LIBROS

El adiós de una historia de amor de estos tiempos

Tres veces tú cierra una trilogía que es éxito de ventas.

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Federico Moccia. Foto: Facebook Federico Moccia

Con Tres veces tú, el escritor italiano Federico Moccia cierra "con dolor" la trilogía que arrancó en 2004, y lo hace siendo consciente de que, aunque es un adiós definitivo para Babi, Step y Gin, puede que los nuevos personajes que aparecen en su último libro den lugar a "varias historias nuevas".

"Ha sido muy doloroso escribir este libro porque he tenido que tomar una decisión. He sentido un gran vacío y dolor que me ha hecho, incluso, sentirme ridículo hasta el punto de que dos o tres días después de terminarlo estaba muy silencioso y mi familia me preguntaba que qué me pasaba", cuenta a Efe el italiano.

En esta ocasión, Moccia presenta a Babi, Step y Gin como adultos para representar "un punto de la vida" donde aparecen "valores" de esta etapa, como el matrimonio, aunque da saltos al pasado para recordar esos pasajes que lo convirtieron un éxito de ventas traducido en más de 15 países.

Por eso, Tres veces tú es un libro "para adultos" escrito "sin tener en cuenta" quién ha leído o no las dos entregas anteriores, porque no le parecía "justo" escribirlo sólo para que lo disfrutaran los seguidores.

Y son los que no deben preocuparse ante el final de esta trilogía, porque el autor de esta serie (compuesta por A tres metros sobre el cielo y Tengo ganas de ti, de Planeta) advierte que sus historias continuarán de otra manera: "Uno puede no dejar de escribir esta historia pero no con Babi, Step y Gin, sino que a través de los nuevos protagonistas importantes que introduzco pueden suceder cosas nuevas", dice.

La historia de amor entre Step y Babi, contada en esta trilogía, ha traspasado el papel, y las anteriores entregas tuvieron su correspondientes versión cinematográfica con los actores Mario Casas y María Valverde como protagonistas. "Me gustaría que Tres veces tú (que aún no llegó a librerías uruguayas) también se hiciera en película —dice— pero soy consciente de que la belleza del libro te hace mover la mente y plantearte cuestiones, y aquí viene la diferencia con el cine, porque este no te concede el tiempo para razonar y poder comparar con tu propia vida". EFE

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