Resumen de la semana

Con Agarrate Catalina y La Mojigata, el nivel murguero se impuso en el concurso de carnaval

Doña Bastarda debería ser candidata, pero una doble sanción parece dejarla fuera de juego

Agarrate Catalina 2019. Foto: José AriSi / www.CarnavalenFotos.com
Agarrate Catalina 2019. Foto: José AriSi / www.CarnavalenFotos.com

Las murgas Agarrate Catalina y La Mojigata picaron en punta en el ranking murguero de una temporada que, a falta de la participación de la mayoría de los títulos de peso, ya instaló la vara de la calidad en una zona alta.

A juzgar por el nivel de su espectáculo, la dupla de más probables punteras también mereció sumar a una firme tercera en discordia, Doña Bastarda, pero un par de sanciones de puntaje —una de 72 y otra de 10 puntos— bajaron sus aspiraciones de un plumazo, y parecen dejarla fuera de juego.

La Catalina fue la primera en anunciar que tiene un espectáculo para jugar una vez más en las grandes ligas. Suavizada la estela de polémicas que persigue a todo aquel que es analizado con el dudosamente calibrado microscopio de la comunidad carnavalera, la murga de los hermanos Cardozo demostró que sigue siendo una potente locomotora de creatividad, profundidad, reflexión, poesía y despliegue escénico, a la que le agregaron un renovado coro, bellísimos arreglos, intensa musicalidad y un fascinante vestuario, entre otras tantas aristas decisivas.

El espectáculo Los defensores de las causas perdidas presentó dos cuplés: el del salpicón y el de las clases sociales, y se espera que agregue al menos uno más para la segunda rueda, si es que la opción es reforzar la parte humorística, que fue más que satisfactoria, pero no descolló. En tanto, la despedida dedicada a las murgas comprometidas de la década de 1980 tiene todos las credenciales para ganarse un lugar en el salón de la fama.

La Mojigata, por su parte, reafirmó su marca en el orillo: textos punzantes y críticos sobre nuestra realidad, expresados a través de una finísima comedia basada en dos temas: la política y la búsqueda de felicidad.

Se trata de un espectáculo agudo, cuya mayor virtud es la permanente exploración de las contradicciones más elementales de los individuos. Es un relato por momentos sofisticado y por momentos grueso, que instala una madeja para desanudar buceando entre las tensiones de lo explícito y lo implícito, lo sugerido y dicho, o lo lineal y lo elíptico.

Dentro de una catarata de cuartetas venenosas se destacan los cuplés sobre las mafias, los préstamos en efectivo o las transas con el sistema. Otro, el clímax de la propuesta, pone a los murguistas en la platea para invitar a los espectadores a reconciliar personajes, ideas y símbolos tan antagónicos como el agua y el aceite.

Puntos

Dura sanción a Doña Bastarda

Pero a la sabrosa velada murguera de la primera semana le falló un comensal de fuste a último momento: Doña Bastarda.

La ausencia no será por falta de méritos artísticos, sino por dos sanciones de puntaje: una leve, de 10 puntos, por pasarse del tiempo de actuación, y otra, más grave, de 72, por exceder el tiempo del acompañamiento con guitarra, establecido en un máximo de 15 minutos.

Ambos errores, que reglamentariamente no admiten apelación y por lo tanto ya quedaron firmes, solo empañarán la estadística, tomando en cuenta que la murga revelación del pasado carnaval presentó una propuesta originalísima, basada en paralelismos entre los íconos de la cultura griega y los sucesos del día a día.

La retórica aristotélica es la excusa de un cuplé para hablar de los usos del lenguaje de estos tiempos; y la tragedia y la comedia del teatro antiguo son el trampolín para narrar los sucesos del año en clave de crítica y humor. Las promesas de campaña sobre seguridad, de un candidato extravagante, son satirizadas importando otro concepto icónico de aquella influyente sociedad —la política—, al tiempo que las sombras de la Alegoría de la Caverna de Platón representan el “oscuro” mensaje de los medios, dice el libreto elaborado por Emiliano Tuala y Camilo Abellá.

Doña Bastarda 2019. Foto: José AriSi / www.CarnavalenFotos.com
Doña Bastarda 2019. Foto: José AriSi / www.CarnavalenFotos.com

También un bellísimo y emocionante final canta a la democracia.

La nómina de murgas que ya hicieron su estreno se completa con la más que destacada performance de La Venganza de los Utileros, que viene siendo una de las sorpresas del certamen, así como la elaborada aunque levemente dispar propuesta de La Martingala. En tanto, la debutante La Croata estuvo un poco más lejos.

Otras categorías

Destaques

En las categorías de comparsas y parodistas aún no han llegado los grupos históricos. En la primera, Valores, con los hijos y nietos de los referentes de la comparsería palermitana, hizo una muy buena actuación. Las revistas están algunos escalones por debajo del año pasado, mientras que los debutantes parodistas Sinverguënzas no desentonaron, pero tampoco mostraron que están en condiciones de desbancar a sus rivales.

Humoristas

Hay dos grupos que se sacan chispas

Cyranos y Sociedad Anónima tuvieron notables performances en sus primeros pasajes, y se perfilan como grandes animadores de una categoría que ha carecido de definiciones atrapantes en las últimas temporadas.

Los defensores del primer premio, Cyranos, tuvieron una gran actuación, que poco tiene que envidiar a la de 2018, cuando se adjudicaron la mención al Mejor Espectáculo de carnaval. La humorada sobre las adivinanzas y los medicamentos se perfila como una de las más reideras, aunque para la elaboración de la nómina resta esperar la participación de tres grupos.

Pero este año los humoristas de Arteatro no la tendrán fácil, ya que Sociedad Anónima se plantó como firme contendiente, revirtiendo las ventajas que solía dar en sus últimas actuaciones de primera rueda. Los maragatos dividieron esta vez su propuesta en varias minihumoradas, alcanzando bloques muy contundentes.

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