BLACK POWER

Estrellas activistas

Músicos, actores y otras figuras negras politizan su discurso.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Beyoncé. Foto: Harry How

Hace apenas cuatro años, el cantante y actor Harry Belafonte lanzó una acusación pública contra, entre otros, el matrimonio de Beyoncé y Jay Z por pertenecer a una generación de artistas negros que le "habían dado la espalda" a su responsabilidad social.

Belafonte se refería que Beyoncé, su marido y varios otros artistas afrodescendientes parecían más preocupados por sus cuentas bancarias, sus estatus de estrellas y los aspectos meramente de "entretenimiento" de sus apariciones públicas y declaraciones.

Hoy, el panorama es bien distinto. Luego de sonados casos de violencia policial contra ciudadanos negros, el surgimiento del movimiento político Black Lives Matter ("Las vidas de los negros importan" o "valen") y una reacción por parte de prominentes políticos conservadores que califican de "inherentemente racista" a Black Lives Matter, muchos artistas afrodescendientes hicieron lo que Belafonte reclamaba: tomaron partido.

Y algunos lo hicieron con apariciones tan impactantes como polémicas. Beyoncé, por ejemplo, usó su segunda participación como artista principal en la transmisión de la final del campeonato de "american football" para presentar una coreografía que hacía explícita referencia al movimiento político Panteras Negras, activo durante la década de 1960 y con un discurso combativo y contestatario. Ella y sus bailarinas hicieron el gesto del puño cerrado y levantado, tal como aquellos atletas —John Carlos y Tommie Smith— habían hecho cuando subieron al podio en los Juegos Olímpicos de México, en 1968.

Eso fue en febrero. El miércoles pasado, la colega de Beyoncé, la cantante, pianista y compositora Alicia Keys, convocó a 23 celebridades de, principalmente, música y televisión para un video corto pero efectivo: "Las 23 maneras en la que te pueden matar si sos negro en Estados Unidos" es el título del video.

En él, estrellas mayoritariamente negras como Lenny Kravitz, Common y Beyoncé —pero también blancas como Bono, Adam Levine y Pink— enfrentaban a la cámara y decían una breve frase que describe una de esas 23 mane-ras en la que se puede morir.

Así, Pharrell Williams dice: "Por andar con una campera con capucha", en referencia al asesinato del adolescente Trayvon Martin en 2012 por parte de George Zimmerman (quien fue absuelto de todo cargo criminal en el juicio posterior). Bono dice "Yendo a estudiar la Biblia", en alusión a la matanza de Charleston, donde el joven Dylann Roof mató a nueve negros en una iglesia de esa ciudad.

Este renovado activismo por parte de varios artistas puede atribuirse a la irrupción del movimiento Black Lives Matter, que con movilizaciones e intervenciones polémicas en mitines políticos en las campañas de los candidatos Donald Trump y Bernie Sanders, cobró un protagonismo a nivel nacional y se instaló como una referencia ineludible a la hora de debatir públicamente sobre temas raciales.

Tanto es así que el exalcalde de Nueva York, Rudolph (o Rudy) Giuliani salió a contestarle al movimiento con frases como esta: "Todas las vidas importan, no solo las negras. Decir que las vidas negras importan es racista y antiestadounidense".

En ese clima de debate, no extraña que estas cuestiones hayan trascendido el ámbito de artístico y de entretenimiento masivo. Porque ya no son sólo cantantes, actores, comunicadores y otros integrantes "afro" del showbusiness que comenzaron a terciar.

Estrellas del deporte también se han expuesto en la luz pública con opiniones sobre el sensible tema de la grieta racial que aún persiste en la sociedad estadounidense.

El reciente campeón de la NBA con los Cleveland Cavaliers, Le Bron James, dijo el miércoles pasado cuando fue distinguido por la cadena ESPN en una gala televisada: "Sé que esta noche vamos a honrar a Muhammed Ali, el más grande de todos los tiempos. Para hacerle justicia a su legado, hagamos un llamado a todos los deportistas profesionales para que nos eduquemos, explorar estos temas, que nos pronunciemos, que usemos nuestra influencia y renunciemos a toda violencia".

Lo llamativo es que esta grieta haya resurgido con tanta fuerza en una nación que eligió a su primer presidente afrodescendiente.

Uno de los ausentes en el debate.

Para ser una figura tan locuaz, llama la atención que el rapero Kanye West haya estado comparativamente distante y ausente de este debate. En su cuenta oficial de Twitter, hay un montón de tuits insustanciales y fotos de su esposa, aunque el 7 de julio pasado vinculó a un muy pertubador video, que muestra cómo dos policías que ya tenían sujeto e inmovilizado a Alton Sterling, le disparan de todas maneras en el pecho. Sterling, se ve claramente, se va desangrando en el piso y da unos últimos estertores antes de morir. Pero West, vale recordarlo, fue el único artista negro que durante la transmisión televisiva solidaria por las víctimas del huracán Katrina (2005) dijo al aire: "Al presidente Bush no le importan los negros".

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)