurando la filial uruguaya de esa gran fiesta de las artes plásticas, que en Montevideo tiene tres sedes.

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Intervención de Pistoletto en La Boca. Foto: Difusión

Hoy a las 19.00 en el CCE abre la exposición Margen de error, con obras de los artistas españoles Aimar Arriola, José Manuel Bueso, Eduardo Galvagni, Sally Gutiérrez, Julia Morandeira, Diego del Pozo y Silvia Zayas, quienes en este trabajo buscan profundizar en el pasado y el presente colonial de España, a través de un enfoque crítico de los relatos consolidados del “descubrimiento y colonización de América”, tal como se reflejan en los libros de texto escolares. La inauguración será precedida por una charla a cargo de Diana Wechsler (directora artística de Bienalsur) y Diego del Pozo, que comienza a las 18.00.

También hoy, a las 19.00 en Espacio de Arte Contemporáneo abre sus puertas Memorias urgentes, con trabajos del artista chileno Bernardo Oyarzún y los artistas argentinos Gabriel Chaile y Cristina Piffer, con curaduría del argentino Leandro Martínez Depietri. Hasta el 17 de noviembre se podrá visitar esta exposición, realizada a partir del estudio del legado indígena latinoamericano y su relevancia en el presente.

La tercera base de este nuevo desembarco de Bienalsur en Uruguay es en el Museo Nacional de Artes Visuales, donde ayer se presentó la exposición Ciclo Video Arte Bienalsur, sobre proyectos audiovisuales de Anna Bella Geiger, Jean-Christophe Norman y Ana Gallardo, enmarcados en el eje conceptual de tránsitos y migraciones. 

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Obra de Reza Aramesh. Foto: Difusión

Es más que significativo que la sede principal de Bienalsur sea en el antiguo Hotel de Inmigrantes, histórica edificación junto al puerto porteño, que fue construida a principios del siglo XX con el objetivo de alojar y orientar a las masas de inmigrantes que llegaban al país vecino. Bienalsur convirtió ese lugar en sede de las obras de un gran grupo de artistas de las más diversas nacionalidades, cuyos trabajos dialogan con el viejo edificio de modo impresionante.

Uno de los invitados estrella de esta segunda edición de la bienal porteña es el artista y teórico piamontés Michelangelo Pistoletto, quien nacido en 1933 y con una larga trayectoria en su haber, hoy es considerado uno de los principales representantes del Arte Povera. Pistoletto montó en el Hotel de Inmigrantes una enorme sala llena de signos y símbolos que se presentan casi como acertijos del hombre contemporáneo y su inscripción en su contexto político y económico. Otra gran obra de Pistoletto en Buenos Aires fue una enorme intervención en La Boca, donde con materiales de desecho y mano de obra escolar montó un gran signo que refiere a la humanidad y su lucha por crear un mundo más armonioso. 

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Obra de Pistoletto en Bienalsur. Foto: Difusión

Las obras que Bienalsur ha presentado en Buenos Aires abarcan gran cantidad de trabajos, en los más diversos contextos. En el marco suntuario del Museo de Arte Decorativo, uno de los trabajos que más sorprendió nació de la mano del artista iraní Reza Aramesh, quien compuso una serie de biombos traslúcidos con duras imágenes de violencia.

“Nosotros en Bienalsur ponemos el acento en los problemas que las obras abordan, y que sean planteados desde una sólida propuesta artística. Una de nuestras metas es generar una reflexión estética sobre la contemporaneidad. Entonces, más allá de la dirección estética en que trabaje el artista, lo que nos importa es que sean proyectos artísticos relevantes, es decir, que haya un desafío con el material, con el soporte, con el modo de interpelar”, comentó a El País Diana Wechsler, quien desde la dirección artística de Bienalsur traza el rumbo de esta bienal de arte joven, que va cobrando cada vez más fuerza en la región y el mundo.

más allá de la política

La bandera de David Lynch

“Una de las propuestas de Bienalsur es a partir del proyecto Draw me a flag, sobre una idea de Christian Boltanski, nacida para la Fundación Cartier, bajo la consigna Dibujame una bandera. Son cosas simples, pero que generan una gran bola de nieve. Y la Fundación Cartier fue invitando a artistas a que dibujaran banderas, y entre ellas está la de David Lynch, quien diseñó una bandera muy al estilo de Piet Mondrian, a partir de los colores de la bandera de Estados Unidos”, comentó Wechsler sobre esa forma alternativa de arte.

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