muestra de colecciones privadas

Las obras menos conocidas del maestro

Museo Gurvich prepara una exposición sobre las obras de Torres García y sus discípulos en manos de particulares

Joaquín Torres García
Joaquín Torres García. Foto: Archivo El País

El Museo Gurvich inaugurará el miércoles 22 de noviembre la exposición El Taller Torres-García en las colecciones privadas (1942-1962), que permitirá tomar contacto con muchas obras del TTG que han sido poco exhibidas. Con curaduría del arquitecto Rafael Lorente Mourelle, la muestra está concebida como un homenaje no sólo al Taller y a sus artistas, sino también a los primeros coleccionistas y amigos del Taller.

“El marco de la muestra es el del coleccionismo privado a partir de 1942 y hasta 1962, cuando se produce el cierre definitivo del TTG. Está referida solamente a los artistas que fueron alumnos directos de Joaquín Torres-García entre 1942, año de la apertura del Taller, y 1949, año del fallecimiento del maestro. En algún caso se incluyen obras posteriores a 1962, pero que mantienen o prolongan los conceptos y prácticas emanados del TTG”, señala Lorente Mourelle.

El coleccionismo privado constituye el marco en el que se ha realizado la selección de las obras. “Algunos de los primeros y más importantes coleccionistas, presentes en la muestra fueron Ernesto Leborgne, Alfredo y Esther de Cáceres, Roberto Sapriza Carrau, Rafael Lorente Escudero, Totó Añorga de Gurvich, Eduardo Irisarri, Felipe Gil, así como sus respectivas familias. Ellos fueron coleccionistas de primera hora, amigos y benefactores de muchos artistas del TTG. Este conjunto de obras se fue modificando y enriqueciendo en la medida que avanzamos en el proyecto. Resta mucho por conocer y descubrir de uno de los capítulos mas ricos y seguramente más importantes del arte de nuestro país. Queda planteado ese apasionante desafío”, agrega Lorente Mourelle sobre esta muestra, cuyo catálogo contará con diseño de Alejandro Sequeira.

“La vida de Torres García fue muy dura.Siempre tuvo que luchar contra la corriente. Su obra fue muy poco difundida por la prensa y la crítica, y ésta fue negativa. Dio más de 500 Sus amigos y allegados trataban de vender su obra por poco dinero, para mantenerse él y su familia. Así surgieron los primeros coleccionistas: si no vendían sus obras de una semana a la otra, las compraban ellos, y le llevaban el dinero. Y a sus alumnos les pasaba lo mismo”, comentó a El País Joaquín Ragni, responsable del Museo Gurvich.

“Luego la muerte de Torres García, en 1949, el Taller siguió. Y su familia trató por todos los medios de hacer conocer su obra, tanto en Uruguay como internacionalmente, tratando de mejorar la cotización y ubicándolo en lugares importantes en el mundo. Así, lentamente, fue superando valores, logrando reconocimiento mundial, tanto en centros de arte como de coleccionistas. En Uruguay hay colecciones y obras de JTG muy interesantes”, evalúa Ragni, también vicepresidente de la Fundación José Gurvich.

Dos días antes de inaugurarse la muestra, el Museo Gurvich será escenario del 2° Coloquio Internacional de Arte Latinoamericano, que del lunes 20 de noviembre al viernes 24 reunirá en su sede a destacados especialistas en arte uruguayos y extranjeros, para reflexionar sobre la circulación de las artes plásticas hoy. El costo es de 50 dólares por día, o 150 dólares todo el coloquio. Por informes: [email protected]

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