EL ADIÓS A UNA SEÑORA ACTRIZ

Actriz con presencia en dos mundos opuestos

Murió la argentina Irma Roy; también se dedicó a la política.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Irma Roy tenía vocación para actuar, pero le gustaba la política. Foto: La Nación

Irma Roy murió ayer a los 84 años, en el sanatorio donde había estado internada por 10 días luego de un accidente doméstico. Había sido una figura del cine, la televisión y la política argentina. En todos esos rubros se destacó.

Había nacido Irma Carolina Guglielmo, el 10 de junio de 1932 en Buenos Aires) y en sus primeras películas era mencionada como Irma Roig.

"Como mi vieja era amiga del jefe de electricistas del Cervantes, desde los seis años me dejaban ir a la escuela que funcionaba ahí", contó en una entrevista con Clarín en 2010. "En declamación la pasaba buenísmo, pero había clases en las que me aburría horrores. Así que me escapaba por una ventana que había en el cuarto piso y que me llevaba directo al paraíso del Cervantes, donde me quedaba a ver todas las obras que podía. Soy actriz porque Luisa Vehil era actriz. La amaba. Decía jamás con una contundencia. Yo soñaba con decir las jotas tan recargadas como ella".

Roy —quien fuera diputada por el Partido Justicialista— inició su carrera en la década de 1940. Su primera aparición en cine fue en Los Cinco Grandes y una chica, de 1950 dirigida por Augusto César Vatteone y con los "cinco grandes del buen humor" (que eran Zelmar Gueñol, Juan Carlos Cambón, Guillermo Rico, el Pato Carret y Jorge Luz). Su último proyecto cinematográfico fue en 1989 en DNI (La otra historia). Trabajó solo en 11 películas; la última que se estrenó en Uruguay fue Las venganzas de Beto Sánchez de Héctor Olivera y es de 1983.

Su primer éxito televisivo fue Simplemente María (1960). Roy fue convocada por Alejandro Romay y ese sería el principio de su consagración como actriz. Participó en ciclos televisivos como El cielo es para todos (1962) que escribió Nené Cascallar, El día nació viejo (1964) y Alta comedia (1965), entre muchos otros.

En teatro encabezó obras dramáticas como Alguien como vos, No hay que llorar y Los árboles mueren de pie. Con Flores de acero regresó en 2008 a las tablas; allí actuó con su hija, Carolina Papaleo, Nora Cárpena, María Rosa Fugazot y Norma Pons. Fue un exitazo. En 2009 actuó junto a Dalma Maradona en Fuego entre mujeres, un homenaje a Sandro.

Roy estuvo exiliada durante la dictadura militar junto a su familia, decisión que tomó tras sufrir presiones políticas por sus afinidades peronistas. Apenas vuelta la democracia, en 1983, volvió a Argentina.

Fue por ese entonces cuando se sumergió en la vida política. Desde el Partido Justicialista fue una de las impulsoras de la ley de cupo femenino; también estuvo comprometida con la ley de adopción y la creación de la ley de violencia familiar.

"A mí me encanta ser actriz y también me encanta ser política, mirá qué curioso", dijo. "Pero cuando entré al Congreso renuncié al mundo artístico porque me parecía incompatible con mi nueva tarea.

Sus últimos trabajos televisivos fueron Los buscas de siempre y Amor en custodia. El año pasado protagonizó radioteatros en el ciclo La radio en el teatro, dirigido por Víctor Agú.

De presencia fuerte como actriz y como política, Roy fue una de las grandes mujeres del espectáculo argentino.

EN BASE A LA NACIÓN/GDA

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