CRÍTICA - CLÁSICA

El regreso de la música nacional

Después de un prolongado tiempo sin escuchar obras de compositores nacionales fallecidos, la Ossodre decidió exhumar el Nocturno para orquesta Sobre el río Uruguay, del maestro Vicente Ascone, a través del director cubano Andrés Cárdenes.

Fue estrenado en el Estudio Auditorio del Sodre el 9 de noviembre de 1946 con la orquesta conducida por el alemán Thomas Mayer. Fue concebida por su autor en su casa de veraneo en Nueva Palmira, mientras observaba desde una barranca que está vecina a la Pirámide Solís, la confluencia de los ríos Uruguay, Paraná y de la Plata. En la versión de Cárdenes se pudo apreciar perfectamente su equilibrio contrapuntístico y la belleza de matices que transportan al campo profundo.

Luego actuó como solista Carlos Weiske en el Concierto para contrabajo y orquesta del ruso Serge Koussevitzky, un excelente contrabajista que amplió el repertorio tan limitado del instrumento, escribiendo este concierto en 1902 con la ayuda invalorable de la orquestación de Reinhold Glière. Fue estrenado en Moscú en 1905 con el propio Koussevitzky como solista. No obstante las ideas progresistas del autor es una obra totalmente romántica: hay influencias de Tchaikovsky, especialmente de su "Concierto nº 1 para piano y orquesta" y del "Concierto para violoncello y orquesta" de Dvorak. Weiske demostró estar muy preparado para enfrentar el desafío de este concierto. Superó con autoridad las dificultades técnicas, extrajo interesantes sonoridades, tanto en las zonas medias como en las altas, y logró un fraseo notable en los pasajes más difíciles. Sumado a su sentida expresividad, fue una magnífica versión.

A pesar de los numerosos aplausos del público, el ansiado bis esta vez no se dio. El acompañamiento orquestal fue eficaz pues Cárdenes logró un buen equilibrio de la masa sonora. En la segunda parte se escuchó la bellísima Tercera Sinfonía de Schumann conocida por su apodo de "Renana". La versión de Cárdenes fue de una fidelidad rítmica excepcional pero en lo referente a la emotividad tal vez su interpretación fue demasiado tímida, le faltó esa pasión que el compositor manifestó a lo largo de toda su obra. Y hay que resaltar el excelente desempeño de los metales en esta sinfonía.

Orquesta Sinfónica del Sodre.

Director: Andrés Cárdenes. Solista: Carlos Weiske (contrabajo). Programa: Obras de de Vicente Ascone, Serge Koussevitzky y Robert Schumann. Dónde: Auditorio Nacional del Sodre. Cuándo: 14 de mayo.

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