crítica: ama de casa

El feliz regreso de Tony Kushner

Margarita Musto en un unipersonal de texto estimulante

Ama de casa
Margarita Musto en Ama de Casa. Foto: G. Castagnello

Un texto interesante, de rara forma, que conviene seguirlo atentamente. Ama de casa es un título irónico, para describir a una mujer de vida aparentemente corriente, con marido e hijos, cuya cabeza, sin embargo, parece ser mucho más libre que su entorno. De algún modo, una excéntrica, que gusta de leer guías de viajes de un par de décadas atrás, para ver cómo se venían las cosas antes de saberse todo lo que actualmente se sabe. Por más que ese “actualmente” se ubica a fines de los años 90, cuando suceden los hechos que la protagonista narra y vive en primera persona.

La representación de este texto reencuentra al espectador con la dramaturgia del talentoso Tony Kushner, en el mismo teatro donde en 1994 Taco Larreta puso en escena Ángeles en América, la obra más sonada del autor americano, por la que había ganado el Pulitzer unos años antes. Y ambas obras comparten, desde estructuras bien distintas, algunas características básicas de su valiosa dramaturgia. Entre ellas, su ruptura tan singular con el realismo corriente, y la fragmentación de la narración en bien episodios cortos. En él los parlamentos condensan la acción y parecen hacerla estallar a través de una exuberancia verbal.

Eso obliga a este trabajo unipersonal de Margarita Musto continuos saltos temáticos y de acción, dentro de un marco interpretativo que no tiene mayores sorpresas a nivel de montaje.

Kushner creó esta ama de casa llena de vida e imaginación, aunque también de gran sentido político, por más que éste aflore de modo extraño, casi como en medio de un dejarse llevar por las palabras. En su casa, ella estudia la historia de Kabul (Afganistán) desde sus tiempos más remotos, hecho que la lleva prácticamente que a juegos de palabras entre los mil nombres que la historia baraja. Los problemas emocionales de la protagonista trazan una dinámica entre dos efervescencias: la del relato histórico y la de la vida cotidiana.

Ese juego (que llega hasta las acciones bélicas contemporáneas y su enclave ideológico) crea un triángulo, que va de la guerra en Afganistán a la bagatela de inspiración orientalista que se vende en Occidente, y de allí a la búsqueda de culturas milenarias cargadas de espiritualidad. Musto aporta naturalidad a un personaje difícil, y aunque en la función de estreno luchó con la letra de este texto complejo por sus saltos y su escasa linealidad, creó en el escenario a esa mujer llena de energía, que al filo del delirio dice verdades políticas, planteadas con riqueza formal.

ficha

Ama de casa [****]

Autor: Tony Kushner. Dirección: Gabriel Calderón. Actuación: Margarita Musto. Dramaturgista: Laura Pouso. Vestuario: Virginia Sosa. Iluminación y escenografía: Pablo Caballero. Sonido: Fernando “Tato” Castro. Donde: Sala Dos, Teatro Circular, Rondeau 1388. Funciones: miércoles de octubre y noviembre a las 21.00. Entradas en boletería de la sala. Tel. 2901 5952

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