MÚSICA

Solos y juntos con la música como conexión

Una charla con Washington Carrasco y Cristina Fernández

Washington Carrasco y Cristina Fernández
¿Qué lugar ocupa la música en la casa de Washington y Cristina?

En el piso de abajo, a medio camino entre la sala que sirve como lugar de ensayo y el estudio de grabación, unos 6.000 vinilos de Ruben Castillo descansan apilados uno contra otro, esperando que alguien los mire. Washington Carrasco dice que lo interesante es meter la mano y ver qué aparece: hay de todo, de música brasileña a los primeros trabajos de los Rolling Stones, hasta Joan Manuel Serrat y sonidos europeos.

Abajo hay música, arriba hay música y seguramente en otros rincones también hay música. Carrasco dice y Cristina Fernández asiente, que la música ocupa “toda la casa” que comparten hace 29 años; y que sigue siendo una vía de comunicación como la primera vez que se vieron.

“La tenemos tan inmersa en nosotros mismos a la música que no nos damos cuenta, pero sí sabemos que es comunicación. Al principio lo fue, al menos, porque cuando nos conocimos a mí me encantaba la poesía y Washington estaba musicalizando a Sara De Ibañez, a quien yo había tenido de profesora. Eso fue algo precioso cuando nos encontramos”, comenta Fernández. “Fue saber que estábamos en la misma sintonía”, dice Carrasco y ella agrega: “y de ahí no nos separamos hasta ahora”.

Esa sintonía quedó signada por las canciones, la poesía y la melodía. En casa Fernández canta (canta cualquier cosa, lo que le de la gana) y él silba; y juntos musicalizan cada rincón, cada uno con su impronta.

Washington Carrasco y Cristina Fernández
Washington Carrasco y Cristina Fernández. Foto: Fernando Ponzetto

“Yo tengo mis momentos”, explica Carrasco en ese sentido. “De mañana lo que suena es guitarra, folclore, discos antiguos de compañero. Ya de tarde puede ser una música italiana, y de noche lo que sea, tango por ejemplo. La música me gusta toda”, aclara, “pero buena”. “Los que está muy de moda ahora no me gustan”, agrega sin dar nombres. “Es una música para mí vacía, no tiene nada”.

La que tiene contenido y consistencia es, además de la mencionada, la música clásica que a veces lo acompaña cuando pinta o la ópera, un amor inculcado por su madre. Mientras tanto, Fernández tiene debilidad por las voces femeninas: le gustan las cantantes francesas, griegas, gallegas, “y nuestras también. Las compañeras de camino me encantan”.

Asegura que, en cuanto a gustos musicales, ella es “un poco más abierta” que su compañero, más tradicionalista y además amante de la radio: tanto que se duerme con los auriculares puestos, ya sea con alguna emisora nacional o divirtiéndose con los programas religiosos de la madrugada.

—¿Y para el silencio qué espacio queda?

Cristina Fernández: Bueno, la música son sonidos y silencios, ¿no? Y a veces Washington me dice: “Apagá todo. Mirá que divino que es el silencio”.

Washington Carrasco: El silencio es maravilloso.

Washington Carrasco y Cristina Fernández
Los músicos hablan de su nuevo espectáculo
LO QUE VIENE

Ser dos y uno solo

Juntos, entre ellos y también con la música, Washington Carrasco y Cristina Fernández estarán mañana y el viernes en la Sala Zitarrosa con un nuevo espectáculo, que posiblemente los llevará a grabar un disco. En ese sentido están en deuda con la gente, pero se sinceran al decir que disfrutan mucho más de tocar en vivo, del contacto con el otro.

“El año pasado tuvimos un año muy intenso”, repasa Fernández, que hizo un concierto de canciones gallegas por su cuenta, y que con Carrasco festejó los 40 años del dúo por un lado, y fue parte del elenco de la obra Me llamo barro aunque Miguel me llame, sobre Miguel Hernández en el Teatro Victoria. Este año pensaban tomarlo sabático, pero ya fue suficiente: el escenario los convoca.

—¿Qué los motiva a seguir cantando?

C. F.:
Lo que nos motiva es el compromiso con nosotros mismos, que tenemos ganas de decir cosas en estos momentos; y con la gente también.

W. C.: Es nuestra vida. Si paramos de cantar es como morirnos, y lejos estamos de eso.

EN VIVO

Un espectáculo para estrenar

Cristina Fernández dice que con Carrasco siempre están “buscando cosas” y que fue así, musicalizando nuevas poesías y armando un repertorio, que se encontraron con un abanico amplio de temas que hasta ahora no habian hecho, atravesados además por el amor.

“Pero no sólo amor de pareja, sino también amor humano. Y habiendo tanta locura en el mundo pensábamos que no estaba mal hacerlo, aunque nosotros somos contestatarios y hemos cantado la vida poesía sobre nuestro sentimiento. No fue algo que buscamos sino que se dio”, aclara Carrasco.

Así nació Solos y juntos, el concierto que harán mañana y pasado en la Sala Zitarrosa a las 21.00 (entradas en Tickantel y boletería desde 380 pesos), en compañía de Mario Ipuche en percusión, Gustavo Dilandro en acordeón piano y piano, y Jorge Nocetti en guitarras. “Trabajamos la canción como en un taller y quedó muy fresco”, cuenta Carrasco y avisa que la mayoría del setlist será una novedad.

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