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La belleza de unas cuantas polaroids que recrean lo mágico de lo cotidiano

Nicolás Pereyra, además de editor fotográfico de El País, tiene una faceta artística y hoy presenta por primera vez en Montevideo su muestra de imágenes Polaroid "No todo está en venta".

Foto: Nicolás Pereyra
Foto: Nicolás Pereyra
Foto: Nicolás Pereyra
Foto: Nicolás Pereyra
Foto: Nicolás Pereyra
Foto: Nicolás Pereyra
Foto: Fernando Pereyra
Foto: Fernando Pereyra

Hoy jueves a las 19 horas, Pereyra vuelve a presentar esta muestra, que ya había presentado el año pasado en el Centro Cultural Kavlin de Punta del Este. En esta oportunidad, las polaroids de Pereyra estarán a la vista en el Museo de Arte Precolombino, Mapi, en 25 de Mayo 791.

Entre los temas que subyacen esta muestra, el fotógrafo dice que son varios que "han sido tocados por la humanidad desde siempre, en diferentes expresiones: la familia, el amor, la vida en sociedad, el simple pasar del tiempo. Sin embargo, creo que la diferencia está en la manera que elijo para contarlos. A su vez, trabajar con polaroids aporta una estética particular; creo que las fallas propias de este soporte enriquecen. El hecho de que haya una presencia de dípticos y trípticos supone una manera ambigua de presentarlas, porque las imágenes interactúan con las de al lado, y eso puede arrojar amor y tristeza en un mismo cuadro".

Para Pereyra, no hay puntos de contacto entre su trabajo como fotógrafo de un medio y su faceta libre de las convenciones del periodismo gráfico, más allá de aspectos técnicos, "por el bagaje que da trabajar en un medio de prensa donde se fotografía todo el tiempo. Eso me hizo tener más libertad para explorar aspectos estéticos en mis proyectos personales"

El título de la muestra puede interpretarse de muchas maneras, pero para Pereyra se trata de una postura personal en torno al valor de la imagen:"Mis trabajos están cargados de una intensidad personal, pero no están pensados para consumir a gran escala. La gente hoy no está preparada o dispuesta a tomarse cinco minutos para mirar una fotografía y apreciarla, y tratar de entrar en ella y entenderla. O no entenderla. Seguramente, mis fotos le resulten un poco extrañas o incómodas. Sería más fácil adecuarme a lo que suele gustar, pero creo que de eso se trata: de no pensar todo para intentar vendernos, de no guardarnos cosas solo por querer agradar. En definitiva, de ser más libres"

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