CARNAVAL 2018

Saltimbanquis: cantar con la fuerza de La Unión

La histórica murga vuelve al carnaval 20 años después, y hoy da la prueba

Los Saltimbanquis 2018 e pleno ensayo. Foto: G. Pérez
De espaldas, Freddy González y Diego Berardi, dos piezas fundamentales. Foto: G. Pérez
Enrique Espert, Nelson Ferro y Eddie Espert, fallecido el mes pasado. Foto: G. Pérez
Concursaron por última vez en 1998 y hoy dan la prueba de admisión. Foto: G. Pérez

Una noche la murga cantó sobre una rima que te va a buscar al balcón, una rima que te envuelve con recuerdos de ilusión; cantó sobre cantarle a la gente, una misión primordial. Cantó ante un Teatro de Verano emocionado, en un carnaval que la vio terminar en el segundo lugar de la competencia, y que le dijo adiós esperando reencontrarla el próximo verano. Y de ese verano pasaron 20 años.

Esta noche, Saltimbanquis vuelve al Ramón Collazo para dar la prueba de admisión con la que espera volver a la competencia. Sale a escena con un fragmento de su actuación —presentación, despedida y parte de los segmentos medios— a las 23.15, después de El Show de la Ocho que abre la jornada a las 20.15 fuera de concurso; de las murgas La Buchaca y Doña Bastarda, y de humoristas Fantoches. El ingreso es un alimento no perecedero.

“Cuando veas la pasión de la murga vas a ver a qué apunta. Saltimbanquis sigue siendo Saltimbanquis: la vieja murga de La Unión que canta con potencia”, dice el director responsable Nelson Ferro, que en 2015 estuvo involucrado en otro regreso histórico, el de los Patos Cabreros que después de más de dos décadas fuera de competencia, regresaron y se hicieron con el primer premio. ¿Le tocará repetir la hazaña?

Saltimbanquis
La retirada de Saltimbanquis en 1998

“Sacar a los Patos fue divino, pero esta es mi murga”, dice Ferro, que en el medio de tanto entusiasmo se quedó sin su principal aliado en este proyecto, Eddie Espert. Este regreso será en su honor.

Mantener un legado

La historia de Saltimbanquis arrancó en La Unión en 1924 con Domingo Espert, aquel Loco Pamento que vuelve a aparecer como referencia en el texto de este año, y padre de Eddie y de Enrique Espert, actual presidente de Daecpu. Fueron Eddie y Enrique los que la sacaron por última vez en 1998, y los que durante todos estos años consideraron junto a Ferro recuperar a la murga de La Unión que es, junto con Patos Cabreros, Curtidores de Hongos y Asaltantes con Patentes, de las más importantes y ganadoras de todos los tiempos de la competencia.

Saltimbanquis
Saltimbanquis

En 1998, la murga puso en pausa una historia riquísima de innovaciones, éxitos, 11 primeros premios (cinco de ellos en la que fue su mejor década, la de 1980) e himnos carnavaleros que quedarían en la memoria, como aquella retirada de 1975, “Cantando con alegría”.

Para retomar ese legado y continuarlo, Ferro y Espert empezaron meses atrás a conformar un equipo de primer nivel que tiene a Diego Berardi como director escénico y arreglador, a Freddy González como responsable de la puesta en escena; a Eduardo Rigaud y Fabricio Speranza como letristas con la reciente incorporación en ese rubro de Marcel Keoroglian; y a Diego Bello y Claudio Rojo como figuras excluyentes. En el plantel hay además nueve murguistas con experiencia saltimbanqui, fundamental para reforzar aquella identidad.

“Jamás perdimos la identidad de Saltimbanquis, por eso volvemos. Siguen siendo los Saltimbanquis de todas las épocas, sí aggiornándonos a las cosas que pide el carnaval”, dice Ferro en la cuenta regresiva de la prueba de admisión. “Y sabemos todos que el carnaval nunca te deja rédito; al contrario. Pero está la pasión, el amor, la familia y lo hacemos con gran gusto, con el corazón”.

Hacer la historia

“Es un espectáculo literalmente murguero”, dice el letrista Fabricio Speranza sobre el espectáculo que Saltimbanquis probará hoy en el Teatro de Verano, y con el que confía volver a la competencia. Desde lo creativo, la prioridad fue serle fiel a la identidad de la murga, por lo que se decidió que fuera la agrupación la que articulara los contenidos y no que hubiera un título que definiera el eje. Esa prioridad los hizo ser cautelosos con las temáticas, pero el aporte de los saltimbanquis experimentados fue clave para descomprimir.

La responsabilidad de defender este nombre está; se nota en Ferro y en la mirada de Speranza desde su lugar. Y la idea es que se note también en un planteo que tendrá guiños históricos en la poética y sobre todo en la música, y que no abordará el humor picaresco que en algún momento caracterizó a Saltimbanquis, por la coyuntura actual y por la postura de quienes dicen el texto.

Concursaron por última vez en 1998, en noviembre darán prueba de admisión. Foto: G. Pérez
Los Saltimbanquis en "Agitando una más"

Speranza, que está orgulloso de que una murga que “si no es la más importante de la historia anda ahí” lo haya convocado, dice que este regreso es una inyección de energía para el carnaval, como lo han sido otras vueltas históricas.

Pero con sus diferencias, porque esta no es la vuelta de un nombre, sino de una esencia. Son, insisten sus integrantes, los Saltimbanquis de siempre, que vuelven 20 veranos después de aquella retirada cantando en su nuevo texto, que los corazones se desperezan porque la promesa por fin se cumplió y porque hay ganas de gozar. De saltimbanquear.

VÍNCULOS

El adiós a Eddie Espert y el peso del apellido

“Se me fue un hermano, un amigo, un confidente”, dice Nelson Ferro sobre Eddie Espert, quien falleció el 1 de octubre en plena preparación de este espectáculo del que era director responsable. “Yo desde los tres años que estoy con la familia Espert, nací frente a la casa de ellos y me une una amistad divina. Mamé todo lo que fue la historia de la murga”, agrega quien por un lado está cumpliendo un sueño, pero por otro quedó con una gran responsabilidad.

En ese sentido, Ferro quiere mantener los objetivos trazados con Espert, contando con Enrique Espert como aporte del bagaje de Saltimbanquis. Fabricio Speranza cuenta que tras el fallecimiento de Eddie, Enrique ha estado bastante más cerca del grupo, pero aclara que su cargo en Daecpu no interfiere en nada con la murga.

“No sucede nada que vincule una cosa con la otra, o por lo menos no sentimos eso. Son dos cosas diferentes y está muy marcado”, asegura el letrista dando una mirada interna del grupo.

Ferro, quien también es parte de la directiva de Daecpu, coincide en que no tiene nada que ver que Espert tenga un vínculo histórico con la murga y además presida la organización. “No condiciona nada. Porque aparte Enrique va a los ensayos pero no tiene nada que ver. Él nos cuenta las vivencias y nos aporta la sabiduría que tiene, porque es un libro abierto”.

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