Ava Dellaira

La best seller de los adolescentes

Cartas de amor a los muertos es el primer libro de la autora nacida en Los Angeles, y cuenta la historia de una chica que escribe a personajes populares para desahogarse. La visita de Dellaira a la reciente Feria del Libro fue todo un acontecmiento para sus muchos fanáticos locales.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
El libro fue editado en papel y e-book; su precio es de $ 490.

—Laurel, la protagonista, tiene ciertos gustos e intereses que hacen que parezca de otra generación. ¿Está inspirada en las cosas que te gustaban a ti cuando eras adolescente?

—En parte claro, porque yo escribí el libro (se ríe), las cosas que a Laurel le gustan son las mismas que yo amaba cuando tenía su edad. Pero también creo que es algo que sucede con los adolescentes, por lo menos en Estados Unidos, tienen esa nostalgia. Yo también la tenía, escuchaba música de la década de 1960 en lugar de lo que era popular en el momento; me gustaban las cosas más viejas porque tenían cierto romanticismo. Estaba tratando de capturar eso y cierta atemporalidad, no quería que en unos años se sintiera obsoleto.

—Por eso no usan redes sociales ni celulares.

—Sí, fue una decisión consciente, para que no quedara tan anclado en el ahora. Como pasó con libros que mencionan en Myspace. Sin embargo en el guión que estoy escribiendo para la película estoy incluyendo más detalles culturales que lo atan al momento en el que se escribió, porque en una película te relacionas distinto con la historia.

—También sucede con Kurt Cobain que habla de una angustia que tal vez otros artistas de ahora no han logrado transmitir...

—Hay algo en la forma en que capturan el espíritu de la juventud. No es que Justin Bieber no tenga méritos, pero no es algo que se ve en la mayoría de la música pop ahora (se ríe). Creo que hay grandes artistas haciendo música, pero Nirvana en su momento se sentía como "la voz de una generación", era tan grande y capturaba tan bien ese sentir que no sé si ha habido algo igual.

—¿Hubo algunos destinatarios de las cartas que decidiste dejar afuera?

—Emily Dickinson, Patsy Cline y Jimi Hendrix.

—¿Por qué?

—A medida que fue evolucionando la historia fui dejando afuera aquellos que parecían más incidentales y decidí dejar a los que le llegaban a un nivel más profundo.

—¿Fue difícil hacer que la historia avance y guardarte qué le había pasado a Laurel casi para el final?

—Un poco. Yo sabía qué es lo que le había sucedido cuando recién estaba trabajando en el borrador, pero la dificultad era ir creando la tensión y no ocultar los efectos de ese trauma pero no decir cuál había sido. Algunos lectores me dicen que reconocieron las señales de abuso enseguida, por la forma en que ella responde cuando Sky la toca, o cosas por el estilo. A otros los toma de sorpresa.

—Si hubieras leído este libro cuando eras adolescente, ¿cómo crees que te habría impactado?

—Creo que una de las cosas de las que estaba tratando de hablar en el libro es que los adolescentes toman decisiones inconscientes, esa fue una realidad para mí cuando estaba viviendo esa etapa de mi vida. A veces cuando tienes cosas dentro de ti de las que no puedes hablar, se traducen en acciones. Quería atraer la atención de los lectores hacia eso. Laurel aprende a pensar más las cosas a lo largo del libro, se da cuenta de los peligros de las decisiones inconscientes. Si lo hubiera leído de adolescente creo que me habría ayudado a entender eso mismo.

—¿Qué más aprendiste de vos misma al escribir la historia?

—Lo más importante fue el proceso de duelo que yo estaba atravesando, al igual que Laurel. Mi madre falleció poco antes de que empezara. Me costó mucho distanciarme de lo que sentía ella, porque al principio Laurel idolatra e idealiza a su hermana, porque yo estaba incluyendo en ella parte de mi duelo, entonces mi editor me dijo: ¿no debería estar enojada también? Entonces para escribir eso, que era su verdad, tuve que confrontar mis emociones.

—¿En qué etapa está la adaptación al cine?

—Estoy terminando de escribir el guión. Es un proceso mucho menos solitario que escribir un libro. Recibo notas de Fox, los productores y la directora, Catherine Hardwicke, la misma de Crepúsculo. Todos ellos me dicen sus ideas y yo lo voy sintetizando. Por ahora me va encantando, estoy aprendiendo mucho de mis personajes, en el sentido de que a algunos no los había terminado de formar del todo, porque el libro está escrito desde la perspectiva de Laurel.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)