TELEVISIÓN

Un alegato sobre las nuevas formas de esclavitud

Ava DuVernay dirige el documental Enmienda 13.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Ava DuVernay. Foto: Difusión

Se encuentra disponible en Netflix el nuevo documental de Ava DuVernay, una directora comprometida con la realidad social que ganó fama con Selma (nominada al Oscar a Mejor Película en 2014) sobre la segregación racial en Estados Unidos. Esa fue una historia narrada a través de la óptica de Martin Luther King, Jr. y la marcha que realizó junto a otros desde Selma a Montgomery (en el Estado de Alabama) en 1965 por el derecho constitucional a votar, que hasta entonces le era negado a la comunidad afroamericana. El tema quedó laudado cuando el presidente Lyndon B. Johnson firmó la ley sobre el derecho al voto ese mismo año.

Siempre preocupada por los problemas raciales de su país, DuVernay dirigió otros proyectos documentales, como This is the Life, sobre el nacimiento del hip hop en las calles de Los Ángeles. O Venus Vs., sobre la lucha de la tenista Venus Williams para lograr la equiparación salarial para mujeres en ese deporte, en los torneos internacionales.

Ahora, en este documental titulado Enmienda 13 (que probablemente integre el quinteto final al Oscar), DuVernay continúa explorando la discriminación racial en Estados Unidos. Y lo hace contando sobre esa nueva forma de esclavitud, una que ya está naturalizada: el encarcelamiento masivo de la población afroamericana.

El relato del documental comienza con el fin formal de la esclavitud en Estados Unidos con la promulgación de la Enmienda 13, aquella por la que luchó el presidente estadounidense Abraham Lincoln. Steven Spielberg centró buena parte de su película Lincoln en el tema. Lo que no aclaraba la película de Spielberg era el tecnicismo que permitía mantener la esclavitud a las personas condenadas por un delito.

Como cuenta el documental, desde el fin de la esclavitud, un complejo entremado corporativo —en el cual los medios de comunicación juegan un papel relevante— han contribuido a creear la asociación "negros=criminales".

Desde El nacimiento de una nación de D.W. Griffith (1915) donde el Ku Klux Klan llegaba para salvar al Sur y contener a la población negra en Estados Unidos, la imagen del afroamericano libre casi siempre estuvo presentada de una forma grotesca: ignorantes, dominados por sus instintos, exageradamente sexuales... Todo un contraste con los "refinados" hombres blancos del sur.

Esa asociación se mantiene hasta hoy. En programas de televisión como Cops lo que más se veía eran hombres negros desfilando esposados por la pantalla, perpetuando la imagen del negro violento.

Así, esa laguna creada a partir de la Enmienda 13 de la Constitución de Estados Unidos que liberó a los esclavos, ayudó a crear un sistema carcelario en el presente que además de industrial es racista.

Ese complejo carcelario está sustentado por un sistema judicial que, como en tantos otros países parece estar al servicio de la población de altos recursos: quien tiene dinero para pagar la fianza queda libre, mientras los que no, son marcados de por vida dificultando las posibilidades de conseguir un trabajo y vivienda.

Esos presos terminan trabajando en la cárcel en condiciones lamentables para corporaciones mundiales (hay muchos nombres conocidos). Y esos mismos conglomerados hacen lobby para endurecer las penas y alargar las estancias en prisión. El negocio, para ellos, es redondo.

DuVernay utiliza las estadísticas como parte de su alegato. Estados Unidostiene el 5% de la población mundial, pero el 25% de los prisioneros del mundo. Y no hay que ser demasiado perspicaz para adivinar a qué parte de la población de Estados Unidos pertence la gran mayoría de esa enorme cantidad de presos. Pero no hay solo estadísticas: también hay muchas entrevistas a expertos, activistas y políticos, que junto imágenes de archivo y una banda sonora marcada por el ritmo del hip-hop, crean un potente documental.

Enmienda 13 es un documental necesario en estos tiempos, dominados por un discurso que clama por "mano dura" y donde el encarcelamiento se imagina como una solución, no solo en Estados Unidos, sino en muchas partes.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)