MÚSICA

Florencia Nuñez y la metamorfosis de una voz que va del interior al mundo

La cantante rochense se volcó al pop y presenta su nuevo disco el sábado en La Trastienda.

Desde aquella niña que imitaba los primeros hits de Shakira hasta ahora, mucha agua ha pasado bajo el puente de Florencia Núñez, la cantautora rochense que lleva varios años radicada en la capital y que por estos días está de estreno: este sábado presentará en La Trastienda su segundo disco, Palabra clásica.

Todo es, una vez más, nuevo para esta solista independiente que tiene, ahora sí, todo para confirmar su proyección internacional que tibiamente se asoma. Con Mesopotamia, su ópera prima, sorprendió con canciones interesantes de afecto y romance primaveral; y su característica diferencial de guitarrista zurda. Consiguió un premio Graffiti a mejor álbum indie, y que la mexicana Julieta Venegas la mencionara entre sus referencias musicales uruguayas y la invitara a abrir su show en el Teatro de Verano.

Ganó dos premios más (el Premio Nacional de Música del Ministerio de Educación y Cultura por su canción “Pacto”, y el Ibermúsicas en el Concurso de Composición de Canción Popular); tocó en Argentina, México, España y en el festival estadounidense SXSW, y se integró naturalmente a la escena de cantautores locales.

Pero sobre todo, en ese proceso maduró. Y de esa madurez nació Palabra clásica, este precioso álbum que lanzó el mes pasado y que la encuentra ya no como una principiante que se defiende a guitarra y voz, sino como una mujer con escenarios recorridos que, al frente de una banda, abraza al pop y encuentra en ese lugar lo mejor de sí hasta ahora. Antes de La Trastienda, Nuñez charló con El País.

Florencia Nuñez
Florencia Nuñez. Foto: Matilde Campodónico

—¿Cuándo viste que este disco, Palabra clásica, estaba yendo hacia un lado pop?

—Con los temas “Pacto”, “Todo indica que caí”. Me di cuenta que estaba componiendo con otra impronta, y también que tenía ganas de hacerlo. Porque en la composición hay una parte que es involuntaria y otra que no; y la involuntaria siempre tiene mucho peso, pero de alguna manera se puede moldear eso que sale. Entonces tenía canciones nuevas, las guardaba en un sobre, las grababa en casa, y las empecé a llevar a la banda. Ahí nos dimos cuenta que iba a ser así.

—¿Te agarraste de las canciones para salir hacia afuera? Porque te exigen otra cosa en el escenario, otra postura.

—Sin duda, todo te va sacando para afuera. Empecé a trabajar eso en las clases de canto y me di cuenta que la voz del primer disco, apretada y apagada, con un poco de miedo, ahora iba tomando otro color. Es parte del crecimiento, la voz de un artista nunca se termina de definir del todo.

—Aunque ahora pensás más en el formato banda, ¿te ocupás de que las canciones resistan solas a guitarra y voz?

—Siempre, si no no hay razón de ser. Para mí, los temas se tienen que defender solos con la guitarra, palmas, piano igual, y tiene que ser lindo también, o hace agua. La canción tiene que ser una unidad en sí misma de comunicación; si después la puedes vestir o maquillar, bien. Yo quedé contenta con el disco, me gusta cómo quedaron los arreglos y la producción, pero puedo salir y tocar sola y está todo bien igual.

—El crecimiento también se nota en estas nuevas letras.

—Sí. Me dicen siempre que escribo de amor, pero no me parece que sea todo de amor.

—Pero hay canciones de amor, y el cambio se nota en cómo está abordado ese sentimiento, esa emoción.

—Sin duda. Desde “¿Qué planes tienes para el sábado?” hasta “Aquiles” hay mucha agua abajo del puente (se ríe).

—¿No te gusta que te asocien a lo romántico?

—Desde el hecho de hacer discos, soy una romántica. Pero creo que hay temas de este disco que no son de amor. “Pacto” no es una canción de amor, aunque te mueve un montón de cosas. “Revistas” habla de maternidad, “Aquiles” habla de la noche, “Memoria mural” de la hermandad. Quizás sí es amor, pero de diferentes formas. Muchas veces se asocia al amor con el amor romántico, pero no es todo en la vida.

—Te integraste a la escena montevideana, ¿pero qué pasa en Rocha? Con Nicolás Molina y Carlos Malo le dieron visibilidad a la movida cultural del departamento. ¿Ustedes lo sienten así, o les parece que queda mucho por hacer?

—Justo nombraste a tres gestores. Allá mismo, a nosotros tres —y hablo por los tres porque somos los más jóvenes— nos tienen bien conceptuados pensando en que representamos al departamento en la música. Y siempre que se puede se abre una puerta.

SHOW

El estreno

El sábado a las 21.00 en La Trastienda, Nuñez presenta su nuevo disco con la banda completa que integra Guillermo Berta en batería, Agustín Pezzolano en percusión, Juan Chaín en coros, Santiago Miraglia en teclados, Brian Rojas en guitarra eléctrica y Matías González en guitarra acústica. Como invitados estarán Estela Magnone y Martín Buscaglia, y hay entradas en Red UTS a $ 560.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)