PUNTA DEL ESTE

Una vida desnuda en el escenario

El sábado el excampeón Mike Tyson se presentó con su unipersonal en el Enjoy Conrad.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
En Undisputed Truth, Tyson repasa momentos buenos y dolorosos. Foto: R. Figueredo

Pasó mucho tiempo desde que en apenas algunos segundos mandaba a la lona a sus adversarios. Boxeadores caían fulminados con un solo golpe propinado por un boxeador de inescrutable rostro.

Él mismo recuerda que su récord de demorar en noquear a un contrincante aún se mantiene vigente, nueve segundos. De aquel silencioso y noqueador campeón, Mike Tyson se muestra ahora como una suerte de león herbívoro respecto a los años en que ostentaba el cinturón de campeón mundial de la categoría pesos pesados. Además, está más locuaz y tranquilo a la vez.

A ese Mike Tyson se lo vio el sábado en el unipersonal Undisputed Truth ("Irrefutable verdad") que presentó en un colmado salón Punta del Este del hotel Enjoy Conrad.

El unipersonal fue seguido por una gran cantidad de fans del campeón que le festejaron cada uno de sus comentarios. Incluso aquellos que, por cuestiones de gusto, no estaría bien reproducir aquí.

El actor argentino Luciano Castro, el periodista de Fox, Germán Paoloski y su pareja, la actriz Sabrina Garciarena, el relator Alberto Kesman, entre otras celebridades rioplatenses, presenciaron el show.

Tyson apareció en el escenario aclarando que era su primera presentación en inglés con subtítulos en español.

Y de entrada también dejó tranquilos a los presentes asegurando que todos saldrían con sus dos orejas, al recordar el incidente con Evander Holyfield, con quien, recordaría más tarde, con los años se volvió a amigar.

El relato que siguió se refirió a su infancia marcada por la miseria y por su madre prostituta que llevaba su trabajo a casa. De su padre "cafishio" y por qué su apellido es el de un taximetrista. Luego recordó sus épocas de infanto-juvenil y de cómo fue a parar a un reformatorio donde fue salvado por su héroe, el italiano Cus DAmato. Una historia por todos conocida, pero que se pudo escuchar del principal involucrado.

Luego estuvo el infierno que vivió como boxeador, cuya fortuna de 400 millones fue dilapidada o consumida por sus enemigos de siempre: su exesposa Robin Givens y el polémico mánager Don King, a quien acusó de haberle robado 150 millones de dólares.

Al respecto, Tyson reveló el insólito encuentro que tuvo con King en la Florida cuando este aceptó devolverle 40 millones de dólares. Tyson recordó que había viajado en un avión de King consumiendo cocaína. Al llegar, King lo recogió en su auto y Tyson se sentó en el asiento trasero mientras el otro manejaba. Molesto por el robo y afectado por el consumo de cocaína, Tyson golpeó a King y volcaron.

El exboxeador explicó, con conocimiento de causa, cómo dilapidar una forturna de 400 millones de dólares: 150 millones se los robó King; mantenía 40 novias y sus correspondientes gastos e hipotecas; tenía sus mansiones con tigres y bancaba alrededor de 100 prostitutas. A eso se le suma un consumo de drogas excesivo.

Campeón de visita.

Tyson llegó el viernes al aeropuerto internacional de Punta de Este en un vuelo desde Buenos Aires. Horas después brindó una conferencia de prensa al caer la tarde. Luego de la misma, subió a la suite en el Enjoy Conrad donde se alojó con su esposa, Kiki, autora del guión de su presentación. El show de Tyson suma un montaje audiovisual que contó con el asesoramiento del prestigioso director Spike Lee. En las primeras horas de la noche, Tyson sorprendió a otros huéspedes del hotel al ingresar al spa. Al rato regresó a su habitación y no se le volvió a ver por el hotel. El sábado lo encontró disfrutando de un copioso desayuno en su suite. El completo gimnasio del complejo fue su siguiente parada.

Alrededor de las 11:30, el excampeón de los pesos pesados, abandonó el hotel y junto a su esposa salió a caminar por la rambla de Punta del Este. Su presencia pasó inadvertida para las miles de personas que a esa hora disfrutaban de la mañana puntaesteña.

El propio Tyson también se sorprendió de la inesperada intimidad que Punta del Este brinda a sus ocasionales visitantes por famosos que sean. Hay miles de anécdotas al respecto.

A la hora de comer, Tyson no se privó de nada. Durante el fin de semana recorrió el menú del hotel y probó todo tipo de platos, desde pescado a carnes. Eso sí, no consumió nada de alcohol: sus bebidas favoritas fueron jugo de naranja y agua.

Así, Punta del Este conoció y disfrutó esta nueva versión de Mike Tyson, más tranquila, más humana, y convertido en un showman que dio un espectáculo personal y entretenido que paseó por una vida de película. De hecho, ya avisó que está avanzando en el proyecto sobre su película dirigida por Martin Scorsese. Tyson vino en un buen momento.

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