MÚSICA

Los tres puntos fuertes del show de Dostrescinco en el Solís

La banda dio esta semana dos funciones en la Sala Zavala Muniz, y agotó entradas.

Dostrescinco
Dostrescinco en la Zavala Muniz. Foto: Nicolás Garrido

"La posta está ahí fuera, que la cuenten como quieran, están en frente del show más potente de la escena", rapea Gabino Suanes en los primeros versos de "ABC", uno de los temas del disco Recordis, y tiene razón: los Dostrescinco están despegados en lo que hacen. ¿Y qué hacen? Hip hop con un estilo muy personal, que cuenta con cinco MCs y una buena banda, que se da el lujo de mezclar solos a lo Jimi Hendrix con influencias de ritmos caribeños, momentos muy rockeros y pasajes de buena poesía.

Esta semana, la banda propuso un espectáculo 360° en la Sala Zavala Muniz, dio dos funciones y agotó las dos. Acá, algunas de las claves de una presentación (el comentario se centra en la del jueves) muy buena.

UNO

El uso del espacio

Está claro que esto no fue otro toque de Dostrescinco, sino un show pensado y diseñado a medida de la sala. La Zavala Muniz tiene uno de los espacios más interesantes del circuito, porque da la posibilidad de usar gradas a los cuatro lados del espacio escénico. Y eso, para un artista acostumbrado al encuentro frente a frente con el público, puede ser un problema.

Para Dostrescinco fue, por el contrario, una ventaja. Los músicos se distribuyeron armando un círculo y dándole la espalda a la audiencia, y al centro quedaron los raperos, que entraron y salieron para ir repasando temas de su discografía en constante movimiento, obligando al espectador a estar atento, alerta y pendiente de los movimientos. Y todo eso vino acompañado de un notable trabajo de luces: cuando para el segundo tramo una bola de espejos puso a rebotar puntos de colores por el lugar, la fiesta llegó a su mejor momento.

DOS

La variedad de estilos

Los cinco raperos de Dostrescinco tienen una personalidad definida, una manera de decir y sentir las cosas, y eso es clave para una dinámica que tiene movimiento constante y nunca aburre. Tío Marcos con un estilo más clásico y versos de riquísimo vocabulario, Bruno Cammá con un modo más melódico (es el que más canta del grupo), DJ Miami con un encare agresivo e histriónico, Gabino con mucha fuerza y Taio con una postura más introspectiva y hasta calma por momentos. O sea: no hay cómo aburrirse.

TRES

La intención

El orden de los puntos no tiene que ver con su importancia, porque si hay algo que resaltó de la propuesta de Dostrescinco, que hizo bailar a un público joven —de adolescentes a treintañeros en su gran mayoría—, fue su necesidad de hacer algo diferente. La banda hiló primero los temas a través de pequeños interludios, y matizó canciones lentas y rápidas convocando a varios invitados, todo con una misma estética. Después eso fue cambiando, y hubo espacio para que cada rapero tuviera su protagonismo en versiones solistas (el de Tío Marcos en "Caprisali" fue de lo mejor) y hasta para un set acústico en "Vine a perderme". Como para todos los gustos.

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