TELEVISIÓN

Tinelli vs. Macri: titanes en la televisión

Una parodia presidencial de ShowMatch vuelve a ser un asunto de Estado

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Marcelo Tinelli y el doble del presidente argentino. Foto: Difusión

Marcelo Tinelli lo hizo una vez y sabe cómo volver a hacerlo. Ese eslogan de Pacheco Areco puede aplicarse al conflicto que separa al conductor/empresario/dirigente de fútbol y al presidente/empresario/dirigente de fútbol, Mauricio Macri. Hay quienes creen que la última vez que hizo algo así dejó sin inquilino a la Casa Rosada.

Y ahora otra vez un sketch sobre medidas y actitudes de un presidente convirtió a Tinelli en un asunto de Estado. Para hoy está anunciada una reunión de conciliación entre dos de los hombres poderosos de Argentina en la que se presume se pactará un alto el fuego y "se sellará la paz", se dijo.

"No tenemos ningún problema con Tinelli, ni con el humor político", avisó ayer Marcos Peña, jefe de gabinete.

Todos saben con lo que están jugando. El 21 de diciembre de 2000, el conductor dejó expuesta la torpeza nerviosa de Fernando De la Rúa, lo que marcó su presidencia y, dicen, habría empujado su caída. Su persistente parodia como un presidente irresoluto sí hizo mella en el respeto de la ciudadanía.

El mejor vínculo de Tinelli con un mandatario fue con Carlos Menem, quien cerró su victoriosa campaña por la reelección en VideoMatch a mediados de la década de 1990. Y fue una imitación de Roberto Peña la que hizo creer que Francisco de Narváez podía llegar a ser una figura de la política argentina. Con los Kirchner tuvo una relación fluctuante aunque también los parodió en su programa.

CHISTES Y ENOJOS.

Pero ahora Tinelli es otro y si alguien podía disculpar su apoyo a Menem como una estrategia publicitaria o su parodia a De la Rúa como un chiste eficaz, hoy es un jugador poderoso en rubros importantes —la televisión y el fútbol— y no es descabellado pensar que tenga una ambición presidencial. U otra segunda intención. La credibilidad es un daño colateral del éxito.

Así, alguien puede llegar a pensar que su intención de ser presidente de la Asociación del Fútbol Argentino y la reticencia oficial a cumplirle el sueño puede estar detrás de tanta broma hacia el presidente.

La broma se volvió disputa tras las críticas a Tinelli en las redes sociales por su parodia de Macri. Esos ataques, acusó el conductor, salieron de cuentas falsas creadas desde el gobierno.

Aunque el hashtag #HoyApagónATinelli que llamaba a no ver el programa tuvo unos 150.000 "me gusta", eso no incidió en el ranking de ShowMatch del lunes, en el que Tinelli no se refirió al presidente, ni lo integró a la lista de políticos que dentro de "Gran cuñado", hacen chistes disfrazados ridículamente. Allí están la expresidenta Cristina Fernández, su hijo, Máximo Kirchner, y el sindicalista Hugo Moyano.

"No hubo pelea. Decidió satirizarme y recibió 150.000 tuits de crítica. Investigamos el tema. No hubo trolls, ni el Gobierno tuvo nada que ver. Sí hubo 30.000 tuiteros que lo criticaron", dijo Macri a La Nación. "¿Cómo no va a haber 30.000 tuiteros que simpatizan con el Gobierno si este gobierno es producto en gran medida de las redes sociales? Es increíble que se ofenda. Me satiriza de mala manera ante tres millones de personas en televisión y se ofende porque lo critican 30.000 tuiteros".

En las redes sociales se llama a Tinelli MercenarioK, pero la caricatura de Villarreal (que como Figuretti aupó la presidencia de Menem e imitó a De la Rúa y a Néstor Kirchner) es graciosa más allá de debates sobre el respeto a la investidura presidencial. Villarreal (en la foto caracterizado con Tinelli), que es muy bueno, compone un Macri tirando a tontuelo y de dicción pitucamente enredada. Se lo mostró intentando explicar el aumento de tarifas en calzoncillos o disfrazado de perro contando chistes y festejándolos con su rudimentaria forma de bailar.

El propio Tinelli bromeó repetidamente con el cansancio que el presidente adujo tras los actos del 9 de julio, e ironizó con su campaña para combatir el frío a pesar de que la factura de gas aumentó de manera obscena. Se supone que en la reunión anunciada para hoy aclararán esa clase de cosas.

Y porque en Argentina la vida siempre tiene esas vueltas, ayer Macri recibió consejo de De la Rúa, un nombre que no debe ni querer escuchar. "Le diría a Macri que aguante las imitaciones de Tinelli, pero los periodistas tienen que decir si lo que hace Tinelli está bien o mal", dijo De la Rúa. Para él, ya es un poco tarde.

EL CONDUCTOR CON LOS OTROS PRESIDENTES.

Carlos Saúl Menem - 1995-1999.

Fue el primer presidente de la era Tinelli, y el primero en percatarse del poder mediático del comunicador. En la campaña electoral de 1995, en la que buscó y consiguió su reelección,

dos días antes de las urnas, Menem se mostró simpático y canchero en cámara y Tinelli no disimuló cierta complicidad. Después de ganar participó de cuanto sketch se le cruzaba, incluyendo el de las bromas de Figuretti, el personaje de Villarreal al que Menem recibió con un traje amarillo tan de la época, e hizo jueguito con una pelota de una manera precaria. Otros personajes de Tinelli, "El insoportable" por ejemplo, también mostraron la cara más amable del presidente argentino.

Fernando de la Rúa - Diciembre 2000.

La noche del 21 de diciembre de 2000 le pasó de todo a De la Rúa en su visita a VideoMatch: un muchacho lo increpó al aire, lo que lo dejó incómodo y confuso; llamó Laura a la esposa de Tinelli (era Paula); se refirió al programa como Telenoche y le erró en el mutis por el foro (tenía que salir para el lado del Oso Arturo). En escena, dando pruebas que la realidad siempre supera a la ficción, Freddy Villarreal caracterizado como De la Rúa se quedó sin recursos para superar eso. Un año después, la crisis social y política terminó con el mandatario saliendo de la Casa Rosada en helicóptero mientras, a ras del piso, ardía la pradera. Y se cree que el comienzo del final fue ese programa.

Néstor Kirchner - Junio de 2009.

"¿Qué te pasa, Marcelo? ¿A las 12 de la noche? ¿Quién te mandó, Clarín?". Así atendió el entonces presidente argentino la llamada telefónica del conductor, que había estado esperándolo en el estudio con el falso Néstor (Freddy Villarreal) al lado, en tiempos del tramo final de la campaña por el gobierno de Buenos Aires. Meses después, Tinelli decía en una entrevista: "Estoy seguro de que Néstor Kirchner no hubiera perdido, al menos así como perdió, si hubiera ido a mi programa para el cierre de campaña". El año pasado, entrevistado por Mirtha Legrand, el conductor aseguró que siempre tuvo una "excelente relación, de pelea pero muy frontal", con Kirchner.

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