MÚSICA

La constancia de tres veteranos de la electrónica

Depeche Mode y su nuevo disco: Spirit.

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Depeche Mode . Foto: Difusión

No pueden tener mucho para demostrar a esta altura. Y considerando que pasaron las de Caín varias veces —el consumo de drogas del cantante Dave Gahan, que lo llevó al borde la muerte, fue lo más crítico— resulta llamativo que sigan juntándose para componer y grabar. Podrían, a esta altura, dormirse sobre unos merecidos laureles como uno de los pioneros del synth-pop, ese estilo que empezó a esparcirse por el mundo gracias al por entonces nuevo instrumento —el sintetizador— y una estética que definió buena parte de la década de 1980.

Pero acá están, con el álbum número 14 de su discografía, toda una muestra de constancia. El compositor principal sigue siendo Martin Gore, el que tuvo que convertirse en el motor musical de la banda cuando Vince Clarke se fue a formar Yazoo primero y Erasure después.

Pero también Gahan, el cantante, contribuye con alguna cosita como compositor, además de que también hay otros coautores de canciones junto a Gore.

Si no puede ver el video, haga click aquí.

La tapa del disco —otra vez, de Anton Corbijn— muestra unas banderas flameando y unas piernas marchando.

Esa imagen es un llamado a la acción. Parece, en algún punto un afiche soviético. Una imagen de cuando la entonces nueva república socialista pretendía marchar hacia un futuro en el cual la clase trabajadora se adueñaría de los medios de producción capitalista para instaurar una sociedad en la cual los obreros, finalmente, serían los dueños de sus destinos.

La letra de la segunda canción "Wheres The Revolution?" es el complemento de esa imagen. Traducida, parte de ésta sería algo así: "Te han oprimido / Te han empujado de acá para allá / Te han mentido / Te han hecho comer verdades / ¿Quién toma tus decisiones? / Tú o tu religión / Tu gobierno, tus países / Tus drogadictos patriotas / ¿Dónde está la revolución?".

Vaya, parecería que los veteranos están en llamas, indignados por el estado de las cosas. Sin embargo, el sonido general del álbum sigue siendo típicamente Depeche Mode, con esos expresivos oscuros que son iluminados solo intermitentemente por algunos rayos de sintetizadores o guitarras más luminosas.

Lúgubres, los tres avanzan no tanto sobre exclamaciones y proclamas, sino sobre canciones que se desplazan de noche, a un ritmo que —más que urgencia— suena a determinación.

No hay acá esos superhits con los que Depeche Mode se hizo una de las bandas de rock más grandes del mundo en su momento. Ya no los necesitan, claro. Ahora pueden pensar que los tiempos piden otro tipo de canciones.

Depeche Mode

Disco: Spirit. Duración: En la versión "Deluxe", una hora y 16 minutos. ¿Está online? En Spotify está. ¿Está bueno? Se la juega más a la familiaridad que a la sorpresa.

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